Otra temporada
incierta
El fútbol americano estadounidense
inició ayer su temporada 2000, con la
posibilidad de que otro equipo se convierta en
sorpresa, tal como lo hicieron los Carneros de
San Luis en el ejercicio pasado.
Nueva
York
AP.-La
NFL arranca su nueva temporada con la
expectativa si esta campaña
deparará otro equipo sorpresa, como los
Rams de San Luis, que salieron del fondo de la
tabla y conquistaron el Super Bowl contra todo
pronóstico.
En esta temporada, hay seis equipos, tres en
cada conferencia, que asoman como candidatos
para ir al Super Bowl en Tampa. Los candidatos
son los Rams, Pieles Rojas y Bucaneros en la
NFC, mientras que los Titanes, Colts y Jaguares
figuran en la AFC. Baltimore y Denver
también pintan con posibilidades de
entreverarse entre los primeros, pero San Luis
sigue siendo el favorito para la defensa del
título que conquistó tras una
marca de 13-3 el año pasado,
después del abismal 4-12 en 1998.
Los Rams estrenan a Mike Martz como
entrenador en reemplazo de Dick Vermeil que se
retiró. San Luis tuvo que lidiar con las
situaciones propias de un equipo campeón,
esencialmente como retener a sus titulares. Por
$46,5 millones, firmaron a Kurt Warner, el
jugador más valioso de la liga y el Super
Bowl, y luego procedieron a extender el contrato
de Isaac Bruce, su mejor receptor.
Los Colts terminaron en 13-3 en la AFC y
cuentan con una de las mejores ofensivas de la
liga, encabezada por el quarterback Peyton
Manning, el receptor Marvin Harrison y el
running back Edgerrin James. Su punto
frágil es una defensa de poco calibre
dirigida por el veterano de 35 años
Cornelius Bennett.
Salarios y golpes
Como siempre, las lesiones juegan un factor
vital en la suerte de cualquier equipo.
Las limitaciones salariales le impiden a los
equipos tener reservas de lujo, por lo que la
lesión de alguno o varios de sus
estelares puede marcar una debacle. Por ejemplo,
el quarterback de Green Bay Brett Favre sufre de
tendinitis en su brazo de lanzar, mientras que
su compañeros Corey Bradford, un
receptor, quedó al margen por ocho
semanas, mientras que el running back Dorsey
Levens no estará por cuatro.
No se sabe con certeza si Favre podrá
jugar en el comienzo de la temporada contra los
Jets por lo que Green Bay tendría que a
Matt Hasslebeck quien ha visto limitada
acción con el equipo.
Los Jaguares, que han figurado constantemente
al tope de la AFC, sufrieron el revés de
que su running back estelar Fred Taylor no
jugará durante las primeras semanas.
En Washington, los Pieles Rojas se gastaron
la friolera de casi $100 millones de
dólares para fichar a veteranos astros
como Deion Sanders y Bruce Smith en busca del
título.
En el papel, Washington luce como gran
favorito, pero hay quienes dudan que el equipo
goce de armonía dentro y fuera de la
cancha.
Tampa Bay es el otro rival de lujo en la NFC
y cuenta de lejos con la mejor defensa de la
liga. La temporada pasada perdieron contra los
Rams en el partido por el título de la
conferencia y el pase al Super Bowl. Este
año, los Bucaneros optaron por reforzar
su arsenal ofensivo y por medio de un canje con
los Jets consiguieron los servicios del receptor
Keyshawn Johnson.
Pero de cualquier forma, las esperanzas de
Tampa dependen de Shaun King, uno de seis
quarterbacks con su segunda año de
experiencia en la liga que serán
titulares este año, en reemplazo de las
luminarias del pasado, como John Elway, Steve
Young y Dan Marino, que se retiraron en los
últimos dos años.
Broncos
Los Broncos, tras ganar dos Super Bowls al
hilo, no supieron lidiar con el retiro de John
Elway, su quarterback de toda una vida, y fueron
estremecidos por una serie de lesiones, como la
del running back Terrel Davis. Denver
cerró con foja de 6-10, la peor de un
campeón defensor, pero vislumbran esta
temporada con renovado ímpetu en la AFC
debido al regreso de Davis.