"Lo que mal empieza,
mal acaba"
Varios técnicos del fútbol
salvadoreño dieron sus impresiones sobre
el juegos que El Salvador perdió, por
5-0, ante Honduras la noche del sábado y
que significó la eliminación de
los cuscatlecos del camino hacia el Mundial de
Corea-Japón 2002. Por su parte, los
hondureños celebraron a lo grande su
victoria.
- Oscar
Guerra
- El Diario
de Hoy
La
lógica se impuso. El Salvador fue a
Honduras el sábado por la noche a cumplir
una empresa casi imposible, derrotar a los
catrachos.
El 5-0 fue contundente y permitió un
buen espacio para la reflexión. El Diario
de Hoy consultó con varios
técnicos para conocer cuáles son
sus impresiones del desempeño del equipo
salvadoreño.
Jaime "Chelona Rodríguez", entrenador
del Alianza, dijo que "el partido ya estaba
perdido desde antes. La selección
llegó cargando con un montón de
problemas".
Pero más allá de los problemas,
agravados durante la semana anterior con el
nombramiento de la comisión
normalizadora, Honduras, a juicio de la Chelona,
fue un conjunto superior en todos los
aspectos.
"Los primeros quince minutos fueron parejos,
pero fue más porque los hondureños
salieron con el temor del arranque. Pero
después soltaron todo su fútbol y
así cayeron los goles",
añadió Rodríguez.
Para Luis Angel León, ex
técnico del Metalío, el resultado
fue vergonzoso. "El Salvador demostró
demasiada improvisación y muy poco
ataque. Fue un equipo desequilibrado.
Además, la parte anímica
falló, pues desde el principio se tuvo la
moral por el suelo ", manifestó.
Y es que las cosas caen por su propio peso.
"Lo que mal empieza mal acaba. Eso pasó
con este 'proceso' de selección",
acotó León.
Lo rescatable
Los consultados encontraron muy pocos
aspectos rescatables de los noventa minutos,
respecto de El Salvador.
Conrado Miranda dijo que para él
sólo se puede destacar sólo la
entrega y el coraje de algunos jugadores. Sin
embargo, recalcó, se necesita más
que eso para poder ganar un partido, en especial
uno de eliminatorias mundialistas. "En
términos generales, la selección
fue un equipo inofensivo", afirmó
Miranda.
En tanto que el entrenador de FAS, Juan
Ramón Paredes, se limitó a no
vertir una opinión. "No tengo
comentarios. Todo está a la vista, no hay
duda alguna de El Salvador. Así estamos",
sentenció el estratega de los
tigrillos.
Empero, León sí encontró
algo muy positivo en la derrota. "El resultado
fue para bien, pues debe servir para abrir los
ojos y comenzar la reconstrucción del
maltrecho fútbol salvadoreño".
Rodríguez también fue del
juicio que a nivel grupal, los cuscatlecos no
brillaron para nada. No obstante a nivel
individual destacó la actuación de
Carlos Castro Borja y de Rafael Barrientos por
su trabajo a la hora de marcar y tratar de
contener los ataques de los
hondureños.
"Con el partido contra Honduras se marca el
fin de una generación de jugadores. Ahora
hay que comenzar a buscar a gente nueva, el
problema está en que por el momento no
hay nadie para ello", dijo La Chelona.
Como ejemplo puso el caso de Honduras, que se
dio el lujo de sacar a Pavón y a Guevara
y no sufrir ningún desbalance en la
alineación.
La otra cara
Mientras en El Salvador se buscan
explicaciones, en Honduras la afición
celebró a lo grande la victoria.
''El (estadio) olímpico metropolitano
no vibró, sino que palpitó, en una
noche histórica, salpicada de
emoción y felicidad por culpa de un
grandísimo Carlos Pavón y de una
selección que aplastó 5-0 a El
Salvador'', público ayer La Prensa, de
Tegucigalpa.
Por primera vez en la historia del
fútbol hondureño, más de
40.000 aficionados asistieron a un estadio y
varios millones más vieron el partido por
televisión. Sólo eso dice
mucho.