Martes 12 de octubre


MLS, un proyecto que sigue flaqueando

Tanto en el aspecto competitivo como en el de mercadeo, la Liga Profesional de Fútbol estadounidense (MLS, por sus siglas en inglés) cumplió su cuarto año de abulia. El desinterés de los patrocinadores, la apatía de los aficionados, que siguen prefiriendo la modalidad femenina, y la falta de jugadores insignia han hecho mella en el torneo.

Houston, EE.UU.

EFE.- La cuarta temporada de la Liga Profesional de Fútbol (MLS) estadounidense forma ya parte de la historia y de nuevo volvió a tener más de mediocridad que de calidad tanto en aspecto deportivo como de gestión.

Los resultados no dejaron ninguna duda que a la MLS le queda todavía un gran camino que recorrer antes que pueda decir que está establecida entre los deportes profesionales estadounidenses que sean rentables.

Los aficionados siguen sin tener demasiado interés por lo que sucede en la MLS y las entradas a los campos, con las excepción de cuatro equipos ganadores, volvieron a ser inferiores a los de los años anteriores.

La falta de calidad en el juego y unas normas que ni los propios jugadores entienden, ya se han manifestado abiertamente en contra de algunas de ellas, no hacen para nada atractivo el deporte del fútbol en Estados Unidos.

La aportación de los jugadores extranjeros volvió a tener como protagonistas a los latinoamericanos, que aunque algunos llegaron tarde como fue el caso del mexicano Carlos Hermosillo al Galaxy de Los Angeles, le dio el impulso suficiente al ataque para que el equipo terminase como campeón de la División Oeste.

Poco talento

Sin embargo, las ausencias de jugadores como Marco "El Diablo" Etcheberry, la gran figura del United de Washington, que defendieron con éxito el título de campeones de la División Este, llamado para formar parte de la selección de Bolivia, le quito ritmo y espectáculo al fútbol de la MLS.

Dentro de los jugadores nacionales, cada día son más los jóvenes que se incorporan con proyección a los respectivos equipos, pero todavía no hay ninguna figura que destaque y los mejores siguen emigrando hacia el fútbol extranjero, principalmente a Europa.

John Harkes, uno de los jugadores pioneros de la MLS y figura de la selección de Estados Unidos, admitió que entendía perfectamente la posición de los profesionales que deseaban jugar en Europa como él lo hizo durante seis temporadas.

La última víctima de la falta de interés de jugar en la MLS la dio el pasado fin de semana el defensa internacional Alexis Lalas, de 29 años, que dijo adios definitivo a su carrera profesional después de una frustrante temporada con los Wizards de Kansas City.

"Es un ambiente completamente diferente porque el deporte del fútbol es el número uno y el esfuerzo mental y físico es superior pero te compensa como profesional", destacó Harkes. "Debemos mantener a los mejores jugadores en la MLS, pero será una misión muy difícil y complicada".

Harkes, que fue traspasado al Revolution de Nueva Inglaterra después de haber sido una de las figuras y capitán del United cuando consiguió los dos primeros títulos de liga y disputó el año pasado la tercera final, dijo que se necesitan grandes cambios en la organización de la MLS, tanto en el calendario, normas y desarrollo de nuevos talentos.

Sin canteras

"No tenemos establecida una buena cantera como sucede en Europa, tampoco se nos da la proyección necesaria en televisión durante los horarios de las noches y no podemos seguir con reglas que nada tienen que ver con el deporte del fútbol", subrayó Harkes.

El jugador del Revolution, que es uno de los equipos que no disputará este año la fase final, dijo que la figura del "shootout" es algo que tiene que desaparecer para la próxima temporada, lo mismo que lo del reloj para finalizar el partido a los 90 minutos justos.

Pero si el apartado deportivo, técnico y asistencias de espectadores no dejo mejores resultados que las temporadas anteriores, peor resulto en el apartado administrativo y de gestión cuando nada más comenzar la liga fue despedido Sunil Gulati, asistente al comisionado y uno de los cerebros en la creación de la MLS.

Se le acusó que tenía demasiado poder a la hora de contratar a los jugadores sin contar con la opinión de los dueños de los equipos.

Tampoco le fue mejor a su jefe, Douglas Logan, comisionado, que llegó al cargo por ser amigo del fundador de la MLS, el todo poderoso Alan Rothenberg, pero no respondió a las expectativas de gestión administrativa y deportivas y fue despedido el pasado mes de agosto para ocupar su puesto Don Garber.

El nuevo comisionado de la MLS tiene como referencia el haber montado y vendido la liga de fútbol americano en Europa y se le considera un administrador agresivo que puede colocar el producto del fútbol en el mercado estadounidense, algo que hasta ahora y después de cuatro años nadie ha podido conseguir.


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