La amenaza
rusa
El deporte ruso, principal beneficiado con
la ex centralización administrativa
soviética, luce como gran favorito para
disputar la hegemonía con Estados
Unidos.
MOSCU
AP.- Hay poca gente en el mundo que meta
tanto miedo como el tricampeón
olímpico de lucha greco-romana Alexander
Karelin.
Con
sus 286 libras, grueso cuello, enorme frente,
sus ojos hundidos y, sobre todo, su inmensa
musculatura en brazos, piernas y espalda, no es
alguien que uno quiera encontrarse en un
callejón oscuro... O en una competencia
de lucha.
Karelin es una de las esperanzas de medalla
más sólidas que tiene Rusia en los
juegos. Pero no la única. De hecho, los
rusos esperan ser tan dominantes como la vieja
Unión Soviéticas pese a la falta
de dinero para costear las actividades de sus
deportistas y a la escasez de instalaciones
adecuadas para entrenarse.
Pronósticos
Los rusos son muy fuertes en natación,
gimnasia, pista, vóleibol, boxeo,
clavados, tiro y esgrima.
Las autoridade pronostican que su
delegación desplazará a Estados
Unidos del primer lugar en el cuadro de
medallas, con 36 preseas doradas, diez
más que en los últimos juegos, los
de 1996 en Atlanta, en los que terminó
segunda, lejos de los estadounidenses.
Si ese pronóstico se cumple, Rusia
habrá renacido de sus cenizas y
recuperado el sitial de honor de la Unión
Soviética, cuya disolución en 1991
hizo que el poderoso equipo soviético se
desperdigase entre las nuevas repúblicas.
Muchos opinaron entonces que la maquinaria
deportiva rusa no sólo no
mejoraría, sino que declinaría por
la falta de fondos y equipo. Los deportistas, no
obstante, son cada día mejores.
Los que ganan medallas de oro
recibirán un premio de $50 mil
dólares (unos ¢450 mil colones).