¿Qué pasa con el dinero de las pensiones en El Salvador? Gobierno aumenta su deuda
La deuda del Estado salvadoreño con los fondos de pensiones alcanzó los $11,874.74 millones hasta septiembre de 2026, según datos del Banco Central de Reserva.
El dinero ahorrado por los trabajadores salvadoreños para su jubilación continúa siendo una fuente de financiamiento para el Estado. Durante los primeros nueve meses de 2026, la deuda del Gobierno con los fondos de pensiones aumentó $633.61 millones, de acuerdo con las cifras más recientes del Banco Central de Reserva (BCR).
Los datos, actualizados el 30 de octubre, muestran que la deuda previsional pasó de $11,241.13 millones al cierre de diciembre de 2025 a $11,874.74 millones en septiembre de 2026, lo que representa un incremento del 5.6%.
Esto significa que, en promedio, el saldo de la deuda aumentó aproximadamente $70.4 millones mensuales entre enero y septiembre.
Sin embargo, el crecimiento no ha sido igual todos los meses. Septiembre registró un incremento de $113.43 millones respecto a agosto, cuando el monto adeudado era de $11,761.31 millones.
La cifra acumulada coloca la deuda previsional cada vez más cerca de los $12,000 millones, en momentos en que El Salvador se prepara para una nueva reforma al sistema de pensiones, prevista para 2027 como parte de los compromisos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

¿Qué ocurre con los ahorros de los trabajadores?
Para comprender por qué el Gobierno mantiene una deuda tan elevada con los fondos de pensiones, es necesario conocer cómo funciona el financiamiento de las obligaciones previsionales del Estado. Una parte del dinero que los trabajadores aportan mensualmente a sus cuentas individuales de ahorro para pensiones es invertida en instrumentos financieros emitidos por el Estado.
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) están obligadas a adquirir determinados títulos de deuda previsional, utilizando recursos provenientes de los ahorros de los cotizantes. Mediante este mecanismo, el Gobierno obtiene financiamiento para cubrir obligaciones relacionadas con el sistema público de pensiones, incluyendo pagos a personas jubiladas bajo el régimen anterior.
En otras palabras, una parte de los recursos destinados a las futuras jubilaciones se encuentra invertida en documentos de deuda que representan compromisos de pago del Estado. Esto no significa que los trabajadores hayan perdido automáticamente sus ahorros, sino que una parte de esos fondos depende del cumplimiento de las obligaciones financieras del Gobierno.

Deuda previsional está cerca de los $12,000 millones
El comportamiento registrado durante 2026 muestra que el endeudamiento con los fondos previsionales mantiene una tendencia al alza.
En septiembre, Patricio Pineda, representante de la Mesa del Trabajo por una Pensión Digna, estimó que la deuda previsional podría llegar a los $12,000 millones al finalizar 2026.
Con el saldo reportado hasta septiembre, faltaban únicamente $125.26 millones para alcanzar esa cantidad.
¿Qué pasará con las pensiones en 2027?
El próximo año será importante para el sistema previsional salvadoreño debido a que finalizará el período de gracia establecido en la reforma de pensiones aprobada en diciembre de 2022.
A partir de abril de 2023, el Estado dejó de realizar pagos de capital e intereses sobre determinados certificados de deuda previsional, según las condiciones establecidas en dicha reforma. El período de gracia tiene una duración de cuatro años y concluirá en abril de 2027.
Durante ese tiempo, los intereses correspondientes a las obligaciones sujetas a ese mecanismo continuaron acumulándose.
Según información divulgada por el FMI, los intereses pendientes rondan los $2,300 millones, una cantidad que deberá reconocerse al finalizar el período de gracia.
No obstante, el mecanismo previsto contempla que la mayor parte de esos intereses pueda convertirse en nuevos certificados de deuda, en lugar de pagarse inmediatamente en efectivo.
Estos instrumentos tendrían un plazo de pago de 46 años, mediante cuotas semestrales a partir de octubre de 2027, con una tasa de interés cercana al 7%.
El economista Rafael Lemus ha cuestionado este esquema debido a que los fondos de pensiones recibirían nuevos títulos financieros en lugar del dinero correspondiente a los intereses acumulados.
De esta manera, una parte de las obligaciones del Estado se trasladaría a un calendario de pagos que se extendería durante varias décadas.

El FMI y la próxima reforma de pensiones
El incremento de la deuda previsional también ocurre mientras El Salvador mantiene un programa financiero de $1,400 millones con el FMI.
Uno de los compromisos contemplados en este acuerdo es impulsar una reforma al sistema de pensiones durante 2027, orientada a mejorar su sostenibilidad financiera.
Entre los posibles cambios mencionados se encuentran ajustes a la edad de jubilación y al número de años de cotización necesarios para acceder a una pensión.
Sin embargo, hasta ahora no se han confirmado las modificaciones específicas que serán incluidas en la propuesta.
El tema cobra relevancia después de que el primer subdirector gerente del FMI, Dan Katz, informara este 3 de noviembre sobre una reunión sostenida con el presidente Nayib Bukele.
Katz explicó que durante el encuentro abordaron el avance de las reformas económicas y las perspectivas de crecimiento del país.
Por su parte, Bukele señaló que la conversación incluyó asuntos relacionados con la economía, el mercado laboral, la salud, la educación, el gasto público y las redes de protección social, además del impacto potencial de la inteligencia artificial.
No obstante, ninguno de los dos detalló si abordaron específicamente el incremento de la deuda previsional o las modificaciones que se preparan para el sistema de pensiones.
