Descubrí la Playa Maculís, el tesoro marino que está sorprendiendo en el oriente de El Salvador
Ubicada en La Unión, playa Maculís se posiciona como un destino clave por su biodiversidad, su reciente protección ambiental y sus oportunidades de turismo sostenible.
Por
Karla Rodas
Publicado el 22 de abril de 2026
Playa Maculís, ubicada en La Unión, se ha convertido en un destino clave de El Salvador tras su declaración como Área Natural Protegida. Este santuario marino alberga más de 2,700 hectáreas de biodiversidad, incluyendo corales, tortugas carey y tiburones nodriza. Además de su valor ecológico, ofrece actividades como snorkel y buceo, impulsando el ecoturismo. La zona también sostiene a comunidades locales a través de la pesca y el turismo. Su protección refleja el compromiso del país con un desarrollo sostenible que equilibra conservación ambiental y crecimiento económico, posicionándolo como un referente natural y turístico.
Playa Maculís en El Salvador se ha convertido en uno de los destinos naturales más relevantes del país tras su reciente declaración como Área Natural Protegida. Este santuario marino, ubicado en el oriente salvadoreño, en el departamento de La Unión, reúne una combinación poco común de biodiversidad, paisajes costeros y oportunidades para el turismo responsable, consolidándose como un punto de interés tanto para visitantes locales como internacionales.
A más de 150 kilómetros de San Salvador, Maculís forma parte de un ecosistema costero-marino que abarca más de 2,700 hectáreas, donde conviven especies clave para el equilibrio ambiental. Su ubicación en Punta Amapala lo sitúa dentro de una zona estratégica para la conservación, pero también para el desarrollo de actividades económicas sostenibles que benefician a las comunidades cercanas.

Un refugio de biodiversidad marina
El principal valor de playa Maculís radica en su riqueza natural. Este santuario alberga especies como corales blandos, tortugas carey, tiburones nodriza, ostras y langostas, lo que lo convierte en un espacio vital para la vida marina. Además, funciona como refugio para la tortuga carey, una especie en peligro de extinción que encuentra en estas aguas un entorno seguro para su supervivencia.
Los arrecifes presentes en la zona cumplen un rol fundamental: no solo sirven de hábitat para múltiples especies, sino que también actúan como una barrera natural que protege las costas y contribuye a la regeneración de los recursos marinos. Esta característica refuerza la importancia de preservar el área frente a amenazas como el cambio climático o la sobreexplotación.
El reconocimiento oficial como Área Natural Protegida número 209 del país marca un hito en la política ambiental salvadoreña. Según el Ministro de Medio Ambiente, Fernando López, “Esta declaratoria es más que un acto administrativo. Este es un compromiso firme con la protección de nuestros ecosistemas y un paso significativo hacia un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible, en el cual tenemos responsabilidades todos, Gobierno, actores locales, empresa privada y turistas”.

Turismo sostenible y experiencias únicas
Más allá de su valor ecológico, Maculís ofrece experiencias atractivas para quienes buscan conectar con la naturaleza. Sus aguas claras y su biodiversidad la convierten en un destino ideal para actividades como el snorkel y el buceo, permitiendo explorar de cerca los arrecifes y la vida marina.
El entorno también es propicio para el avistamiento de especies y para quienes buscan un espacio de tranquilidad lejos de destinos más concurridos. Esta combinación de naturaleza intacta y actividades recreativas posiciona a la playa como una alternativa diferente dentro de la oferta turística salvadoreña.
La declaratoria como área protegida también abre la puerta al crecimiento del ecoturismo. Este enfoque permite que visitantes disfruten del lugar mientras contribuyen a su conservación, generando un impacto positivo tanto ambiental como económico. En ese sentido, el propio ministro destacó: “Proteger este espacio es una decisión estratégica. Estamos invirtiendo en la preservación de un ecosistema que es vital no solo para la biodiversidad, sino también para las familias que dependen de sus recursos”.

Impacto en las comunidades locales
La importancia de playa Maculís no se limita al ámbito natural. Las comunidades cercanas dependen directamente de este ecosistema para actividades como la pesca y el turismo, que representan fuentes clave de ingresos y alimentación.
La protección del área busca garantizar que estas actividades puedan mantenerse en el tiempo bajo un enfoque sostenible. Esto implica un equilibrio entre el uso de los recursos y su conservación, asegurando que las futuras generaciones también puedan beneficiarse de ellos.
Además, la promoción del destino como un espacio de ecoturismo genera nuevas oportunidades económicas, diversificando las fuentes de ingreso en la región. Este modelo refuerza la idea de que el desarrollo y la conservación no son opuestos, sino complementarios.

Cómo llegar y por qué visitarla
Llegar a playa Maculís desde San Salvador implica un recorrido hacia el oriente del país, pasando por vías principales como el bulevar de Los Héroes y conectando luego con carreteras como la CA-2 en dirección a La Unión. El trayecto, aunque largo, ofrece acceso a uno de los entornos marinos mejor conservados del país.
Visitar Maculís es apostar por un turismo diferente, donde la experiencia no se centra solo en el descanso, sino también en la conexión con la naturaleza. Ya sea explorando arrecifes, practicando deportes acuáticos o simplemente disfrutando del paisaje, el destino ofrece una experiencia completa.

