Lo
bueno y lo mediocre
Un grupo
representante de la juventud del departamento de
San Miguel protagonizó una caldeada
discusión. Pedían que las
autoridades oficializaran el quórum con
que se abrió la convención
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
Al principio de la XI
Convención efemelenista, todo se pintaba
color de rosa.
Incluso a la hora de
pedir la aprobación de los miembros del
partido de los planes electorales, no hubo
oposición.
Fabio Castillo, quien
estaba presidiendo la mesa, ofreció el
uso de la palabra y abrió el
período para que cualquiera que estuviera
en desacuerdo lo expresara.
El silencio fue lo
único que reinó dentro del
salón del Teatro Presidente.
Cuando las decisiones
ya estaban declaradas en firme, un grupo de
renovadores del departamento de San Miguel
irrumpió en el proceso.
Jorge Calderón y
William Quintanilla encabezaron el grupo de los
que a gritos pedían que se estableciera
el quórum para poder cerciorarse de la
legalidad de los resultados.
Esto propició
que la convención acelerara el paso para
concluir.
La adrenalina de los
convencionista subió tanto que hasta
entre ellos mismos querían arreglar sus
diferencias a golpes.
Fabio Castillos se
escapó del escenario. Tenía una
reunión con los miembros de la
Unión Europea.
Otra figura fugaz fue
Facundo Guardado, se instaló,
saludó a Héctor Silva, su
compañero de trabajo en la
alcaldía capitalina, y después
desapareció.