Lunes 29 de noviembre


El cristianismo entra a su tercer milenio
Clausuran el "Año del Padre"

Con la clausura del "Año del Padre", se termina la reflexión de tres años y comienza la gran fiesta religiosa del Jubileo del año 2000. Esta comenzará el próximo 24 de diciembre, a la medianoche

Mario Martínez
El Diario de Hoy

Millares de fieles católicos se reunieron ayer en el Estadio Cuscatlán, en San Salvador, para celebrar el final del "Año del Padre", la antesala para la celebración del Jubileo 2000.

La celebración fue presidida por el nuncio apostólico Giacinto Berlocco y el arzobispo de San Salvador, monseñor Fernando Sáenz Lacalle.

El Jubileo es la celebración de la entrada del cristianismo al tercer milenio, que iniciará el 24 de diciembre de este año y finalizará el 6 de enero del año 2001.

Año del Padre

Según Guillermo Nuila, subcoordinador de la Comisión Central de la Fiesta de Clausura, la antesala al Jubileo se viene celebrando desde hace tres años.

"El Papa Juan Pablo II creyó que era necesario que los católicos se prepararan espiritualmente para la celebración de la venida de Jesús a la Tierra", dijo Nuila.

Para ello, los tres últimos años del milenio fueron dedicados a cada una de los personas que forman la Santísima Trinidad.

El primer año fue dedicado al Hijo, Jesús; el segundo, al Espíritu Santo, y el último, al Padre Eterno.

En los tres últimos años, los católicos han asistido el Estadio Cuscatlán para clausurar cada una de las celebraciones.

El religioso agregó que, esta vez, los presentes al estadio fueron unas 50 mil personas de toda la Arquidiócesis de San Salvador, que comprende también los departamentos de Cuscatlán y La Libertad.

Todo el mundo

Señaló que la celebración, la cual coincide con el Primer Domingo de Adviento, es también celebrada en todas las parroquias del país y el mundo católico.

Sin embargo, en El Salvador, el cierre de los años dedicados a la Santísima Trinidad es peculiar. Por ello, Su Santidad envió un mensaje de felicitación.

El mensaje, leído por el Nuncio Apostólico, manifiesta que Su Santidad saluda a los participantes del encuentro eclesial en la Arquidiócesis de San Salvador al terminar el tercer año de preparación del Jubileo del Año 2000, y los invita a dejarse llenar del amor incondicionado de Dios Padre.

El Papa llama a los fieles a continuar trabajando en la nueva evangelización.

Además de desearle éxitos al encuentro, imparte la bendición apostólica.

El mensaje es firmado por el cardenal Angelo Sodano, secretario privado del San Padre.

A la celebración asistieron todos los sacerdotes de la Arquidiócesis.


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