El Niño amenaza al agro salvadoreño con menos lluvias y más calor, advierte la UES
El fortalecimiento de El Niño eleva el riesgo para cultivos, empleo rural y producción de alimentos por lluvias bajo lo normal y temperaturas más altas en 2026.
El fortalecimiento del fenómeno de El Niño vuelve a encender las alertas para el sector agropecuario salvadoreño. Un boletín agrometeorológico elaborado por la Sub Unidad Ambiental y Servicios Agroclimáticos de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador (UES) advierte que el evento climático continúa intensificándose y podría traducirse en menos lluvias y temperaturas más elevadas durante los próximos meses.
El informe, basado en el más reciente pronóstico del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) de la Universidad de Columbia, señala que las condiciones observadas en el océano Pacífico muestran una evolución hacia un El Niño muy fuerte, luego de que las anomalías en la temperatura superficial del mar alcanzaran niveles superiores a los registrados en meses anteriores.
Este panorama adquiere relevancia para la economía nacional debido al peso que tiene la producción agrícola en el abastecimiento de alimentos, la generación de empleo rural y la actividad de miles de pequeños y medianos productores.

Menos lluvia y más calor para el trimestre
El boletín proyecta que durante agosto, septiembre y octubre de 2026 existe una probabilidad de que las lluvias se mantengan 70% por debajo de lo normal, mientras que las temperaturas tendrían una probabilidad del 50% de ubicarse por encima de los valores habituales.
Estas condiciones representan un desafío para los cultivos que dependen directamente del régimen de lluvias, ya que una reducción en las precipitaciones puede afectar el desarrollo de las siembras durante una etapa clave del calendario agrícola.
El incremento de las temperaturas también puede influir en la disponibilidad de humedad en los suelos y en las necesidades de riego para diferentes actividades agropecuarias.
Aunque el boletín no realiza estimaciones sobre pérdidas económicas ni identifica cultivos específicos que podrían verse afectados, el escenario climático plantea un contexto de mayor incertidumbre para el sector.

El fenómeno seguirá presente en 2027
El documento también indica que existe probabilidad de que las condiciones de El Niño continúen durante los primeros meses de 2027, específicamente entre marzo, abril y mayo, lo que refleja la persistencia del fenómeno más allá del cierre de este año.
Según el análisis, la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 mostró un incremento constante durante los últimos meses. La anomalía pasó de un promedio de +0.98 °C entre abril y junio de 2026 a +1.55 °C en junio, mientras que el índice semanal centrado al 15 de julio alcanzó +2.1 °C, indicadores que respaldan la intensificación del fenómeno.
La actualización fue publicada el 22 de julio de 2026 por la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UES y toma como referencia el pronóstico climático emitido el 20 de julio por el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia.
La próxima actualización del pronóstico climático está prevista para el 13 de agosto de 2026, cuando se conocerá si las proyecciones para El Niño mantienen la misma tendencia o presentan cambios para el resto del año.
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