Especial Mundial 2026 Terremotos Lluvias Hospital Rosales Empleos El Salvador Viviendas El Salvador Centro Histórico

Banner versión desktop Banner versión móvil
Gabriel Martinelli celebra el gol de gane de Brasil. Foto AFP

Brasil sufre, remonta a Japón y avanza a octavos con gol agónico de Martinelli

Gabriel Martinelli apareció en el minuto 90+6 para darle a Brasil una victoria in extremis 2-1 ante un ordenado Japón en un partidazo disputado en Houston.

Avatar del autor
0:00
Escuchar artículo
Resumen del artículo:

Brasil avanzó a octavos de final del Mundial 2026 tras derrotar 2-1 a Japón en un partidazo disputado en Houston. La Verdeamarelha dominó el inicio, pero Japón sorprendió al minuto 29 con un golazo de Kaishu Sano tras una pérdida de Danilo. En el segundo tiempo, Carlo Ancelotti movió el equipo y Brasil aumentó la presión. Casemiro empató al 56 con un cabezazo, tras asistencia de Gabriel Magalhaes. Japón resistió con grandes intervenciones de Zion Suzuki, pero al 90+6 Gabriel Martinelli apareció para marcar el gol del triunfo y sellar la clasificación brasileña agónica.

Brasil tuvo que sufrir hasta el último suspiro para avanzar a los octavos de final del Mundial 2026. La Verdeamarelha derrotó 2-1 a Japón en un partidazo disputado en el estadio de Houston, donde Gabriel Martinelli anotó el gol del triunfo al 90+6, cuando todo parecía encaminado al tiempo extra.

En las gradas, el ambiente fue completamente brasileño. Una marea amarilla acompañó al equipo de Carlo Ancelotti y lo hizo sentir como local desde el calentamiento. Sin embargo, dentro de la cancha, Japón dejó claro que no estaba dispuesto a ser un simple invitado en la eliminatoria.

Brasil comenzó como se esperaba: con el control de la pelota y buscando imponer condiciones desde los primeros minutos. El primer aviso llegó al minuto 2, cuando Bruno Guimaraes probó con un disparo que fue bloqueado por la defensa japonesa.

La Verdeamarelha volvió a acercarse al minuto 13 con Matheus Cunha, quien sacó un remate que obligó al portero Zion Suzuki a intervenir para mantener el cero. Japón respondió con un tiro libre al 16, aunque la barrera brasileña logró contener el intento.

Japón golpea primero

Kaishu Sano (24) celebra gol de Japón ante Brasil en el Mundial 2026. Foto AFP
Kaishu Sano (24) celebra gol de Japón ante Brasil en el Mundial 2026. Foto AFP

La sorpresa llegó al minuto 29. Danilo perdió una pelota en el medio campo y su pase fue interceptado por Kaishu Sano. El japonés controló ante la marca de Casemiro y sacó un potente disparo raso desde fuera del área para vencer al portero brasileño y poner el 1-0.

El golpe fue inesperado para Brasil. Japón había encontrado el gol en su único disparo a puerta del primer tiempo y la sorpresa comenzaba a tomar forma en Houston.

Para la segunda parte, Ancelotti tuvo que mover sus piezas. Lucas Paquetá se resintió de una lesión en la última jugada del primer tiempo y no pudo continuar. En su lugar ingresó Endrick, en un intento por darle mayor presencia ofensiva al equipo.

Brasil salió con otra intensidad. Al minuto 51, Bruno Guimaraes estuvo cerca del empate con un cabezazo tras un centro de Danilo, pero Suzuki respondió con una atajada providencial.

Tres minutos después, Brasil volvió a quedarse cerca del 1-1. Casemiro cabeceó en el área pequeña y la pelota fue salvada en la línea por la defensa japonesa. En la misma jugada, Suzuki volvió a aparecer tras una serie de rebotes que mantuvieron con vida a Japón.

Casemiro empata y Martinelli sentencia

Neymar (izq.) celebra el gol con Casemiro ante Japón. Foto AFP
Neymar (izq.) celebra el gol con Casemiro ante Japón. Foto AFP

La insistencia brasileña encontró premio al minuto 56. Gabriel Magalhaes apareció con una gran asistencia para que Casemiro conectara de cabeza y anotara el 1-1 que devolvió la calma a la Verdeamarelha.

Apenas dos minutos después, Vinicius Junior fabricó una jugada brillante por la banda izquierda. Su remate fue tapado por Suzuki y luego la pelota terminó estrellándose en el poste derecho. El partido estaba en su punto más alto.

Japón resistía con orden, intensidad y carácter. Brasil insistía con jerarquía, empujado por su afición y por la necesidad de evitar el alargue.

Cuando el tiempo extra parecía inevitable, apareció Martinelli. Al minuto 90+6, Bruno Guimaraes encontró al atacante del Arsenal, quien había entrado por Cunha al 66, quien definió para marcar el 2-1 definitivo y desatar la locura brasileña en Houston.

Fue un balde de agua fría para Japón, que defendió con todo durante el partido y estuvo muy cerca de llevar la serie al alargue. Brasil, en cambio, apeló a su historia, a su presión constante y a un gol agónico para avanzar a octavos de final.