Bastó el
primer tiempo
Argentina venció ayer 2-1 a
Perú, empleándose a fondo
sólo en el primer tiempo. Los tres puntos
bastaron para mantenerse punteros en la
eliminatoria.
Lima
EFE.- La selección de fútbol de
Argentina, guiada por un inspirado Ariel Ortega,
necesitó ayer sólo de un tiempo
para derrotar a Perú por 2-1 en el
partido final de la octava jornada de las
eliminatorias para la Copa del Mundo de Corea
del Sur y Japón del 2002.
El encuentro, jugado en el Estadio "Nacional"
de Lima, abarrotado por 45 mil espectadores,
tuvo un trámite intenso en su primera
mitad, con un fútbol prolijo de Argentina
que encontró su mejor fútbol en la
sociedad formada por Ortega y Juan
Sebastián Verón.
El juego de los argentinos sembró
constante pánico en la línea del
fondo peruana, que se mostró esforzada
pero llena de limitaciones para frenar a los
hábiles creativos argentinos y las
veloces arremetidas de los delanteros
Hernán Crespo y Claudio López.
Los ataques visitantes fueron respondidos por
Perú durante los primeros quince minutos,
lo que hizo esperar un partido lleno de
emociones por las constantes llegadas sobre
ambas porterías, aunque la
categoría de los visitantes
sobresalió nítidamente sobre los
tímidos remates de Andrés Mendoza,
el peruano que llegó con más
peligro hasta la portería de Roberto
Bonano.
Presión incesante
La presión de Argentina, que
rápidamente le quitó el
balón y el control del medio sector a
Perú, permitió peligrosos remates
de Crespo y López, siempre alimentados
por Ortega y Verón, que hicieron trizas a
un Percy Olivares incapaz de detener sus
desbordes por el sector izquierdo.
A los problemas defensivos de Perú se
sumaron sus errores en la entrega del
balón, que tras ser recuperado con
esfuerzo siempre llegaba a un rival, sobretodo
tras pasar por los pies de José "Chemo"
del Solar, que estuvo impreciso y lento en las
salidas.
Un error de éste jugador
propició el primer gol argentino, a los
'26, al desviar un balón cerca de su
área que fue a dar a los pies de
Hernán Crespo, quien sin dilaciones
fusiló a Johnny Vegas con un remate a
media altura.
La ventaja en el marcador sembró la
desesperación en las filas de Perú
peruanas que, conscientes de que sus esperanzas
de clasificarse al Mundial estaban en serio
peligro, adelantaron sus líneas con
desorden, lo que sólo logró
favorecer el buen juego de Ortega y
Verón, a los que empezó a sumarse
Pablo Aimar, un jugador que hasta ese momento
había pasado desapercibido.
A los '37 minutos, en un anuncio de lo que
pasaría dos minutos después, un
remate cruzado del "Piojo" López
pasó rozando el palo izquierdo de un
Vegas que en la siguiente jugada, a los '39, vio
caer a su portería por segunda vez
después de que Verón enviara un
soberbio tiro libre tras falta de Jayo sobre
Ortega.
A los '61, un remate de larga distancia del
Tempone fue bien conjurado por Bonano y a los
'67 otro envío del volante de origen
argentino pasó por escasos
centímetros sobre el larguero
visitante.
Dos minutos después llegó el
descuento local, cuando Tempone envió un
violento tiro libre desde unos 30 metros que no
pudo ser atrapado por Bonano y terminó
introducido por Walter Samuel en su propia
portería al intentar enviarlo al
córner.
Los argentinos festejan luego de anotar un
gol a Perú.
Hernán Crespo, al centro, es
felicitado por Juan Pablo Sorín,
Sebastián Verón, Claudio
López y Pablo Aimar.