Tecnología aduanera busca mejorar la primera impresión del país
Innova Tech Aduanero 2026 puso sobre la mesa cómo la tecnología puede mejorar el ingreso de viajeros y agilizar el comercio.
La primera impresión de un visitante no siempre ocurre en una playa, un hotel o un restaurante. Muchas veces empieza en una aduana, cuando una persona cruza una frontera, entrega documentos, espera un trámite o recibe orientación para ingresar a un país.
Ese fue uno de los enfoques abordados este martes durante Innova Tech Aduanero 2026, un encuentro que reunió a profesionales, autoridades, expertos y representantes del sector aduanero y del comercio internacional para analizar los retos de la transformación tecnológica en esta área.
La actividad permitió vincular dos temas que suelen verse por separado: la logística comercial y la experiencia de quienes visitan un país. En ambos casos, los procesos aduaneros tienen un papel clave, ya sea para facilitar el movimiento de mercancías o para ordenar el ingreso de turistas, transportistas e inversionistas.

Aduanas y turismo
Durante el evento, la directora ejecutiva de Corsatur, Alejandra Durán, destacó que el trabajo aduanero también influye en la forma en que los visitantes perciben a un país desde su llegada.
“El Salvador tiene mucho que ofrecer (…) Resulta que el agente aduanero es un embajador de cada país, porque es la primera cara y el facilitador, aparte de la fiscalización, de lo que va a pasar a otro país; por lo tanto, eso tiene que ver con turismo”, señaló Durán.
Su planteamiento apunta a que la aduana no solo cumple una función de control. También es un punto de contacto directo con personas que ingresan por turismo, negocios, comercio o tránsito regional.
En ese sentido, una atención clara, procesos ágiles y herramientas digitales pueden hacer más ordenada la experiencia de ingreso, tanto para viajeros como para operadores comerciales.

Tecnología para procesos más ágiles
Innova Tech Aduanero 2026 también abrió conversación sobre cómo la innovación puede apoyar a las aduanas para reducir trámites físicos, mejorar tiempos y optimizar la circulación de mercancías.
Durán planteó la necesidad de avanzar hacia procesos más sostenibles y digitales.
“Podemos ser aduanas sostenibles, tenemos que evolucionar para eso, dejar el papel e incorporar más innovación”, comentó.
La incorporación de tecnología en aduanas puede tener impacto en diferentes usuarios: turistas que ingresan al país, empresas que importan o exportan productos, transportistas que cruzan fronteras y agentes que participan en operaciones de comercio internacional.
Aunque la modernización suele asociarse con sistemas y trámites, el reto también está en mejorar la experiencia humana: menos incertidumbre, información más clara y procesos más previsibles.
El Salvador como destino
En su intervención, la directora de Corsatur también vinculó el trabajo aduanero con la promoción del país como destino turístico y de inversión.
“Esta presentación es para que ustedes, que no han conocido El Salvador, vuelvan a visitarnos. Los invitamos a que nos conozcan; somos un país pequeñito que, por supuesto, cabe muchas veces en muchos de los países que están aquí, y por eso mismo se pueden hacer muchas cosas en un solo lugar”, expresó.
Durán señaló que el año pasado El Salvador cerró con 4.1 millones de visitantes internacionales. Según explicó, los principales países de origen fueron Guatemala, Estados Unidos y Honduras, seguidos de otras naciones.
“El año pasado cerramos con 4.1 millones de visitantes internacionales, destacando tres países: el primero es Guatemala, luego Estados Unidos y Honduras, seguidos de otras naciones (…) Para este año tenemos una meta de 4.2 millones”, afirmó.

Agentes aduaneros como facilitadores
Otro punto planteado durante el encuentro fue el papel de los agentes aduaneros dentro de la cadena de turismo, comercio e inversión.
Durán indicó que los mercados donde se promueve El Salvador también pueden ser origen de visitantes e inversiones, y que los agentes aduaneros forman parte de ese proceso.
“Los mercados en los que estamos promoviendo a El Salvador son aquellos de donde queremos atraer más visitantes. Por lo tanto, probablemente, también de esos lugares provendrán inversiones, y quienes ayudarán y facilitarán todo ese proceso son los que están aquí: los agentes aduaneros”, señaló.
Desde esa perspectiva, el sector aduanero no solo se relaciona con revisión, permisos o fiscalización. También funciona como un puente entre visitantes, empresas, instituciones y mercados internacionales.
Una experiencia que empieza en frontera
El encuentro dejó como idea central que la transformación tecnológica de las aduanas no debe verse únicamente como una mejora administrativa. También puede incidir en la experiencia de quienes llegan al país y en la confianza de quienes realizan operaciones comerciales.
Para los visitantes, una aduana más ágil puede significar menos tiempo de espera y una entrada más ordenada. Para las empresas, puede representar procesos más eficientes y menores costos logísticos. Para los agentes del sector, implica adaptarse a nuevas herramientas y formas de trabajo.
Innova Tech Aduanero 2026 coloca esa conversación en un punto práctico: si la aduana es una de las primeras puertas de entrada a un país, su modernización también forma parte de la experiencia del visitante.
