Santa Ana 22oC   69% H San Salvador 21oC   78% H San Miguel 21oC   78% H Surf City 21oC   78% H
  mapa
EDH

Crisis en Venezuela Shakira en El Salvador Calendario Mundial 2026 Conciertos en El Salvador Festivales Turismo en El Salvador

Banner versión desktop Banner versión móvil
El movimiento diario fortalece el cuerpo y renueva la energía en cada etapa de la vida.

Consejos sencillos para una vida larga, activa y plena

Con pequeños cambios en tu rutina diaria podés alcanzar una vida larga, activa y plena. Envejecer con salud y propósito está al alcance de todos.

Avatar del autor

Por Betty Carranza
Publicado el 10 de enero de 2026

 

TU RESUMEN

Envejecer bien es posible si adoptamos hábitos positivos desde hoy. La Organización Mundial de la Salud promueve el envejecimiento saludable como un proceso que mantiene la funcionalidad y el bienestar en la vejez. Caminar, comer equilibradamente, estimular la mente, mantener relaciones sociales y tener una actitud positiva son claves para lograrlo. La familia también cumple un papel fundamental al acompañar y motivar estos cambios. El envejecimiento activo no es un lujo, sino un derecho al alcance de todos. Vivir más años está bien, pero vivirlos con salud, alegría y autonomía es lo que realmente transforma la experiencia.

Escuchar este artículo

Envejecer con salud, energía y propósito es posible si adoptás hábitos positivos desde hoy. Una vida larga y activa no depende solo de la genética, sino también del estilo de vida que elegimos. Comer bien, moverse, mantener la mente despierta y cultivar vínculos son claves para lograrlo.

La idea de que la vejez solo trae limitaciones ha quedado obsoleta. Cada vez más personas en todo el mundo están demostrando que es posible llegar a los 60, 70 o incluso 90 años con energía, movilidad y un proyecto de vida activo. Pero ¿cuál es la clave? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), todo comienza con adoptar un enfoque de envejecimiento saludable.

La OMS define el envejecimiento saludable como "el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez". Esto incluye mucho más que salud física: también abarca el estado emocional, las relaciones sociales y el entorno que rodea a la persona. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) complementa este concepto con el de envejecimiento activo, que implica "seguir participando en la vida social, económica, cultural, espiritual y cívica" de forma plena.

Un estilo de vida para llegar mejor

Envejecer activamente no sucede por azar. Es el resultado de elecciones cotidianas: moverse, comer bien, conectarse con otros, seguir aprendiendo y sobre todo, mantener una actitud positiva. La buena noticia es que nunca es tarde para empezar.

Distintos estudios muestran que incluso en edades avanzadas, hacer cambios en el estilo de vida puede mejorar la salud, reducir el riesgo de enfermedades crónicas y aumentar la satisfacción personal. "El entorno en el que vivimos, nuestras rutinas y relaciones sociales influyen tanto como la genética en cómo envejecemos", afirma la OPS.

La alegría compartida y los lazos sociales también son parte de una vida larga y activa.
La alegría compartida y los lazos sociales también son parte de una vida larga y activa. / Shutterstock

Mover el cuerpo todos los días

No se trata de correr una maratón. Actividades sencillas como caminar 30 minutos al día, hacer ejercicios de estiramiento, bailar o practicar yoga suave pueden marcar una gran diferencia. La actividad física ayuda a mantener la movilidad, mejorar el equilibrio y prevenir caídas, uno de los mayores riesgos en la vejez.

En centros especializados de diferentes países, se ha comprobado que integrar rutinas de movimiento adaptado mejora notablemente el estado de ánimo y la autonomía de las personas mayores. Muchas comunidades están organizando grupos de caminata o clases de baile adaptadas para personas de 60 años en adelante.

Nutrición con sentido

Una alimentación balanceada sigue siendo la base de la salud en cualquier etapa de la vida. A medida que envejecemos, es importante priorizar alimentos naturales, ricos en fibra, vitaminas y minerales. Frutas frescas, verduras de temporada, legumbres, cereales integrales y suficiente agua son aliados clave.

Evitar el exceso de azúcar, sal y grasas saturadas también ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo. Cuidar lo que comemos es una forma de autocuidado con respeto y conciencia.

La mente también necesita ejercicio

Leer, escribir, aprender un nuevo pasatiempo o incluso usar tecnología son formas efectivas de mantener el cerebro activo. Estudios citados por la OMS señalan que la estimulación cognitiva regular puede retrasar el deterioro de la memoria y mejorar la capacidad de resolver problemas.

Muchas personas mayores están explorando nuevas habilidades como jardinería, pintura o clases virtuales. La clave está en mantenerse curioso y abierto al aprendizaje continuo.

Te puede interesar: Cinco hábitos que arruinan el sueño y cómo eliminarlos, según especialistas

Relaciones que sostienen

Uno de los factores más importantes para un envejecimiento saludable es mantener vínculos sociales. Conversar, compartir, sentirse escuchado y formar parte de una comunidad aporta un profundo bienestar emocional. La soledad prolongada, en cambio, puede ser tan perjudicial como fumar, según estudios recientes.

Tener redes de apoyo, ya sean familiares, vecinales o comunitarias, es esencial. Organizar actividades intergeneracionales, encuentros comunitarios o grupos de interés común son estrategias efectivas para fortalecer esos lazos.

Pequeños hábitos, grandes cambios

Si estás pensando en mejorar tu calidad de vida y prepararte para envejecer bien, podés comenzar con estos pasos simples:

  • Caminar todos los días aunque sea 20 minutos.
  • Comer más frutas, verduras y menos frituras.
  • Tomar suficiente agua.
  • Leer o resolver juegos mentales una vez al día.
  • Llamar a un amigo o familiar al menos una vez por semana.
  • Participar en alguna actividad comunitaria o voluntariado.
  • Dedicar tiempo a un pasatiempo que te guste.

Además, la familia puede jugar un rol clave como motor de apoyo. Animar con paciencia, proponer rutinas compartidas, celebrar pequeños logros y acompañar sin imponer son formas efectivas de motivar a las personas mayores a incorporar estos hábitos positivos. La conexión emocional y el acompañamiento constante hacen una gran diferencia en la adopción y el mantenimiento de estos cambios.

Inspirar a otros también es parte del viaje

Cada acción positiva que tomás hoy no solo te beneficia a vos, sino que puede motivar a otros a hacer lo mismo. Crear una cultura del envejecimiento activo comienza con una conversación en casa, una decisión personal o un gesto de cuidado hacia alguien mayor.

El envejecimiento saludable no es un lujo ni un sueño inalcanzable. Es una construcción diaria, con hábitos sencillos y decisiones conscientes. Y está al alcance de todos.

Porque vivir más años no es suficiente: lo importante es vivirlos con salud, autonomía y alegría.

💡
¿Qué deseas ver ahora?