¿Qué hacer en La Finka y cuánto gastar? Así es este restaurante temático de Guatemala
La Finka combina comida típica, dinosaurios, granja y espacios temáticos. Te contamos qué hacer y cuánto podrías gastar en una visita familiar a Guatemala.
Si estás buscando una escapada diferente para tu próximo viaje a Guatemala, de esas donde podás comer rico, caminar entre naturaleza y de paso tomarte fotos con dinosaurios, animales de granja o hasta un simio gigante, Restaurante La Finka puede convertirse en una parada que vale la pena apuntar.
Este concepto combina gastronomía guatemalteca, espacios al aire libre y atracciones temáticas para niños y adultos, por lo que más que llegar únicamente a sentarte a comer, la experiencia está pensada para que recorrás el lugar, explorés sus rincones y disfrutés el paseo con calma.
Una de sus sedes más conocidas se encuentra en el kilómetro 18.5 de la Carretera Interamericana, en San Cristóbal, donde desde que entrás te encontrás con un ambiente que rompe con la idea de un restaurante tradicional.
Aquí uno de los grandes protagonistas son los dinosaurios a escala real, acompañados por diferentes representaciones elaboradas a mano por artesanos locales. Así que, si viajás con niños que aman el mundo jurásico —o si vos sos de los que todavía no pierde la emoción de ver un enorme dinosaurio frente a frente—, probablemente vas a sacar el teléfono más de una vez.
Y es que buena parte del encanto de La Finka está precisamente en eso: podés convertir el almuerzo en un paseo familiar.

Naturaleza, senderos y hasta llamas
Otro de los atractivos de la sede de San Cristóbal es su contacto con la naturaleza.
El restaurante tiene mesas al aire libre, senderos y áreas rodeadas de vegetación, además de espacios desde donde podés apreciar vistas panorámicas. Su propuesta busca que comás sin sentirte encerrado entre cuatro paredes, especialmente si querés desconectarte un rato del ruido de la ciudad.
Pero hay algo que seguramente va a llamar tu atención: su granja interactiva.
En este espacio podés observar e interactuar con animales, entre ellos llamas, lo cual le agrega un toque todavía más entretenido a la visita. Si vas con bichos, preparate, porque probablemente esta sea una de las zonas donde más tiempo van a querer quedarse.
Además, el restaurante cuenta con parqueo, algo que siempre se agradece cuando andás con toda la familia y querés evitar complicaciones.
Y sí, también se viene a comer
Con tantas atracciones sería fácil olvidar que La Finka también tiene como protagonista a la comida.
Su menú apuesta por la gastronomía tradicional guatemalteca, con ingredientes y preparaciones que forman parte de la cocina cotidiana del vecino país.
Podés encontrar desde desayunos típicos hasta diferentes platillos acompañados con frijoles, tortillas, plátanos y frutas regionales.
Así que si sos salvadoreño, seguramente varios sabores te van a resultar bastante familiares. Después de todo, Guatemala y El Salvador comparten muchos ingredientes y costumbres culinarias, aunque cada país les pone su propio sello.
La idea es que podás llegar temprano a desayunar, hacer el recorrido por las atracciones y quedarte disfrutando el ambiente sin sentir que tenés que salir corriendo después de terminar el plato.

Tierra Perdida y su enorme KONGO
La experiencia no termina en San Cristóbal.
La Finka también cuenta con Tierra Perdida, en San José Pinula, un espacio que mantiene la propuesta de combinar comida y entretenimiento, pero con una temática diferente.
Aquí la estrella es KONGO, una enorme figura de simio que se ha convertido en uno de los puntos favoritos para tomarse fotografías.
Es de esos escenarios que difícilmente pasan desapercibidos y que funcionan perfecto para sacar la típica foto del paseo y subirla después a tus redes.
Al igual que en otras sedes, el menú mantiene su apuesta por preparaciones elaboradas con ingredientes naturales y platillos representativos de Guatemala.
Bajo El Agua: comer rodeado de vida marina
Otra opción es Bajo El Agua, ubicado en la zona 18 de Ciudad de Guatemala.
Como su nombre lo adelanta, este espacio cambia completamente de ambiente y te lleva a una experiencia inspirada en el océano.
El restaurante está decorado con figuras de animales marinos y luces azules, creando la sensación de estar en un espacio submarino.
Además de funcionar como atractivo visual, el concepto busca generar interés por la vida marina y la importancia de su conservación.
La temática también llega hasta la mesa, con opciones como mariscos y ceviches, ideales si lo tuyo son los sabores del mar.

Una parada diferente si visitás Guatemala
La Finka resulta especialmente atractiva para quienes disfrutan los restaurantes donde la experiencia va mucho más allá de la comida.
Acá podés desayunar, caminar entre árboles, conocer animales, posar junto a dinosaurios, encontrarte con un gigantesco simio o sentir que estás comiendo debajo del océano.
Así que si estás armando ruta para tu próxima visita a Guatemala y querés meterle algo diferente al viaje, guardá este lugar entre tus opciones.
Porque, aceptémoslo: no todos los días podés terminar de comer tus frijolitos y, unos minutos después, estar tomándote una foto frente a un dinosaurio.
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