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Parque nacional El Boquerón, senderos y vistas en el escenario de la erupción de 1917

Ubicado en la cima del volcán de San Salvador, El Boquerón ofrece senderos, miradores y la posibilidad de conocer de cerca uno de los paisajes volcánicos más emblemáticos de El Salvador.

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Resumen del artículo:

El Parque Nacional El Boquerón, ubicado en la cima del volcán de San Salvador, es uno de los principales destinos naturales de El Salvador. Según información de El Salvador Travel, el área protegida ofrece senderos, miradores y vistas panorámicas del cráter y sus alrededores. Entre sus principales atractivos destaca El Boqueroncito, una formación volcánica surgida tras la erupción de 1917, la última registrada por el complejo volcánico de San Salvador. Más de un siglo después, los visitantes pueden recorrer un paisaje marcado por ese acontecimiento histórico, además de disfrutar de restaurantes, cafés y miradores en la zona.

El Parque Nacional El Boquerón, situado entre San Salvador y La Libertad, es uno de los principales destinos naturales del país. Ubicado dentro del cráter del volcán de San Salvador, el área protegida reúne senderos, miradores y una importante riqueza de flora y fauna en un entorno que combina naturaleza e historia.

Según información de El Salvador Travel, el parque es un espacio ideal para quienes buscan realizar caminatas al aire libre, disfrutar de vistas panorámicas o conocer más sobre el origen volcánico que caracteriza esta zona del territorio salvadoreño.

El Parque Nacional El Boquerón ofrece vistas panorámicas y senderos rodeados de vegetación en la cima del volcán de San Salvador.
El Parque Nacional El Boquerón ofrece vistas panorámicas y senderos rodeados de vegetación en la cima del volcán de San Salvador. Foto: Instituto de Turismo

Senderos y vistas hacia el cráter

Uno de los principales atractivos del parque es la caminata hacia los miradores que rodean el cráter. El recorrido, que toma aproximadamente entre 20 y 25 minutos, permite apreciar diferentes perspectivas de la formación volcánica y del paisaje que rodea la capital.

Desde estos puntos se observa El Boqueroncito, un cono volcánico ubicado en el interior del cráter principal. También pueden apreciarse las laderas donde se cultivan flores y frutas de clima templado.

De acuerdo con El Salvador Travel, los tres miradores habilitados ofrecen distintos ángulos para contemplar el cráter y las montañas cercanas, convirtiéndose en uno de los espacios más fotografiados por visitantes nacionales y extranjeros.

Con senderos accesibles y una vista al cráter del volcán de San Salvador, El Boquerón es un escape perfecto dentro de la ciudad.
Con senderos accesibles y una vista al cráter del volcán de San Salvador, El Boquerón es un escape perfecto dentro de la ciudad. Foto: archivo

Un paisaje marcado por la historia

La presencia de El Boqueroncito está vinculada a uno de los episodios más recordados de la historia salvadoreña.

En junio de 1917, el complejo volcánico de San Salvador registró su última erupción histórica. La actividad estuvo acompañada por fuertes terremotos que afectaron la capital y varias localidades cercanas, dejando importantes daños materiales y más de mil víctimas.

Como consecuencia de aquella erupción, dentro del cráter se formó el cono volcánico conocido como El Boqueroncito, visible actualmente desde los senderos y miradores del parque. El fenómeno también dio origen al área conocida como El Playón, otra de las huellas geológicas que dejó la actividad volcánica de ese año.

Más de un siglo después, estos elementos forman parte del atractivo natural que distingue a El Boquerón y permiten a los visitantes observar de cerca los cambios que el volcán ha experimentado a lo largo de su historia.

Turistas haciendo senderismo
El Boquerón: cráter imponente del volcán de San Salvador, a solo minutos de la capital. Foto/ Archivo

Miradores, cafés y gastronomía

Además del recorrido dentro del parque, la carretera hacia El Boquerón cuenta con restaurantes, cafeterías y miradores desde donde se pueden apreciar vistas de San Salvador, el Lago de Ilopango y el volcán Chinchontepe.

Estos espacios complementan la experiencia para quienes desean disfrutar del clima fresco de la zona mientras degustan café, refrescos naturales u otras opciones gastronómicas disponibles en el sector.

El Parque Nacional El Boquerón abre de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. El costo de ingreso es de $1 para salvadoreños y $2 para extranjeros. Los niños menores de 6 años y las personas mayores de 60 años ingresan gratuitamente.

Así, el parque ofrece una oportunidad para recorrer uno de los escenarios naturales más representativos de El Salvador, donde la actividad volcánica que transformó el paisaje hace más de un siglo puede apreciarse hoy desde senderos y miradores rodeados de naturaleza.