Descubrí el Salto de Malacatiupán: bellas cascadas de aguas termales en Ahuachapán
A solo 20 minutos de Atiquizaya, el Salto de Malacatiupán ofrece una experiencia única: cascadas de agua termal rodeadas de naturaleza y acceso fácil.
Por
Marcella Palacios
Publicado el 16 de enero de 2026
El Salto de Malacatiupán, ubicado en Atiquizaya, Ahuachapán, es la única cascada de aguas termales en El Salvador. Con tres caídas de agua y senderos accesibles, es un destino natural que combina belleza escénica con relajación. Se puede llegar en carro o en bus desde San Salvador tomando la Ruta 202. La entrada cuesta $1.50 y el parqueo $2. El sitio también cuenta con zonas seguras para bañarse, áreas tranquilas río arriba y servicio de restaurante. Ideal para quienes buscan una experiencia diferente, el salto ofrece contacto directo con la naturaleza en un entorno de fácil acceso y uso todo el año.
El Salto de Malacatiupán es una de las joyas naturales menos convencionales de El Salvador. Se trata de la única cascada de aguas termales del país, ubicada en el municipio de Atiquizaya, departamento de Ahuachapán. Esta característica la convierte en un atractivo singular tanto para turistas locales como para salvadoreños en la diáspora que buscan experiencias distintas durante sus visitas.
El lugar destaca por su belleza escénica y la confluencia del río Agua Caliente con el río San Antonio. La caída principal alcanza una altura aproximada de 12 metros, y forma parte de un sistema de tres cascadas rodeadas de vegetación exuberante y formaciones rocosas que permiten un contacto directo con el entorno.

La ruta es corta y accesible. Desde el centro de Atiquizaya, el trayecto en vehículo toma alrededor de 15 a 20 minutos, incluyendo unos 6 minutos por calle de terracería. Al llegar, el visitante encuentra un parqueo cercano desde donde solo se necesita caminar unos 2 minutos para llegar a las cascadas.
Agua caliente, senderos cortos y vistas fotogénicas
Una de las particularidades más llamativas del Salto de Malacatiupán es que sus aguas son naturalmente calientes, lo cual permite una experiencia de baño diferente. Aunque a mediodía la temperatura puede sentirse elevada, en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde, el agua resulta especialmente agradable para bañarse.
El acceso tiene un costo aproximado de $1.50 por persona y $2.00 por parqueo. El área cuenta con senderos cortos que llevan directamente a las cascadas y zonas tranquilas del río, donde es posible disfrutar de pequeñas pozas y corrientes más suaves, ideales para familias con niños. Algunas rocas en la zona han adquirido nombres populares entre los visitantes, como la que se asemeja a la cara de un mono y separa la segunda y tercera cascada.

Además de relajarse en las aguas termales, el sitio es excelente para la fotografía. Desde ciertos ángulos se pueden captar las cuatro caídas de agua en un solo encuadre, formando una postal natural que muchos visitantes aprovechan para llevarse un recuerdo visual del lugar.
El sitio ofrece servicios básicos como restaurante, lo cual facilita la experiencia para quienes deseen comer en el lugar. También se permite llevar alimentos, siempre con la recomendación de recoger los residuos y utilizar los basureros disponibles.

Cómo llegar: en carro o en bus
Desde el centro de Atiquizaya, el trayecto al Salto de Malacatiupán toma entre 15 y 20 minutos en vehículo. Parte del recorrido es por calle de terracería, unos 6 minutos, y luego se puede dejar el carro en un parqueo habilitado. Desde ahí, una caminata de aproximadamente 2 minutos lleva directamente a la zona de las cascadas.
Te puede interesar: Conocé estos 5 restaurantes petfriendly en El Salvador
Para quienes desean llegar en transporte público, la opción más práctica es tomar la Ruta 202 desde la Terminal de Occidente o desde alguna de sus paradas habituales. El bus tiene un costo aproximado de $1.04 y conecta con el pueblo de Atiquizaya, desde donde se sigue la misma ruta que en carro hacia el Salto.

Un rincón termal para descubrir todo el año
El Salto de Malacatiupán es una opción diferente dentro del turismo de naturaleza salvadoreño. Al estar activo todo el año, sin depender de estaciones, se mantiene como una alternativa permanente para quienes desean explorar atractivos naturales fuera del circuito más conocido.
Con su acceso fácil, aguas termales naturales y paisaje fotogénico, este destino puede integrarse en una visita más amplia por Ahuachapán, especialmente si se combina con otras rutas culturales o ecológicas de la zona occidental del país.
TAGS: Ahuachapán | Turismo
CATEGORIA: Turismo | Rutas y aventuras
