Así sufrió la cancha del “Mágico” González tras la tormenta en la final del Clausura 2026
La intensa lluvia afectó el desarrollo del partido entre FAS y Águila, obligando a una pausa y retrasos durante el encuentro. INDES y FESFUT ya hicieron una inspección del terreno
La final del Clausura 2026 entre FAS y Águila no solo dejó emociones en lo deportivo, sino también imágenes preocupantes en el estado del terreno de juego del estadio Jorge “Mágico” González, seriamente afectado por la fuerte tormenta que cayó sobre San Salvador la tarde del sábado.
Desde el inicio del segundo tiempo, las condiciones de la cancha evidenciaban los estragos de la lluvia. El agua acumulada en distintos sectores del campo dificultaba la circulación del balón y el normal desarrollo del partido, obligando incluso a retrasar la salida de los equipos tras el descanso.
La situación se volvió más crítica al minuto 60, cuando el árbitro decidió detener el encuentro por aproximadamente siete minutos ante el evidente deterioro del césped. Durante ese lapso, se evaluó la posibilidad de suspender el partido debido a las condiciones del terreno, mientras jugadores y cuerpos técnicos aguardaban una decisión.

Sin embargo, tras la revisión correspondiente, se determinó que el partido podía continuar, por lo que ambos equipos regresaron al campo y completaron los 90 minutos reglamentarios, pese a las dificultades que representaba jugar en una cancha visiblemente afectada por el agua.
Las imágenes del encuentro mostraron zonas completamente anegadas, con charcos que impedían el bote del balón y afectaban el ritmo del juego, generando críticas entre aficionados y analistas sobre el estado del principal escenario deportivo del país en un evento de esta magnitud.

Tras lo ocurrido, tanto el Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) como la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) reaccionaron de inmediato y realizaron una inspección técnica al terreno de juego para determinar las causas del problema.
En conferencia de prensa, las autoridades confirmaron que el sistema de drenaje del estadio funciona correctamente y que el inconveniente se originó en la capa de enraizamiento del césped, la cual presenta una excesiva compactación que impide la adecuada filtración del agua.

El especialista internacional Enio Cubillo, quien participó en la evaluación, explicó que este tipo de situaciones es común en escenarios con uso constante y en condiciones climáticas como las de El Salvador, pero aseguró que puede corregirse con trabajos de mantenimiento adecuados.
Por su parte, el INDES se comprometió a aplicar las recomendaciones técnicas para mejorar el comportamiento del terreno y evitar que se repitan situaciones similares en futuros eventos.

Lo ocurrido en la final ha abierto el debate sobre el estado de las canchas en el país y la importancia de garantizar condiciones óptimas para partidos de alto nivel, especialmente en escenarios que han sido recientemente remodelados.
