Cómo usar correctamente los redondeles y evitar accidentes
Respetar la prioridad, la velocidad y los carriles correctos puede hacer que circular en un redondel sea más seguro y ordenado para todos.
Los redondeles forman parte del día a día de miles de conductores y fueron diseñados para agilizar el tránsito y reducir puntos de conflicto en las vías. Sin embargo, el desconocimiento de las reglas básicas para utilizarlos correctamente sigue provocando choques, frenazos y complicaciones innecesarias en la circulación.
Aunque muchas personas consideran que manejar en una rotonda es sencillo, la realidad es que el mal uso de los carriles, la velocidad excesiva y la falta de respeto a la prioridad generan situaciones de riesgo constantes. Por eso, conocer cómo ingresar, circular y salir de un redondel puede marcar la diferencia entre un trayecto seguro y un accidente.
La prioridad la tiene quien ya circula
La regla principal en cualquier redondel es clara: el vehículo que ya se encuentra dentro tiene prioridad de paso. Los conductores que van ingresando deben esperar el momento seguro para incorporarse, aunque crean que tienen espacio suficiente para pasar.
Respetar esta norma ayuda a mantener una circulación fluida y evita colisiones laterales, que son de las más frecuentes en este tipo de intersecciones. Detenerse unos segundos y observar correctamente puede prevenir accidentes y discusiones entre motoristas.
Velocidad baja para mayor seguridad
Otro punto fundamental es la velocidad. Dentro de un redondel no se debe conducir con prisa. La velocidad máxima permitida es de 30 kilómetros por hora, ya que esto permite reaccionar con mayor facilidad ante cualquier imprevisto.
Circular despacio también facilita la incorporación de otros vehículos y reduce el riesgo de perder el control, especialmente cuando hay tráfico pesado o condiciones climáticas adversas. Exceder la velocidad aumenta significativamente la posibilidad de choques.

Cómo elegir el carril correcto
Uno de los errores más comunes ocurre al momento de escoger el carril adecuado según la salida que se utilizará. Cada maniobra tiene una forma correcta de ejecutarse.
Si vas a tomar la primera salida, debés ingresar desde el carril externo derecho. Antes de salir, activá la direccional derecha y mantenete en ese mismo carril hasta abandonar el redondel.
Para la segunda salida, se puede entrar desde cualquiera de los dos carriles derechos del acceso. Durante el recorrido debés permanecer en el carril elegido y utilizar la direccional izquierda. Al momento de salir, cambiá a direccional derecha y utilizá el carril correspondiente.
En caso de tomar la tercera salida o continuar más allá, la incorporación debe hacerse desde el carril interno izquierdo. La circulación se mantiene en ese carril con la direccional izquierda encendida. Cuando llegue el momento de salir, debés activar la direccional derecha y utilizar el carril de salida adecuado.
Respetar los carriles no solo evita confusiones, también mejora el flujo vehicular y disminuye las maniobras peligrosas dentro de la rotonda.
Las señales de tránsito tienen prioridad
Aunque existen reglas generales para circular en redondeles, los señalamientos instalados por las autoridades de tránsito son los que prevalecen.
En algunos redondeles hay señales específicas que indican desde qué carril se debe tomar determinada salida. Estas indicaciones, generalmente visibles en rótulos verdes con gráficos blancos y recuadros amarillos, deben cumplirse obligatoriamente.
Ignorar estas señales puede provocar interrupciones en la circulación y poner en riesgo a otros conductores.
Lo que nunca debés hacer en un redondel
Dentro de una rotonda hay maniobras que están prohibidas por el peligro que representan.
Una de ellas es cambiar de carril mientras ya se circula dentro del redondel, excepto al momento de entrar o salir. También está prohibido rebasar a otros vehículos.
Aunque algunas personas consideran que hay suficiente espacio para hacerlo, el diseño de estas intersecciones no está pensado para cambios bruscos ni adelantamientos. Estas acciones aumentan considerablemente el riesgo de accidentes.
La importancia del “Ceda el paso”
Otra norma esencial es respetar siempre la señal de “Ceda el paso”. Incluso si la estructura del redondel parece facilitar una incorporación rápida, los vehículos que ya circulan dentro continúan teniendo prioridad.
No respetar esta señal es una de las causas más comunes de choques en rotondas. Por eso, antes de incorporarte, observá bien el flujo vehicular y asegurate de que podés entrar sin obligar a otros conductores a frenar de forma repentina.
Aplicar estas reglas básicas permite que los redondeles cumplan su verdadero propósito: ordenar el tránsito y hacer más segura la circulación para todos.
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