EPAPERDonald Trump|Alza precios alimentos|Lluvias en El Salvador|Selecta|Espectáculos

Niños a quienes se les apagó la alegría

Esa inmensa marea negra de niños tronchados, excluidos, abusados se convierte en un índice acusador contra nuestro mundo ingrato que permite tales crímenes monstruosos. ONU, UNICEF, OIT, Casa alianza y otras organizaciones internacionales publican reportajes sobre el abuso a la infancia que parecerían delirantes si no fuera porque son instituciones serias y creíbles.

Por Heriberto Herrera
sacerdote salesiano

Nos fascina la sonrisa de los niños, su ingenuidad limpia, su capacidad de disfrutar de la vida. La risa de los niños es música pura. ¿Quién no añora los años de su niñez? Jesús mismo propuso a los niños como modelo de acogida franca del Reino de Dios.

Pero no todos los niños del mundo gozan de una infancia positiva. Hay los niños maltratados. Que son millones. Cifras tan escalofriantes que ni el mayor esfuerzo imaginativo puede intuir la magnitud de este desastre humano. Niños robados de sus sueños y de su alegría Niños embrutecidos por un trabajo extenuante. Niños sexualizados en una edad muy temprana.

Niños embrutecidos como soldados prematuros en las cínicas guerras. Niños maltratados del mundo. Niños abandonados a la calle, sobreviviendo como animalitos sin dueño Niños marchitos por el egoísmo o la irresponsabilidad de los mayores. Niños a quienes se les apagó la alegría. Niños sin capacidad de soñar. Niños acorralados por una vida cruel. Niños que tuvieron la desventura de nacer en el tiempo y sitio equivocados.

Esa inmensa marea negra de niños tronchados, excluidos, abusados se convierte en un índice acusador contra nuestro mundo ingrato que permite tales crímenes monstruosos. ONU, UNICEF, OIT, Casa alianza y otras organizaciones internacionales publican reportajes sobre el abuso a la infancia que parecerían delirantes si no fuera porque son instituciones serias y creíbles.

Es tan abrumado este desastre infantil que uno se siente paralizado, impotente. Basta con recorrer las calles de nuestras desordenadas capitales para ver pulular niños macilentos, sucios, drogados, tristes duros.

Los salesianos intentamos ofrecer una ayuda, que tal vez parezca mínima comparada con la inmensidad de ese drama humano, pero válida si se trata de salvar alguna vida violentada.  En cada país de Centro América los salesianos organizamos espacios de recuperación para menores desafortunados. Con proyectos variados, estilo salesiano y apoyados por colaboradores laicos de gran talla moral, estamos logrando que algunos niños y jóvenes aprendan a sonreír y se abran a la esperanza.

Sacerdote salesiano y periodista.

KEYWORDS

Cristianismo Niñez Opinión

Patrocinado por Taboola

Inicio de sesión

Inicia sesión con tus redes sociales o ingresa tu correo electrónico.

Iniciar sesión

Hola,

Bienvenido a elsalvador.com, nos alegra que estés de nuevo vistándonos

Utilizamos cookies para asegurarte la mejor experiencia
Cookies y política de privacidad