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La "Ley Wenger" no murió ni triunfó, sigue a prueba

A. Wenger pidió sancionar fuera de juego sólo cuando un delantero se halle completamente por delante del penúltimo rival y esta fue sometida a prueba ¿Qué pasó?

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Resumen del artículo:

La propuesta de Arsène Wenger para sancionar fuera de juego únicamente cuando el atacante se encuentre completamente por delante del penúltimo rival fue sometida a experimentos oficiales en Suecia e Italia. Sin embargo, las pruebas se realizaron en categorías juveniles, no en la Allsvenskan ni en la Serie B profesional. Los primeros informes hablaron de más oportunidades de gol y opiniones favorables, pero las dudas sobre sus consecuencias tácticas frenaron su adopción. Cuatro años después, la idea sigue viva: en 2026 dio el salto por primera vez a una liga profesional, en Canadá

La llamada “Ley Wenger”, “daylight offside” en inglés, "dagsljus-offside" en sueco o "fuorigioco con luce" en italiano, cambia por completo el punto de referencia para determinar la posición adelantada.

La Regla 11 vigente establece que un futbolista está en posición de fuera de juego cuando cualquier parte de su cabeza, cuerpo o pies con la que pueda jugar legalmente el balón está más cerca de la línea de meta que el balón y el penúltimo adversario. Brazos y manos no cuentan.

Wenger propone invertir esa lógica: si una parte válida del cuerpo del atacante todavía se encuentra a la misma altura o por detrás del penúltimo rival, el jugador seguiría habilitado. Para sancionarlo, su cabeza, tronco y pies tendrían que encontrarse completamente por delante.

En otras palabras, tendría que existir una separación visible —“daylight”, “luz”— entre atacante y defensor. Pero Suecia nunca aplicó esa regla en la Allsvenskan.

La Federación Sueca de Fútbol (SvFF) anunció el 29 de septiembre de 2022 su participación en un proyecto piloto de FIFA e IFAB en “competiciones nacionales juveniles de élite”.

El plan era bastante serio desde el punto de vista experimental: analizar 50 partidos disputados con la regla alternativa y otros 50 con la regla tradicional, además de encuestar a entrenadores, futbolistas y oficiales de partido.

La propia SvFF explicaba que Suecia podía participar porque disponía de grabaciones tanto de partidos juveniles masculinos como femeninos a ese nivel.

Por tanto, que Suecia estuviera probando la norma era cierto. Que la Allsvenskan estuviera jugando con ella, no.

En Italia ocurrió algo parecido y allí probablemente se originó buena parte de la confusión. La FIGC anunció en marzo de 2022 que el ensayo se realizaría en el Campionato Nazionale Under 18 di Serie A e B. El nombre podía hacer pensar que se trataba de la Serie A y la Serie B profesionales, pero en realidad era el campeonato nacional Sub-18 de los clubes pertenecientes a esas categorías. Participaron inicialmente 16 sociedades profesionales.

Esta sí fue una aplicación auténtica dentro de una competición oficial: comenzó el 3 de abril de 2022 y se utilizó durante las últimas siete jornadas del campeonato Sub-18 2021/22, además de los playoffs, Semifinales y la Final nacional. Incluso se asignaron árbitros y asistentes de la CAN C para dar mayor nivel profesional al experimento y facilitar la recopilación de datos.

La prueba continuó durante la campaña 2022/23. En febrero de 2023, la FIGC confirmó que 21 clubes profesionales participaban ya en aquel torneo Under-18 y que FIFA estaba midiendo tanto datos cuantitativos como las impresiones de jugadores, técnicos y árbitros.

Así que sí hubo una implementación “en serio y en toda regla”, pero como experimento autorizado en fútbol juvenil, no como modificación oficial del reglamento general ni como norma de la Serie B italiana.

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Foto: IA

Los resultados fueron prometedores, pero apareció una duda que podía cambiar el fútbol entero

Aquí comienza la parte más interesante porque el experimento no fue considerado un fracaso automático. En febrero de 2023, la FIGC hizo públicos algunos resultados agregados de una primera fase desarrollada entre Italia y Países Bajos. Sobre 35 partidos, jugadores, entrenadores y árbitros ofrecieron una valoración general favorable.

Según la federación italiana, la modificación había producido un impacto relativamente reducido sobre el desarrollo normal del juego y, al mismo tiempo, se observó un incremento general de las oportunidades de gol.

Es decir: la hipótesis básica de Wenger parecía tener fundamento. Dar algunos centímetros —y en determinadas situaciones incluso bastante más— al delantero podía favorecer las acciones ofensivas sin destrozar inmediatamente la estructura del partido.

Suecia había planteado una comparación todavía más amplia entre 50 partidos con cada norma y una evaluación cualitativa adicional.

Sin embargo, entre la documentación pública consultada no aparece un informe final sueco equivalente, con una tabla completa de resultados, goles, fueras de juego, ocasiones y cambios tácticos que permita saber con precisión cuál fue el efecto estadístico de aquellos 100 encuentros previstos. Lo que sí está documentado oficialmente es el diseño de la prueba y su participación en el proyecto internacional.

Y ahí surgió el gran problema de la “Ley Wenger”: una cosa era demostrar que generaba situaciones ofensivas diferentes y otra demostrar que, a largo plazo, mejoraba el fútbol.

Fuentes inglesas que siguieron posteriormente las discusiones del IFAB señalaron que, aunque las pruebas de categorías inferiores habían producido resultados en buena medida positivos, persistía la preocupación de que la modificación concediera una ventaja excesiva al atacante.

El posible efecto paradójico era especialmente importante: si los defensores saben que un delantero puede colocarse casi un cuerpo entero por delante de ellos, las líneas defensivas podrían retrasarse varios metros para proteger el espacio a su espalda. En vez de conseguir un fútbol más ofensivo, podrían aparecer bloques más bajos y equipos más conservadores.

Eso explica por qué aquellos ensayos favorables no desembocaron automáticamente en una nueva Regla 11.

La señal más clara llegó desde la propia Italia. Al presentar el campeonato Under-18 de 2023/24, la FIGC informó expresamente que, “después de dos temporadas de pruebas”, el experimento sobre el Fuera de juego promovido por FIFA y Wenger no volvería a utilizarse esa temporada.

No significaba que FIFA hubiera desechado definitivamente la propuesta. Significaba que la fase italiana había cumplido su cometido experimental y que todavía no existían suficientes argumentos para transformar el ensayo en norma.

La prensa alemana siguió describiendo el proyecto varios años después como una reforma pendiente y no como una regla aprobada. En febrero de 2026, Sportschau informó que el IFAB había dejado la modificación del Fuera de Juego únicamente como asunto de discusión y había decidido efectuar más pruebas, mientras otras modificaciones reglamentarias sí eran aprobadas.

La prueba definitiva llegó en 2026: Canadá reveló un efecto inesperado

La historia, sin embargo, no terminó en Suecia e Italia. El 31 de marzo de 2026, FIFA confirmó un salto de enorme importancia: la Canadian Premier League (CPL) aplicaría la “Ley Wenger” durante su temporada 2026, iniciada el 4 de abril, en colaboración con FIFA y con autorización del IFAB.

Esta vez ya no hablamos de juveniles. La CPL se convirtió en la primera liga profesional en probar oficialmente esta interpretación alternativa durante su campeonato.

La noticia fue seguida simultáneamente por medios suecos, italianos y alemanes. Aftonbladet la presentó en Suecia como la confirmación de un nuevo ensayo de FIFA; ANSA informó en Italia sobre la utilización del concepto de “luce”; mientras Kicker y Sportschau utilizaron el término alemán “Tageslicht-Abseits” para describir la misma regla.

Y los primeros datos canadienses han producido una sorpresa y algo que ya se intuía.

Tras las primeras 11 jornadas-partido analizadas en abril, no se había producido la avalancha de contragolpes y goles en carrera que podía imaginarse.

El efecto más visible estaba apareciendo a balón parado. Los goles procedentes de jugadas de estrategia —sin contar penales— habían pasado de 0.54 por partido en 2025 a 0.73; los remates derivados de esas acciones subieron de 1.65 a 2.27, y el xG generado a balón parado aumentó de 0.62 a 0.92 por encuentro.

El 18 de abril llegó además un momento histórico: Alejandro Díaz, del Pacific FC, marcó ante Halifax Wanderers el primer gol del campeonato que habría sido anulado con la regla tradicional pero fue válido gracias al “daylight offside”. No existía una separación completa entre él y el penúltimo defensor.

Pero Canadá también comenzó a mostrar precisamente el efecto táctico que preocupaba a los críticos. La propia CPL observó que algunas defensas estaban colocando su línea más atrás o retrocediendo más rápidamente, especialmente en jugadas de estrategia. En juego abierto, el efecto directo inicial fue menor de lo esperado.

Al llegar a mediados de la temporada 2026, la competición seguía señalando cambios tácticos particularmente notorios en las acciones a balón parado, mientras reconocía que la cantidad de goles no había “explotado” como podía haberse supuesto.

Y esta es, al 12 de agosto de 2026, la respuesta definitiva sobre el estado de la “Ley Wenger”: no es la nueva regla del Fuera de Juego y nunca llegó a adoptarse en la Allsvenskan ni en la Serie B italiana profesional.

La Regla 11 internacional continúa estableciendo que basta que cualquier parte válida de cabeza, tronco o pies esté por delante del balón y del penúltimo rival para considerar al futbolista en posición adelantada. El propio IFAB señala para 2026/27 que continuará “explorando conceptos alternativos de fuera de juego”, es decir, el asunto sigue oficialmente en fase experimental.

Suecia e Italia fueron laboratorios juveniles. Italia proporcionó señales iniciales positivas, pero abandonó el ensayo después de dos temporadas. Las dudas tácticas evitaron una implantación mundial.

Canadá es ahora el laboratorio profesional que deberá responder la pregunta que aquellos primeros experimentos dejaron abierta: si obligar al delantero a estar completamente adelantado realmente produce un fútbol más ofensivo o simplemente obliga a las defensas a retroceder para adaptarse.

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CATEGORIA:  Deportes | Futbol