Bad Bunny enfrenta una demanda de 16 millones por uso no autorizado de una voz en canciones
El artista puertorriqueño y su sello Rimas Entertainment son demandados por USD 16 millones por presunto uso indebido de una grabación de voz en dos temas de su discografía.
Por
Karla Rodas
Publicado el 08 de enero de 2026
El cantante puertorriqueño Bad Bunny y su sello Rimas Entertainment enfrentan una demanda por 16 millones de dólares en Puerto Rico por el presunto uso no autorizado de una grabación de voz en dos canciones de su discografía. La acción fue presentada por Tainaly Y. Serrano Rivera, quien afirma que nunca autorizó ni fue compensada por el uso de su audio en “Solo de mí” y “EoO”. La demanda alega violaciones a derechos morales de autor, intimidad e imagen, y solicita el cese inmediato del uso de la grabación.
El cantante puertorriqueño Bad Bunny y su sello discográfico Rimas Entertainment LLC enfrentan una nueva demanda judicial por derechos de autor y uso comercial no autorizado, en un caso que vuelve a poner en debate los límites legales del uso de voces y audios en la industria musical global. La acción legal, presentada en Puerto Rico, reclama una indemnización de 16 millones de dólares por el presunto uso indebido de una grabación de voz en dos canciones del artista.
Según información publicada por Infobae, con base en reportes de la agencia EFE, la demanda fue radicada el 5 de enero de 2026 por Tainaly Y. Serrano Rivera, quien sostiene que su voz fue utilizada sin consentimiento, sin compensación económica y sin reconocimiento legal en temas que forman parte del repertorio del intérprete más escuchado del planeta.
Te puede interesar: Irene Castillo y Pepe Barahona comparten ultrasonidos de su hija Martina
La acusación por el uso de una grabación sin autorización
De acuerdo con la demanda, la voz de Serrano Rivera aparece en dos canciones: “Solo de mí” (2018), incluida en el álbum X100pre, y “EoO” (2025), perteneciente al disco Debí Tirar Más Fotos. En ambos casos, la mujer afirma que nunca autorizó el uso comercial del audio ni fue informada sobre el destino final de la grabación.
EFE detalló que el origen del conflicto se remonta a un mensaje enviado por WhatsApp por el productor Roberto J. Rosado, conocido artísticamente como La Paciencia. En ese intercambio, Rosado le solicitó a Serrano Rivera que se grabara diciendo la frase: “Mira puñeta, no me quiten el perreo”.
La demandante accedió a enviar el audio, pero asegura que jamás se le explicó para qué sería utilizado ni que su identidad quedaría asociada a un proyecto musical de alcance internacional. “Al momento de la solicitud, no se explicó el propósito del audio. Tampoco se le informó a la demandante que su identidad sería utilizada y explotada comercialmente”, señala el documento judicial citado por EFE y replicado por Infobae.
Años después, la grabación fue incluida primero en “Solo de mí” y luego reutilizada en “EoO”, sin que mediara autorización formal, contrato o compensación económica.

Reclamo millonario y fundamentos legales
La demanda sostiene que el uso del audio violó “sus derechos, y los derechos morales de autor en su modalidad de derecho moral de atribución”, conforme a la legislación vigente en Puerto Rico. En ese marco, Serrano Rivera reclama 16 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios.
El pedido se fundamenta en múltiples figuras legales, entre ellas la Ley de Derechos Morales de Autor de Puerto Rico, el derecho a la propia imagen, el derecho a la intimidad y el principio de enriquecimiento injusto. Además de la compensación económica, la demandante solicita el cese inmediato del uso de la grabación en cualquier formato, tanto actual como futuro.
El escrito judicial también menciona que la voz fue utilizada en conciertos ofrecidos por Bad Bunny durante su residencia en el Coliseo de Puerto Rico, así como en material promocional y mercancía oficial vinculada al proyecto artístico.
Al momento de presentarse la demanda, “Solo de mí” acumulaba más de 389 millones de visualizaciones en YouTube y superaba los 540 millones de reproducciones en Spotify. Por su parte, “EoO” registraba más de 757 millones de reproducciones en esa misma plataforma, cifras que la demandante considera relevantes para dimensionar el alcance comercial del presunto uso indebido.
Un antecedente reciente: el caso de “La Casita”
Este nuevo proceso judicial se suma a otros litigios recientes que rodean la figura del artista. En septiembre de 2025, un hombre de 84 años, Román Carrasco Delgado, presentó una demanda contra Bad Bunny por el uso de su vivienda, conocida popularmente como “La Casita”.
Según informó Infobae, citando a la agencia AP, la propiedad ubicada en Humacao sirvió de inspiración para la casa que se convirtió en un símbolo central de la residencia de conciertos del cantante y que también apareció en el cortometraje que acompañó el lanzamiento de uno de sus álbumes.
La demanda sostiene que la exposición mediática provocó que “un gran número de personas” visite diariamente la vivienda para tomar fotos y grabar videos, afectando de forma directa la privacidad del propietario. “‘La Casita ha sido objeto de docenas o cientos de publicaciones en redes sociales y ventas de productos que presentan su propiedad, de las cuales él generalmente no recibe ningún beneficio’”, indica el texto citado por AP.
Te puede interesar: Belinda y Los Ángeles Azules preparan tema para el Mundial 2026
El reclamo también cuestiona la validez de los contratos firmados para autorizar el uso de la imagen de la vivienda. Según la demanda, Carrasco Delgado “no sabe leer ni escribir, pero puede firmar su nombre” y habría sido inducido a firmar documentos en la pantalla de un teléfono móvil sin que se le explicara su contenido.
Esa acción legal fue presentada ante la Corte de Primera Instancia de Puerto Rico y continúa en proceso.
Mientras tanto, la nueva demanda por el uso de la grabación de voz vuelve a poner bajo la lupa las prácticas de producción musical y el alcance de los derechos de autor en una industria donde los límites entre lo artístico y lo legal siguen generando debate.
TAGS: Bad Bunny | Demanda judicial | Derechos de autor | Discografía
CATEGORIA: Entretenimiento | Escena
