Ian Thorpe, la
esperanza australiana
El nadador australiano Ian Thorpe se pinta
como la máxima figura de su país
para los Juegos Olímpicos, que arrancan
el próximo día 15.
SYDNEY
Reuters
- Rodeados de océanos, los australianos
siempre han querido y admirado a sus nadadores.
Su gran ídolo es Ian Thorpe, el nadador
de 17 años de edad que irrumpió
espectacularmente en el mundo de la
natación en 1997.
El principal entrenador australiano de
natación, Don Talbot, ha estado vinculado
a ese deporte por más de 40 años y
ha visto a los mejores nadadores. Talbot cree
que hay algo especial en Thorpe.
"Cuando me acuesto y digo mis oraciones, le
agradezco a Dios que lo tengamos", dijo Talbot.
"Puede llegar a ser el mejor nadador que hayamos
tenido y puede que el mejor que haya visto el
mundo".
Las asombrosas actuaciones de Thorpe en los
últimos dos años y medio sugieren
que podría ganar cuatro medallas de oro
en las instalaciones del Centro Acuático
Internacional de Sydney, a unos 10
kilómetros de su hogar.
Su cara sonriente aparece en miles de
carteles en la ciudad anfitriona de los Juegos
Olímpicos y ya se le menciona en el mismo
nivel que Greg Norman, Patrick Rafter y Shane
Warne, entre los cuatro deportistas australianos
de mayor fama.
Para la historia
Incluso Talbot, que normalmente se resiste a
alabar a sus jóvenes pupilos, ha
caído en la trampa, calificando a Thorpe
como el mejor nadador del siglo incluso antes de
haber llegado a los Juegos Olímpicos.
Thorpe es el máximo favorito tanto en
los 200 como en los 400 metros libres,
especialidades de las que posee el récord
mundial.
Asimismo, es el primero del equipo de relevos
4x200 australiano, que también tiene el
récord mundial y que se enorgullece de
haber logrado tres de los cuatro tiempos
más rápidos en la historia.
Asimismo, es miembro del cuarteto de los
4x100, fuerte aspirante tambien a la medalla de
oro.
Le arrebató el récord mundial
de los 400 a su compatriota Kieren Perkins en
los campeonatos del Pacífico en 1999
rebajando casi dos segundos en la marca que se
sostuvo cinco años.
Rompió el récord de los 200 al
siguiente día, y otra vez por la tarde.
En un cuarto día, condujo al equipo de
relevos a otro récord mundial.
En las pruebas clasificatorias australianas
de este año, Thorpe lo volvió a
hacer, rebajando sus récords de 400 y 200
metros en dos ocasiones cada uno.
Los rivales
Thorpe es tan dominante en esas dos
especialidades que sus principales rivales le
rehuyen. Su compañero Michael Kim, que
ganó la corona de los 200 metros en los
campeonatos mundiales de 1998, quedó por
detrás de Thorpe pero anunció que
no competiría en esa especialidad en las
Olimpiadas porque no ve posibilidades de
vencerlo.
Thorpe parecía señalado para
algo grande desde 1996 cuando ganó 10
títulos en los campeonatos nacionales por
edad, ocho en tiempos récord. Un
año después, se convirtió
en el nadador más joven que se integra en
un equipo australiano de mayores, cuando se le
escogió para los campeonatos del
Pacífico en 1997, donde ganó dos
medallas de plata.
En 1998, Thorpe se convirtió en el
campeón mundial más joven en la
historia de la natación, al ganar la
final los 400 metros.
Ese mismo año, ganó cuatro
medallas de oro en los Juegos de la Mancomunidad
Británica en Kuala Lumpur y ayudó
a romper el récord mundial en los relevos
4x200.
Logró su primer récord mundial
individual en los 400 metros de los campeonatos
de piscina corta de Australia en 1998. Cuando
faltan menos de dos semanas para el inicio de
los Juegos de Sydney su cuenta particular de
récords individuales está en una
decena.
La llave de los éxitos de Thorpe
está en su rara combinación de
dotación física y mental. Para un
joven de 17 años, es notablemente maduro
y con casi dos metros de estatura, es alto para
su edad. Tiene pies grandes y fuertes piernas
que le ayudan en su actuación.
Mientras la mayoría de los nadadores
comienzan a cansarse al final de sus actuaciones
conforme el ácido láctico comienza
a subir, Thorpe siempre tiene reservas.
Sus seguidores y sus rivales admiten que ha
revolucionado el estilo libre en la
natación, transformando los 400 de una
distancia media a un sprint de ocho vueltas.
Pero su éxito no ha estado libre de
controversia, con algunos de sus rivales
cuestionando la validez de sus actuaciones. El
jefe del equipo alemán Chris Carol-Bremer
sugirió que los pies grandes de Thorpe
podrían haber sido el resultado de dopaje
por largo tiempo. Luego dijo que sus
declaraciones se habían malinterpretado y
presentó sus excusas al australiano.
Determinado a probar que sus detractores
están equivocados, Thorpe contestó
rápidamente a las acusaciones ofreciendo
ser el primer atleta de los Juegos de Sydney que
se someta a un análisis de sangre.
Jenny Thompson, cinco veces medallista de oro
y capitana del equipo de natación de los
Estados Unidos, se prueba uno de los trajes que
ocupará para los Juegos de Sydney.
El guatemalteco José Tinoco Kipps se
divierte en la Villa Olímpica con un
juego de video. Tinoco competirá en los
relevos de 4x100.