Lunes 4 de septiembre


Ya llegó por quien lloraban

Romario volvió a la selección brasileña anotando tres goles en la victoria sobre Bolivia. El 5-0 devuelve la fe al subcampeón mundial.

Río de Janeiro

EFE.- El delantero Romario de Souza impuso su ley para conducir ayer a Brasil al camino del triunfo en las eliminatorias mundialistas al anotar tres de los cinco goles que se llevó Bolivia de un Estadio "Maracaná" que vivió una fiesta bajo la lluvia.

El principal goleador en actividad de Brasil reapareció en la selección brasileña por la puerta grande y salió en los hombros de sus compañeros y ante el delirio de una afición que lo proclamó de principio a fin rey, héroe, caudillo y verdugo.

De penalti, a los '11, en un contragolpe a los '78, y en una jugada colectiva a los '80, el ariete de 34 años fue ayer la "bestia negra" de un equipo que se mostró ordenado en defensa y hasta inquietó con propiedad los predios de Rogério Ceni.

Rivaldo, con un cabezazo a los '46, y Márques, con un remate que ayudó a empujar un defensa en la última línea, a los '88, sellaron la primera demostración contundente de Brasil en las eliminatorias suramericanas, cuya octava jornada deja al equipo con catorce puntos en la clasificación general.

Casta

Brasil se fue en ventaja en la primera jugada colectiva que partió de la mitad de la cancha con una combinación entre Rivaldo, Ronaldinho y Vampeta que fue interrumpida con una falta en el área de Mauricio Soria sobre el ex jugador del Corinthians. Transcurrían '11 cuando Romario lanzó al ángulo derecho del portero, que voló con propiedad pero a destiempo.

El tanto tranquilizador tuvo ribetes extraordinarios, pues fue el primero de un delantero brasileño entre los trece convocados hasta ayer para esta campaña, y el que inauguró la reaparición de Romario.

Romario hizo todo fácil en una cancha difícil por la pertinaz lluvia que la inundó. Bajó unos metros para recoger el balón, lo distribuyó con precisión de reloj suizo, indicó a sus compañeros el abc del juego práctico y tuvo espectaculares oportunidades de gol.

Una de ellas ocurrió a los '18, cuando el astro del Vasco da Gama explotó un petardo en el travesaño al recibir un pase de Ronaldinho por el ángulo derecho. Otra fue a los '55, cuando el vertical devolvió a la cancha su remate en un tiro de esquina.

Bolivia afrontó con nobleza el castigo de una presión constante con dos líneas de cuatro hombres que se resguardaban en cortos espacios y con toques cortos, mientras que su máximo símbolo, Marco Etcheverri, desempeñaba un trabajo de pivote.

Un latigazo de Etcheverri en un tiro libre se estrelló en la cara de Rogério Ceni y dos disparos con dificultad de Líder Paz, que ingresó en sustitución de Jaime Moreno, fue todo el peligro generado por los hombres de Carlos Aragonés en todo el partido.

El terreno anegado impidió que la técnica y el juego colectivo brillaran en el "Maracaná" y por lo mismo disculpó las jugadas aparatosas de defensas y delanteros en su lucha por hacer redondo un balón que parecía cuadrado a la hora de ser dominado.

Cafú y Rivaldo, que a comienzos del partido fueron recibidos con abucheos por su opacas presentaciones, comenzaron la reconciliación con el público a los '46, cuando un centro del defensa fue enviado de cabeza al fondo por el jugador del Barcelona español.

Rivaldo volvió a la escena nueve minutos después con otro cabezazo que no fue gol por culpa del palo izquierdo de Soria.

Todo fue fiesta para los brasileños. La defensa boliviana se enloqueció literalmente para contener la explosión de Rivaldo, el recién ingresado Juninho, Ronaldinho y Romario. Y los goles cayeron como si vinieran del cielo con la lluvia.

A los '78 partió en solitario por la derecha, un centro a sus espaldas de Vampeta le permitió fusilar sin apelaciones a Soria. Dos minutos después, un enredo en el área terminó con un sutil lanzamiento de billarista al fondo de la figura del partido.

Marques puso la guinda a dos minutos del final. Y la selección brasileña recibió así nuevos créditos en la campaña mundialista.

Brasileños y bolivianos disputaron el vigésimo primer partido en la historia común de sus selecciones absolutas: 16 victorias de los tetracampeones del mundo, dos de Bolivia y dos empates.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com