Gallitos de melcocha: el dulce artesanal que mantiene viva una tradición en Suchitoto
Los tradicionales gallitos de melcocha de Aguacayo mantienen viva una de las costumbres artesanales más representativas de Suchitoto.
Cada año, el cantón San Luis Aguacayo, en Suchitoto, Cuscatlán, se llena de color y sabor con la elaboración de los tradicionales “gallitos” de melcocha, un dulce típico que por generaciones ha formado parte de las costumbres salvadoreñas.
Las pequeñas figuras, hechas a mano con azúcar fundida y moldeada artesanalmente, son elaboradas por familias de la zona que mantienen viva esta práctica heredada de sus antepasados.

María Ayala López, residente de Aguacayo, aprendió desde niña el proceso para fabricar los famosos gallitos. La preparación inicia con azúcar hervida en grandes peroles hasta “curarla”, mientras que el limón ayuda a darle la consistencia adecuada para templar la melcocha.
Luego, la mezcla es estirada hasta convertirse en una masa elástica y brillante que es teñida con colores llamativos. Las figuras son moldeadas rápidamente con tijeras sobre brasas antes de endurecerse y finalmente se les coloca un pequeño palito de bambú.

Habitantes del sector cuentan que hace décadas existió un ingenio azucarero en la zona, lo que impulsó la elaboración de dulces artesanales como los anises, soplados y los ahora emblemáticos gallitos.
Actualmente, los dulces continúan siendo uno de los productos más buscados en Suchitoto durante las celebraciones tradicionales. En el mercado municipal, María José y su hermana ofrecen desde tempranas horas los coloridos gallitos y otros adornos típicos.

Las comerciantes venden 10 gallitos por $1, además de cortinas de papel a $0.75 y gallardetes decorativos a $1.
Con su sabor dulce y sus vivos colores, los gallitos de Aguacayo siguen conquistando a generaciones de salvadoreños y se mantienen como uno de los símbolos artesanales más representativos de Suchitoto.
CATEGORIA: Turismo | Sabores de El Salvador
