Derroche
navideño
La familia
salvadoreña se volcó al centro de
la capital para observar el último
desfile navieño del siglo, organizado por
la Cámara de Comercio. Las noches de
compras y la iluminacion navideña
quedaron oficialmente inauguradas.
- Guadalupe
Hernández
- El Diario
de Hoy
La
brisa fría de ayer tarde trajo consigo la
Navidad. Está sensación la
vivieron miles de salvadoreños que ayer
invadieron las plazas y calles capitalinas
durante el festival navideño "Gracias
Siglo XX" organizado por la Cámara de
Comercio e Industria de El Salvador.
Los capitalinos
aglomerados en la Plaza Cívica, de donde
partió el desfile, se armaron de
paciencia para observar la salida de la
caravana, que tomó su rumbo hacia La
Plaza Las Américas a eso de las 3:30 de
la tarde.
La espera valió
la pena, pues una vez que la Banda Regimental de
la Escuela Militar comenzó a tocar para
dar marcha al desfile, las sonrisas comenzaron a
dibujarse en los rostros de grandes y chicos.
La alegría se
desató, aún más, cuando el
famoso Chichimeco, como todo un caballero
sacó a bailar a nada menos que a la
Giganta de Jocoro, que encabezaba el
desfile.
La sensación
campirana la pusieron los famosos caballos
peruanos de paso, y por su puesto, sus jinetes
vestidos con atuendos típicos de
áquel país. La
participación de mujeres jinetes
tomó por sorpresa a muchos del sexo
masculino, y dejó opacó el
atractivo de un par de jinetes.
En
el primer bloque, acompañaron a los
elegantes caballos de paso, unos 20 jinetes de
la montada de la Policía Nacional Civil,
que desde ahora formará parte del
servicio de seguridad ciudadana que la
corporación en los parques
recreativos.
Guillermo Saca, miembro
del comité organizador de la
Cámara, dijo que el evento pudo
concretarse gracias al apoyo que recibieron de
la empresa privada y la Alcaldía de San
Salvador.
Agregó que unas
40 empresas participaron con donativos, mientras
que unas 12 con la presentación de sus
carrozas, que adornadas con miles de luces
pusieron el toque mágico al
recorrido.
Los autos antiguos
lograron arrancar gritos entre la multitud,
quienes observaron fascinados el desfile de los
majestuosos autos. Esto, pese a los
inconvenientes mecánicos que tuvieron dos
ejemplares a la altura de la Alameda
Rooselvet.
El evento
culminó con la quema de pólvora
china, patrocinada por la empresa privada, que
llenó de luz al Divino Salvador del Mundo
y de alegría a la multitud. Las noches de
compras y la iluminación navideña
de San Salvador, fueron inauguradas oficialmente
por el presidente de la Cámara de
Comercio, Eduardo Oñate; y el Alcalde
capitalino el Dr. Héctor Silva,
respectivamente.