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Fotografía de archivo de un grupo de centroamericanos pidiendo la protección del TPS, en Washington (EE.UU.).

170,000 salvadoreños están a menos de un mes de perder el TPS

El beneficio vence el 9 de septiembre y su posible final dejaría a miles de salvadoreños sin permiso de trabajo y expuestos a la deportación en EE.UU.

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Por EFE
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Resumen del artículo:

Más de 170,000 salvadoreños en Estados Unidos están a menos de un mes de perder el TPS, que vence el 9 de septiembre. Si la protección expira, los beneficiarios perderían su permiso de trabajo y el estatus que les permite residir legalmente, quedando expuestos a deportación. Organizaciones como ASOSAL reportan temor y numerosas consultas de afectados, mientras abogados consideran poco probable una nueva extensión. El TPS fue concedido a El Salvador en 2001 tras los terremotos de ese año. Beneficiarios piden una solución permanente y reclaman apoyo político para evitar quedar sin protección migratoria.

Más de 170,000 salvadoreños en Estados Unidos están a menos de un mes de perder el Estatus de Protección Temporal, TPS, que vence el próximo 9 de septiembre, informó EFE. Si el beneficio expira, sus titulares perderían la autorización de empleo y el estatus que les permite residir legalmente en el país, quedando en riesgo de deportación.

“La gente está atemorizada”, dijo a EFE Teresa Tejada, directora de la Asociación de Salvadoreños de Los Ángeles, ASOSAL, una organización que ha impulsado las renovaciones del programa desde que fue otorgado a El Salvador en febrero de 2001.

El TPS fue concedido tras los dos terremotos que golpearon al país ese año y, desde entonces, ha permitido a miles de salvadoreños vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos.

Tejada asegura que durante los últimos días el teléfono de la organización no ha dejado de sonar con consultas de beneficiarios que se encuentran “en pánico” ante la posibilidad de que la protección expire.

La posibilidad de una nueva extensión

El panorama no parece alentador para quienes esperan otra renovación. El abogado de inmigración Fernando Romo considera que “no es probable” que el amparo vuelva a extenderse.

Su valoración se basa en las acciones impulsadas contra el TPS por el presidente Donald Trump, tanto durante su primer mandato, entre 2017 y 2021, como en la actual Administración.

En enero de 2018, el Departamento de Seguridad Nacional ordenó cancelar el TPS para El Salvador y concedió a los beneficiarios, que entonces eran alrededor de 180,000, un plazo de 18 meses para encontrar otra vía migratoria o abandonar el país.

Sin embargo, la medida fue frenada por una orden judicial tras una demanda presentada por beneficiarios y sus hijos estadounidenses, quienes alegaron que la decisión del Gobierno estaba basada en motivos discriminatorios y racistas.

Trump retomó las cancelaciones del TPS

Tras regresar a la Casa Blanca, Trump continuó con las medidas para eliminar la protección de varios países, entre ellos Venezuela y Haití.

Los beneficiarios también recurrieron a los tribunales, pero esta vez la Corte Suprema determinó que el presidente tenía autoridad para revocar el TPS.

En el caso de El Salvador, país con el que la Administración Trump mantiene actualmente buenas relaciones, se cree que el Gobierno dejará que la protección expire para unos 170,000 inmigrantes, según datos de The National Immigration Forum.

El vencimiento significaría que estas personas perderían tanto el permiso de trabajo como su estatus para permanecer legalmente en Estados Unidos.

Romo califica el escenario como una situación “muy complicada” para quienes han vivido durante décadas bajo esta protección.

El temor lleva a muchos a guardar silencio

La incertidumbre también ha cambiado la forma en que algunos beneficiarios enfrentan públicamente la situación.

Los llamados tepesianos han pasado de participar activamente en protestas y campañas a tratar de mantenerse fuera del foco.

“La migra está viendo quién protesta, así que es momento de quedarse callados”, dijo a EFE un salvadoreño amparado por el TPS que pidió permanecer en el anonimato.

Aunque Tejada comprende ese temor, considera que una respuesta coordinada que incluya a los propios inmigrantes puede ser necesaria para intentar mantener el programa.

Beneficiarios piden una solución permanente

José Urias, empresario que emplea a más de 50 personas en Malden, Massachusetts, y beneficiario del TPS, ha participado activamente en la Alianza TPS, movimiento creado para defender la protección.

“Los favorecidos por el TPS somos gente trabajadora, tenemos un récord limpio, el FBI nos chequea cada 18 meses, y pagamos impuestos. Entonces, ¿por qué nos quieren sacar del país?”, cuestionó.

Fotografía cedida por Alianza TPS que muestra al ciudadano salvadoreño. José Urias (c), amparado por el Estatus de Protección Temporal (TPS), en Boston (EE.UU.).
Fotografía cedida por Alianza TPS que muestra al ciudadano salvadoreño. José Urias (c), amparado por el Estatus de Protección Temporal (TPS), en Boston (EE.UU.). EFE/ Alianza TPS

Urias explicó que, pese a tener una empresa de construcción y bienes raíces que genera empleo y paga impuestos, no ha encontrado durante décadas otra vía para regularizar permanentemente su situación migratoria.

“Nunca nos han dado ese camino a la ciudadanía. Ya es hora de que el Congreso actúe”, insistió.

También piden apoyo del Gobierno salvadoreño

Para Teresa Tejada, la defensa del TPS también necesita la intervención del presidente salvadoreño Nayib Bukele en favor de los beneficiarios que viven en Estados Unidos y envían remesas a su país.

Sin embargo, según la información recogida por EFE, el Gobierno salvadoreño no ha logrado frenar el aumento de las deportaciones.

Durante el primer semestre de 2026, las deportaciones hacia El Salvador crecieron un 73,8 %.

A menos de un mes del vencimiento del TPS, miles de salvadoreños permanecen pendientes de cualquier decisión que pueda modificar su futuro migratorio, laboral y familiar en Estados Unidos.