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Las playas de arena rosada de Harbour Island son uno de los grandes atractivos de Las Bahamas y regalan un paisaje caribeño difícil de olvidar.

¿Cómo llegar a Eleuthera y Harbour Island y qué podés hacer en este paraíso de Las Bahamas?

Playas rosadas, naturaleza, lujo relajado y sabor caribeño hacen de Eleuthera y Harbour Island una escapada soñada para descubrir otra cara de Las Bahamas hoy.

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Resumen del artículo:

Eleuthera y Harbour Island muestran una cara distinta de Las Bahamas, ideal para viajeros que buscan playas de arena rosada, naturaleza, historia y lujo relajado. Entre sus imperdibles están Glass Window Bridge, Preacher’s Cave, Sapphire Blue Hole y la Reserva Leon Levy. Dunmore Town se recorre en carrito de golf, mientras hoteles boutique y resorts frente al mar completan la experiencia. Para la diáspora salvadoreña en Estados Unidos y visitantes de Latinoamérica, el destino ofrece conexiones aéreas y marítimas desde Nassau y Florida. Una escapada caribeña sofisticada, auténtica y perfecta para descubrir más allá de los resorts tradicionales, sin prisas.

Playas de arena rosada, pueblos llenos de color, cuevas históricas, piscinas naturales y hoteles boutique frente al mar convierten a Eleuthera y Harbour Island en una escapada caribeña ideal para quienes buscan descubrir una cara más auténtica y sofisticada de Las Bahamas.

Si cuando pensás en Las Bahamas te imaginás únicamente grandes resorts y días enteros frente al mar, Eleuthera y Harbour Island pueden cambiarte por completo esa idea.

Estas dos joyas de las Out Islands combinan ese Caribe de postal que todos queremos conocer alguna vez —agua transparente, arena rosada y palmeras— con historia, naturaleza, gastronomía, pequeños pueblos y una atmósfera relajada que invita a bajarle revoluciones al viaje.

Y para los salvadoreños que viven en Estados Unidos, especialmente en ciudades con buenas conexiones hacia Florida, el destino también puede convertirse en una alternativa diferente para una escapada al Caribe.

Acá no se trata únicamente de llegar a tomar el sol. La experiencia comienza desde que recorrés las calles de Dunmore Town en carrito de golf, descubrís una cueva utilizada por los primeros colonos o te parás frente a uno de los contrastes de colores más sorprendentes del océano.

Un puente entre dos azules

Uno de los lugares que mejor resume la belleza de Eleuthera es el Glass Window Bridge, un estrecho paso de aproximadamente nueve metros de ancho donde prácticamente podés contemplar dos mundos al mismo tiempo.

Glass Window Bridge, en Eleuthera, permite apreciar el sorprendente contraste entre las aguas turquesa y el azul profundo del Atlántico.
Glass Window Bridge, en Eleuthera, permite apreciar el sorprendente contraste entre las aguas turquesa y el azul profundo del Atlántico. / Foto cortesía.

De un lado aparece el intenso azul profundo del Atlántico; del otro, las aguas turquesa mucho más tranquilas. Es uno de esos lugares donde la cámara del teléfono trabaja horas extras, pero que se disfruta todavía más cuando simplemente te detenés a verlo.

La naturaleza continúa sorprendiendo en sitios como The Queen’s Bath, con piscinas naturales formadas entre las rocas, el conocido Ocean Hole y las formaciones de The Cow & The Bull.

Cuevas, playas y un misterioso hoyo azul

Eleuthera también guarda parte de la historia de Las Bahamas.

La Preacher’s Cave es uno de sus puntos emblemáticos, vinculada con los primeros colonos que llegaron a la isla. Muy cerca se encuentran playas prácticamente vírgenes y el Sapphire Blue Hole, una profunda formación natural de agua azul que se ha convertido en otro de los atractivos para viajeros aventureros.

Preacher’s Cave combina naturaleza e historia en uno de los sitios más emblemáticos de Eleuthera, cerca de playas vírgenes y formaciones naturales únicas.
Preacher’s Cave combina naturaleza e historia en uno de los sitios más emblemáticos de Eleuthera, cerca de playas vírgenes y formaciones naturales únicas. / Foto cortesía.

Si preferís una experiencia más tranquila, la Reserva Leon Levy, de unas 10 hectáreas, ofrece senderos entre vegetación tropical y espacios dedicados a la conservación de plantas nativas, fauna y conocimientos relacionados con la medicina tradicional bahameña.

Es el tipo de paseo que te permite conocer otro lado del Caribe: menos sombrillas frente a piscinas y más conexión con el entorno.

Sí, la arena realmente es rosada

En Harbour Island, la gran protagonista es Pink Sands Beach.

Su extensa franja de arena adquiere un delicado tono rosado que contrasta con el turquesa del mar y convierte al lugar en una de las imágenes más reconocibles de Las Bahamas.

Pero Harbour Island tiene otro encanto: Dunmore Town.

Hoteles boutique, marinas y resorts frente al mar completan la experiencia en Eleuthera y Harbour Island, donde el lujo se vive con espíritu caribeño.
Hoteles boutique, marinas y resorts frente al mar completan la experiencia en Eleuthera y Harbour Island, donde el lujo se vive con espíritu caribeño. / Foto cortesía.

Casas de colores, arquitectura de influencia británica, pequeñas tiendas y calles que se recorren principalmente en carrito de golf crean una sensación de pueblo costero elegante, pero sin excesos.

Ese ambiente explica por qué la isla ha construido una reputación alrededor de una especie de lujo relajado: podés pasar del traje de baño a una cena frente al mar sin perder esa sensación informal que define al Caribe.

Piñas, tradición y sabor bahameño

Eleuthera también tiene una relación histórica con el cultivo de la piña.

La isla es conocida por variedades como la Sugar Loaf, apreciada por su sabor particularmente dulce. Esa tradición incluso tiene su propia celebración.

Dunmore Town se disfruta a otro ritmo: sus calles coloridas, arquitectura colonial y recorridos en carrito de golf reflejan el encanto relajado de Harbour Island.
Dunmore Town se disfruta a otro ritmo: sus calles coloridas, arquitectura colonial y recorridos en carrito de golf reflejan el encanto relajado de Harbour Island. / Foto cortesía.

Cada junio, Gregory Town recibe el Festival Anual de la Piña, una fiesta de cuatro días que combina gastronomía, actividades deportivas, cultura local y los inconfundibles desfiles de Junkanoo.

Para quienes viajan buscando algo más que fotografías bonitas, coincidir con una celebración como esta permite acercarse a las tradiciones y al ritmo cotidiano de las comunidades de las islas.

Dormir frente al Caribe también es parte del viaje

En Harbour Island, los hoteles mantienen esa combinación entre exclusividad y sencillez que caracteriza al destino.

El Pink Sands Hotel ofrece cabañas privadas rodeadas de jardines tropicales, mientras que Coral Sands Hotel destaca por sus vistas hacia el Atlántico.

Otra opción es Valentine’s Residences Resort & Marina, especialmente atractiva para viajeros interesados en navegación y actividades acuáticas, mientras que Ocean View Club apuesta por una experiencia más íntima frente al mar.

Eleuthera y Harbour Island: joyas rosadas de Las Bahamas
Eleuthera y Harbour Island: joyas rosadas de Las Bahamas. / Foto cortesía.

En Eleuthera, la propuesta cambia ligeramente y se siente todavía más conectada con el paisaje.

The Cove Eleuthera está pensado como un refugio para desconectarse del ritmo cotidiano, y French Leave Resort, parte de Marriott Autograph Collection, combina el concepto boutique con vistas privilegiadas al atardecer.

También aparecen alternativas como Pineapple Fields Resort, cerca del conocido restaurante Tippy’s, y Cape Eleuthera Resort & Marina, especialmente atractivo para quienes llegan buscando pesca, navegación y actividades en el mar.

Una escapada que también podés combinar con Nassau

Llegar a Eleuthera es más sencillo de lo que podría parecer.

La isla cuenta con tres aeropuertos: North Eleuthera, Governor’s Harbour y Rock Sound, lo que permite distribuir mejor los accesos dependiendo de la zona donde te hospedés.

Para viajeros de Latinoamérica, una de las posibilidades es volar hacia Nassau y posteriormente conectar hacia las Out Islands. Desde Estados Unidos también existen conexiones desde Florida y otros puntos, además de vuelos domésticos entre Nassau y Eleuthera.

Y si querés que el trayecto sea parte de la aventura, también existe la posibilidad de llegar por mar.

Bahamas Ferries conecta Nassau con destinos como Harbour Island y Spanish Wells, una opción que permite cambiar el avión por una travesía entre las aguas del archipiélago.

El Caribe para quienes quieren viajar diferente

Eleuthera y Harbour Island tienen algo especialmente atractivo: no necesitás escoger entre aventura, descanso o comodidad.

Podés empezar el día explorando una cueva, almorzar frente al océano, recorrer un pueblo en carrito de golf y terminar viendo el atardecer desde un hotel boutique.

Para los salvadoreños que viven dentro o fuera del país, así como para viajeros internacionales que ya conocen los destinos caribeños más populares, estas islas representan una oportunidad para descubrir unas Bahamas mucho más íntimas, natural y auténticas.

Porque hay viajes para descansar y hay otros que te dejan pensando desde el avión de regreso: “Aquí tengo que volver”.

Eleuthera y Harbour Island fácilmente pueden convertirse en uno de esos.

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