¿Por qué tantas mujeres quieren dejar sus empleos? Un estudio revela las causas
Las mujeres enfrentan doble carga, brechas salariales y menos liderazgo. Expertos advierten que la desigualdad frena la economía regional.
La participación de las mujeres en la economía sigue siendo uno de los grandes desafíos para el crecimiento sostenible de Centroamérica y República Dominicana. Aunque representan poco más de la mitad de la población mundial en edad de trabajar, las brechas laborales, salariales y de acceso a puestos de liderazgo continúan limitando su aporte económico y afectando el desarrollo de la región.
Así lo evidencia el informe "Mujeres en el trabajo 2025: Una perspectiva global", elaborado por Deloitte, que recopila las opiniones de 7.500 mujeres trabajadoras en 15 países. Los resultados muestran que, además de enfrentar desigualdades laborales, muchas mujeres deben asumir una carga adicional de responsabilidades domésticas y de cuidado, una situación que impacta directamente su bienestar, productividad y oportunidades de crecimiento profesional.
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las mujeres representan el 50,1% de la población mundial en edad laboral, pero ocupan únicamente el 40% de los empleos y apenas el 35,4% de los cargos directivos. En Centroamérica, Panamá y República Dominicana, estas diferencias son incluso más pronunciadas.
El potencial económico desaprovechado de las mujeres
Desde una perspectiva económica, el problema va mucho más allá de la equidad. Diversos organismos internacionales han señalado que aumentar la participación femenina en el mercado laboral podría generar un crecimiento significativo del Producto Interno Bruto (PIB) en los países de la región, al incorporar talento, productividad e innovación que actualmente se encuentran subutilizados.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el impacto de la denominada "doble carga". Muchas mujeres trabajan de forma remunerada y, al mismo tiempo, asumen la mayor parte de las tareas domésticas y de cuidado dentro de sus hogares.
Entre las encuestadas que viven en pareja, apenas el 14% afirmó compartir de manera equitativa la gestión financiera del hogar, mientras que solo el 27% señaló que el cuidado infantil se distribuye por igual. Esta realidad genera una presión constante que afecta la permanencia laboral y limita las posibilidades de ascenso.

La doble carga que afecta la productividad y el empleo
En países como Guatemala y Honduras, donde las tasas de participación laboral femenina figuran entre las más bajas del hemisferio, esta situación representa además una pérdida económica considerable. Las mujeres dedican una cantidad significativa de tiempo al trabajo de cuidados no remunerado, reduciendo las horas disponibles para actividades productivas o para mejorar sus competencias profesionales.
La salud mental también emerge como una preocupación creciente. Apenas el 51% de las mujeres consultadas considera que su estado mental es bueno o muy bueno, mientras que muchas reportan niveles de estrés superiores a los registrados el año anterior.
Para las empresas, este escenario tiene implicaciones directas en la productividad, el ausentismo y la retención del talento. De hecho, el estudio identifica el equilibrio entre la vida personal y laboral como uno de los factores más determinantes para la permanencia de las mujeres en sus empleos.

La flexibilidad laboral se convierte en una ventaja competitiva
Cerca de cuatro de cada diez participantes destacaron la flexibilidad laboral como una herramienta clave para alcanzar el éxito profesional. Asimismo, el 43% señaló que el apoyo organizacional favorece su desarrollo, mientras que el 37% valoró la posibilidad de trabajar bajo esquemas híbridos.
Estos datos reflejan una transformación en las prioridades del mercado laboral. Hoy, las políticas de flexibilidad ya no son vistas únicamente como un beneficio adicional, sino como una estrategia empresarial para atraer y retener talento calificado.
Salud femenina: un desafío pendiente en las empresas
La salud física también forma parte de los desafíos identificados. Aunque cerca del 60% de las encuestadas calificó positivamente su estado de salud, un 24% reportó dolores o síntomas asociados con trastornos menstruales, menopausia o problemas de fertilidad. Sin embargo, muchas continúan trabajando sin acceso a medidas de apoyo adecuadas.
En América Latina, la participación laboral femenina alcanza el 51,8%, mientras que la masculina llega al 74,4%, una diferencia que evidencia el potencial económico aún desaprovechado en la región.
Las brechas salariales persisten en Centroamérica
Las brechas salariales siguen siendo otro obstáculo importante. En Centroamérica, las diferencias de ingresos entre hombres y mujeres oscilan entre el 9,3% y el 9,8%, según el país. Costa Rica destaca como una excepción positiva al lograr una reducción gradual de esta desigualdad durante la última década.
Por su parte, República Dominicana registra una brecha salarial cercana al 18%, especialmente marcada entre trabajadoras independientes y empleadas del sector informal.
La inclusión laboral femenina es una oportunidad para crecer
Frente a este panorama, especialistas coinciden en que promover entornos laborales más inclusivos no solo responde a una necesidad social, sino también económica. La implementación de horarios flexibles, oportunidades de desarrollo profesional, procesos de contratación libres de sesgos y políticas de bienestar puede fortalecer la competitividad empresarial y contribuir al crecimiento económico.
Algunos países de la región, como Costa Rica, Panamá y República Dominicana, ya participan en iniciativas impulsadas por el Foro Económico Mundial para reducir las barreras que enfrentan las mujeres en el mercado laboral. No obstante, los expertos advierten que acelerar estos cambios será fundamental para aprovechar plenamente el potencial productivo femenino y construir economías más dinámicas, resilientes y sostenibles.
Cerrar las brechas también impulsa el desarrollo económico
Reducir las brechas de género no es únicamente una cuestión de justicia. También representa una de las mayores oportunidades económicas que tiene la región para impulsar su desarrollo en los próximos años.
TAGS: Condiciones de trabajo | Malos tratos a mujeres | Mujeres | Mujeres Influyentes | Trabajo
CATEGORIA: Dinero y negocios
