Estados Unidos supera récord de sarampión y alerta por contagios en niños
Estados Unidos supera los casos de sarampión de 2025 y alerta por la baja vacunación, con niños y adultos mayores entre los grupos que requieren más prevención.
Estados Unidos registró 2,318 casos confirmados de sarampión durante 2026, una cifra que ya supera los 2,289 contagios contabilizados en todo 2025. El aumento preocupa a las autoridades sanitarias porque ocurre mientras disminuye la vacunación infantil y la mayoría de los enfermos no estaba inmunizada.
Los datos, actualizados hasta el 23 de julio por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), representan el segundo récord anual consecutivo. Además, constituyen la cifra más alta registrada en el país desde 1991 y desde que la enfermedad fue declarada eliminada en territorio estadounidense en el año 2000.
Los casos han sido notificados en 45 estados y territorios. De las infecciones confirmadas, 2,153, equivalentes al 93%, están relacionadas con alguno de los 35 brotes identificados durante el año. También se contabilizan 16 casos entre visitantes internacionales.
El informe señala que el 93% de las personas afectadas no estaba vacunada. Además, cerca de siete de cada diez contagios, el 69 %, corresponden a niños de entre cero y nueve años, un grupo especialmente vulnerable a las complicaciones de esta enfermedad.
Los estados que concentran más casos son Carolina del Sur, con 670; Utah, con 522; Texas, con 188; Virginia, con 176; Florida, con 141; Pensilvania, con 134, y Arizona, con 108.
Aunque Estados Unidos no ha confirmado muertes por sarampión durante 2026, las autoridades mantienen la alerta. En 2025 se registraron tres fallecimientos relacionados con esta enfermedad: dos niños en edad escolar de Texas y una persona adulta de Nuevo México. Los tres pacientes no estaban vacunados.
¿Por qué el sarampión representa un riesgo?
El sarampión es una enfermedad viral que se transmite por el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o respira. Es considerada una de las enfermedades más contagiosas: hasta nueve de cada diez personas cercanas a un enfermo pueden infectarse cuando no tienen protección.
Los primeros síntomas suelen aparecer entre siete y 14 días después del contagio. Entre ellos se encuentran fiebre, tos, secreción nasal, ojos rojos o llorosos y pequeñas manchas blancas dentro de la boca. Posteriormente aparece una erupción que comienza generalmente en el rostro y se extiende hacia el resto del cuerpo.
La enfermedad puede provocar infecciones de oído, diarrea intensa, deshidratación, neumonía, inflamación del cerebro, pérdida de la visión y, en los cuadros más graves, la muerte. Los bebés, los niños pequeños, las embarazadas, las personas desnutridas y quienes tienen debilitado el sistema inmunitario presentan mayores posibilidades de desarrollar complicaciones.
En el caso de los adultos mayores, la recomendación es revisar sus antecedentes de vacunación o consultar con un médico si existen dudas sobre su inmunidad. La edad avanzada no significa automáticamente que una persona carezca de protección, pero enfermedades crónicas, tratamientos que reducen las defensas o la ausencia de un registro de vacunación pueden aumentar su vulnerabilidad.

Vacunación infantil continúa por debajo del nivel recomendado
El repunte ocurre en medio de una reducción de la cobertura de vacunación entre los niños de nivel preescolar. El porcentaje descendió del 95.2 % durante el ciclo escolar 2019-2020 al 92.5 % en el periodo 2024-2025. Esta diferencia dejó a unos 286,000 estudiantes en riesgo de contraer la enfermedad.
Para prevenir brotes se necesita que al menos el 95 % de la población tenga las dos dosis correspondientes de una vacuna contra el sarampión. Esa cobertura reduce la circulación del virus y también protege a bebés que todavía no tienen la edad necesaria para completar su esquema y a personas que no pueden vacunarse por indicación médica.
La vacuna triple viral, conocida como MMR por sus siglas en inglés, protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Dos dosis tienen una efectividad aproximada del 97% para prevenir el sarampión, mientras una dosis ofrece una protección cercana al 93%.
Los padres y responsables de menores deben revisar la cartilla de vacunación antes del inicio de clases, de asistir a reuniones concurridas o de realizar viajes. Los adolescentes y adultos que no tengan pruebas de inmunidad también deben consultar con personal de salud para determinar si necesitan una o dos dosis.
Qué hacer ante una posible exposición
Una persona que presente fiebre, tos, secreción nasal, ojos enrojecidos y erupciones, especialmente después de viajar o convivir con alguien enfermo, no debe acudir directamente a una clínica, hospital, escuela o lugar concurrido sin avisar previamente.
Los CDC recomiendan llamar primero al establecimiento de salud para recibir instrucciones y evitar exponer a otros pacientes. También se debe mantener al enfermo separado de niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con defensas bajas.
El aumento de casos demuestra que el sarampión puede regresar cuando disminuye la vacunación. Verificar el esquema de los niños, consultar los antecedentes de inmunización de los adultos y buscar atención temprana ante síntomas sospechosos son las principales medidas para cortar la cadena de contagios.
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