El
cristianismo entra a su tercer milenio
Clausuran
el "Año del Padre"
Con la clausura del
"Año del Padre", se termina la
reflexión de tres años y comienza
la gran fiesta religiosa del Jubileo del
año 2000. Esta comenzará el
próximo 24 de diciembre, a la
medianoche
- Mario
Martínez
- El Diario
de Hoy
Millares
de fieles católicos se reunieron ayer en
el Estadio Cuscatlán, en San Salvador,
para celebrar el final del "Año del
Padre", la antesala para la celebración
del Jubileo 2000.
La celebración
fue presidida por el nuncio apostólico
Giacinto Berlocco y el arzobispo de San
Salvador, monseñor Fernando Sáenz
Lacalle.
El Jubileo es la
celebración de la entrada del
cristianismo al tercer milenio, que
iniciará el 24 de diciembre de este
año y finalizará el 6 de enero del
año 2001.
Año del
Padre
Según Guillermo
Nuila, subcoordinador de la Comisión
Central de la Fiesta de Clausura, la antesala al
Jubileo se viene celebrando desde hace tres
años.
"El Papa Juan Pablo II
creyó que era necesario que los
católicos se prepararan espiritualmente
para la celebración de la venida de
Jesús a la Tierra", dijo
Nuila.
Para ello, los tres
últimos años del milenio fueron
dedicados a cada una de los personas que forman
la Santísima Trinidad.
El primer año
fue dedicado al Hijo, Jesús; el segundo,
al Espíritu Santo, y el último, al
Padre Eterno.
En los tres
últimos años, los católicos
han asistido el Estadio Cuscatlán para
clausurar cada una de las
celebraciones.
El religioso
agregó que, esta vez, los presentes al
estadio fueron unas 50 mil personas de toda la
Arquidiócesis de San Salvador, que
comprende también los departamentos de
Cuscatlán y La Libertad.
Todo
el mundo
Señaló
que la celebración, la cual coincide con
el Primer Domingo de Adviento, es también
celebrada en todas las parroquias del
país y el mundo
católico.
Sin embargo, en El
Salvador, el cierre de los años dedicados
a la Santísima Trinidad es peculiar. Por
ello, Su Santidad envió un mensaje de
felicitación.
El mensaje,
leído por el Nuncio Apostólico,
manifiesta que Su Santidad saluda a los
participantes del encuentro eclesial en la
Arquidiócesis de San Salvador al terminar
el tercer año de preparación del
Jubileo del Año 2000, y los invita a
dejarse llenar del amor incondicionado de Dios
Padre.
El Papa llama a los
fieles a continuar trabajando en la nueva
evangelización.
Además de
desearle éxitos al encuentro, imparte la
bendición apostólica.
El mensaje es firmado
por el cardenal Angelo Sodano, secretario
privado del San Padre.
A la celebración
asistieron todos los sacerdotes de la
Arquidiócesis.