Manifestantes piden en Texas el fin de la detención de familias migrantes
Un centenar de personas protestó en Texas para exigir la liberación de familias migrantes detenidas, tras el caso de un niño de cinco años arrestado junto a su padre.
Por
EFE
Publicado el 01 de febrero de 2026
Un centenar de personas se manifestó en Texas para exigir el fin de la detención de familias migrantes, tras la liberación de Liam Ramos, un niño de cinco años arrestado junto a su padre. La protesta se concentró en el centro de detención de Dilley, donde permanecen unas 1,400 personas, entre ellas cerca de 400 menores. Activistas denunciaron el impacto de estas políticas en la infancia y criticaron las tácticas del ICE. Un juez federal ordenó la liberación del menor al considerar inconstitucional su arresto. Las detenciones migratorias alcanzan niveles récord en Estados Unidos, según datos oficiales y organizaciones civiles.
Un centenar de personas se manifestó este domingo en Texas para exigir el fin de la detención de familias migrantes, una práctica del Gobierno federal que volvió al centro del debate nacional tras la reciente liberación de Liam Ramos, un niño de cinco años que había sido detenido junto a su padre y trasladado posteriormente al estado sureño, según información de la agencia EFE.
La protesta tuvo lugar en las inmediaciones del centro de detención de Dilley, ubicado a las afueras de San Antonio, donde permanecen privadas de libertad alrededor de 1,400 personas migrantes, entre ellas cerca de 400 menores de edad, según datos entregados esta semana por legisladores del Partido Demócrata. El caso de Ramos, detenido inicialmente en Mineápolis, en Minesota, atrajo la atención pública hacia este complejo, uno de los pocos en el país donde se mantiene bajo custodia a familias completas.
Los manifestantes exigieron la liberación inmediata de las familias y de los niños que siguen recluidos en estas instalaciones, al considerar que la detención prolongada vulnera derechos fundamentales y tiene efectos graves sobre la salud física y emocional de los menores. De acuerdo con los organizadores, unas 150 personas participaron en la movilización dominical, que se sumó a otras acciones recientes de rechazo a las políticas migratorias de la actual Administración republicana.
El centro de Dilley bajo la lupa
El centro de Dilley es uno de solo dos centros en todo Estados Unidos donde el Gobierno federal mantiene detenidas a familias migrantes. Esta práctica había sido pausada durante varios años en la Administración del expresidente Joe Biden (2021-2025), pero fue retomada por el expresidente Donald Trump en el marco de su campaña para acelerar los arrestos y las deportaciones de migrantes.

La reactivación de esta política ha generado críticas de organizaciones de derechos civiles y de abogados especializados en migración, que alertan sobre el impacto de estas detenciones en niños y adolescentes. En el caso de Dilley, los datos oficiales apuntan a una presencia significativa de menores de edad que permanecen bajo custodia por periodos prolongados, en algunos casos durante meses.
“La atención mediática que recibió Liam logró que fuera liberado, pero hay muchísimas más familias que están lidiando con lo mismo ahora mismo”, dijo a EFE Eric Cedillo, abogado consejero de la organización League of United Latin American Citizens (LULAC), presente en la protesta. Cedillo subrayó que la presión pública suele ser determinante en estos casos, aunque muchas situaciones similares no reciben la misma visibilidad.
Aumento de la detención de menores
La detención de menores migrantes en Estados Unidos se incrementó de forma pronunciada durante el primer año del Gobierno de Donald Trump. Según cifras del Deportation Data Project, entre enero y octubre de este año se registró un promedio mensual de 170 niños arrestados, frente a 25 durante los últimos 16 meses de la Administración de Biden.
Para activistas y defensores de derechos humanos, este aumento refleja un endurecimiento de las políticas migratorias que prioriza los arrestos y las deportaciones, incluso cuando se trata de familias con niños pequeños. Cedillo advirtió que “la detención de familias es dañina para los menores de edad, en muchos casos los mantienen detenidos por meses y meses”, una situación que, según especialistas, puede provocar secuelas psicológicas duraderas.
La manifestación del domingo fue la segunda en la misma semana. El miércoles anterior, otra protesta atrajo a cientos de personas y terminó con la intervención de las fuerzas del orden de Texas, que utilizaron gas lacrimógeno y pelotas de goma para dispersar a los civiles y cerraron la vía de acceso al centro de detención.
Críticas a ICE y tácticas denunciadas
Durante la protesta, los asistentes portaron pancartas con mensajes críticos contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la agencia federal responsable de ejecutar las detenciones. Las operaciones de ICE bajo el Gobierno de Trump han generado un fuerte rechazo en distintas ciudades del país, debido a enfrentamientos con la población y, en algunos casos, a incidentes mortales durante operativos migratorios.
Organizaciones de derechos civiles y observadores independientes también han denunciado un uso cada vez más agresivo de tácticas por parte de ICE, como la detención de personas sin orden judicial y el empleo de pasamontañas para ocultar la identidad de los agentes. Según los críticos, estas prácticas dificultan la rendición de cuentas y elevan la tensión en las comunidades afectadas.
El despliegue de agentes federales en Chicago el pasado mes de septiembre llevó a Robert Held a involucrarse activamente en el movimiento. Held viajó hasta Texas para sumarse a la manifestación en Dilley. “Mi conciencia me dice que no me puedo quedar en casa, que no puedo quedarme en silencio”, afirmó a EFE, vestido con una camisa naranja. “Liam es el símbolo de lo que este Gobierno le está haciendo a los niños y a todos los inmigrantes”, agregó.
Un fallo judicial y cifras récord
Ramos y su padre, ambos originarios de Ecuador, fueron liberados el sábado después de que un juez federal en Texas concediera una petición de habeas corpus y determinara que su arresto había sido inconstitucional. En su resolución, el juez Fred Biery, del Distrito Oeste de Texas, con sede en San Antonio, cuestionó duramente la política que dio origen al caso.
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“El caso tiene su origen en la mal concebida y deficientemente implementada política gubernamental de perseguir cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si ello implica traumatizar a niños”, señaló el magistrado en el escrito judicial.
Bajo la actual Administración, las detenciones de migrantes en Estados Unidos han alcanzado niveles récord. En promedio, más de 73,000 personas migrantes permanecieron bajo custodia, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001. Además, el año pasado fue el más mortífero en al menos dos décadas para personas bajo custodia de ICE, con más de 30 fallecidos. En lo que va de 2026, ya se han reportado al menos tres muertes dentro de centros de detención para migrantes.
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