México inicia su Mundial con la presión de romper una vieja maldición
México inicia su camino en el Mundial 2026 ante Sudáfrica con la presión de romper una histórica maldición y superar por primera vez la barrera de los cuartos de final.
La selección de México comenzará este jueves su participación en la Copa del Mundo 2026 con la responsabilidad de ser anfitrión y con un reto histórico que persigue al fútbol azteca desde hace décadas: superar de una vez por todas la barrera de los cuartos de final.
El Tri enfrentará a Sudáfrica en el estadio Azteca, en el partido inaugural del torneo que organiza junto a Estados Unidos y Canadá. El duelo reedita el encuentro que abrió el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando los africanos eran locales y empataron 1-1 con México.
Curiosamente, el actual seleccionador mexicano, Javier Aguirre, también dirigía al equipo en aquella ocasión. Ahora, 16 años después, vuelve a encabezar al combinado nacional en un estreno mundialista.
México tampoco ha logrado ganar ninguno de los siete partidos inaugurales que ha disputado en la historia de las Copas del Mundo. Su balance es de cinco derrotas y dos empates, una estadística que Aguirre espera dejar atrás.
“Hay que romper la estadística”, afirmó el entrenador durante la conferencia de prensa previa al encuentro. “No tenía el dato, se lo voy a compartir a los jugadores, va a ser otro aliciente”, agregó.
El encuentro se disputará a las 13:00 horas locales (19:00 GMT) y marcará el inicio oficial del Mundial 2026.

El peso de la historia
La presión sobre México no solo pasa por el partido inaugural. En las dos ocasiones anteriores en que fue sede de una Copa del Mundo, en 1970 y 1986, alcanzó los cuartos de final, pero no pudo avanzar más allá.
Desde entonces, el equipo tampoco ha conseguido romper esa barrera. En Brasil 2014 y Rusia 2018 fue eliminado en octavos de final, mientras que en Catar 2022 ni siquiera logró superar la fase de grupos.
Además de Sudáfrica, el conjunto mexicano comparte grupo con Corea del Sur y República Checa.
Aguirre, ante su último gran desafío
Para Javier Aguirre, el Mundial de 2026 representa una experiencia especial. Cuatro décadas después de disputar una Copa del Mundo en casa como jugador, vuelve a vivir la cita mundialista desde el banquillo.
“Desde que llegué hace 22 meses, no he tenido mayor emoción que volver a vivir un Mundial en casa”, expresó el técnico de 67 años.
Aguirre dirigió previamente a México en Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010, torneos en los que también fue eliminado en octavos de final. Sin embargo, es el entrenador con más victorias en la historia de la selección mexicana y, junto a Ignacio Trelles, el único que ha dirigido al Tri en tres Copas del Mundo.

El estratega aseguró que afronta esta nueva aventura con mayor serenidad y experiencia. “Lo hago con tranquilidad emocional, con paz interna”, comentó. También reconoció que con los años se ha vuelto menos exigente en algunos aspectos con sus jugadores.
“El mejor legado para los jugadores que han compartido vestidor conmigo es ayudarlos a crecer como personas”, afirmó.
Consciente de que el resultado final marcará su legado, Aguirre aseguró que no le preocupa cómo será recordado. “Yo soy el menos importante en esta selección, pero soy el máximo responsable cuando hay una derrota. Es una ley que me sé desde siempre”, sentenció.
