Griselda Mejía regresó a El Salvador tras trabajar durante tres años en Estados Unidos mediante el Programa de Movilidad Laboral de la Cancillería. Con los ingresos obtenidos abrió dos emprendimientos en Coatepeque, Santa Ana: un negocio de comida y bebidas, y otro dedicado a la venta de frutas y verduras. Los proyectos generan empleo, fortalecen la economía de su familia y le permitieron saldar deudas e invertir en un terreno. Además, su esposo obtuvo una certificación como técnico de fútbol gracias a esos recursos. La emprendedora considera que el programa brinda oportunidades para ahorrar, invertir y mejorar la calidad de vida.
Trabajar temporalmente en Estados Unidos le permitió a Griselda Mejía regresar a El Salvador con un objetivo definido: invertir sus ahorros en un negocio propio.
Después de participar durante tres años consecutivos en el Programa de Movilidad Laboral, impulsado por la Cancillería en coordinación con el Gobierno de Estados Unidos, la salvadoreña puso en marcha dos emprendimientos en Coatepeque, Santa Ana.
Durante su participación en el programa, Mejía laboró en el área de limpieza para una empresa en los estados de Texas e Illinois. Al finalizar cada temporada decidió destinar parte de sus ingresos a construir un proyecto que le permitiera generar ingresos permanentes al regresar al país.
"La inversión para este emprendimiento fue posible gracias al dinero que pude obtener con el programa", expresó.
Con los ingresos obtenidos en Estados Unidos, Griselda Mejía invirtió en un negocio de comida y otro de frutas y verduras en Coatepeque. Foto/ Cortesía
Emprendedora en Coatepeque
El primer negocio inició con la venta de frozen y minutas. Con el paso del tiempo y el aumento de clientes, la oferta fue creciendo hasta incluir tortas mexicanas, hamburguesas, bebidas y otros bocadillos.
Más adelante, la familia también abrió un segundo establecimiento dedicado a la venta de frutas y verduras, diversificando así sus fuentes de ingresos.
"Iniciamos nuestro emprendimiento con la venta de frozen y minutas; sin embargo, conforme fue creciendo la demanda, decidimos ampliar nuestra oferta. Incorporamos al menú tortas mexicanas, hamburguesas y una variedad de bebidas. Además, hemos logrado abrir otro establecimiento dedicado a la venta de frutas y verduras", relató.
Los emprendimientos de Griselda Mejía generan empleo y representan el principal sustento económico de su familia. Foto/ Cortesía
Los negocios fortalecieron la economía familiar
Los emprendimientos no solo se convirtieron en el principal sustento del hogar, sino que también permitieron crear dos plazas de trabajo.
Mejía explicó que administra los negocios junto a su esposo, quien permanece al frente de los establecimientos cuando ella viaja nuevamente a Estados Unidos para incorporarse a otra temporada laboral.
La emprendedora también aseguró que los ingresos obtenidos gracias al programa hicieron posible que su esposo se capacitara como técnico de fútbol y obtuviera la licencia "B". Además, la familia logró cancelar deudas e invertir en la compra de un terreno.
"Gracias a Dios, contamos con estos emprendimientos, que son el sustento de nuestra familia", afirmó.
La pareja también colabora con una escuela de fútbol de la comunidad, donde apoyan a niños que forman parte del proyecto deportivo.
La salvadoreña aseguró que los recursos obtenidos durante su trabajo temporal en Estados Unidos hicieron posible la inversión en sus negocios. Foto/ Cortesía
Programa de Movilidad Laboral
Mejía considera que iniciativas como el Programa de Movilidad Laboral representan una oportunidad para que más salvadoreños accedan a empleos temporales en el extranjero, obtengan experiencia laboral y regresen con recursos para invertir en proyectos propios.
"También procuramos retribuir a nuestra comunidad. Colaboramos con la escuela de fútbol de la que mi esposo forma parte y apoyamos, en la medida de nuestras posibilidades, a los niños que participan en ella", comentó.
El Programa de Movilidad Laboral es impulsado por el Ministerio de Relaciones Exteriores en coordinación con el Gobierno de Estados Unidos y busca facilitar oportunidades de empleo temporal para salvadoreños mediante una migración regular, ordenada y segura.
Según la Cancillería, la iniciativa también pretende fortalecer la economía de las familias beneficiarias mediante el ahorro, la adquisición de experiencia laboral y la inversión en proyectos productivos una vez los participantes regresan al país.
El Programa de Movilidad Laboral permitió a Griselda Mejía ahorrar e invertir en proyectos productivos al regresar a El Salvador. Foto/ Cortesía