Condecoran
a heroína con Medalla de la
Protección Civil
Wendy cumplió su
sueño
- La niña de ocho años que
rescató a sus dos hermanos de morir
quemados, con riesgo de su propia vida, fue
condecorada con la medalla al heroísmo
y nombrada bombero honoraria. Wendy vio su
sueño hecho realidad.
Teresa
Cubías
- El Diario
de Hoy
Con
75 centímetros de altura y 65 libras de
peso, Wendy Yamileth Lemus Barillas, de ocho
años, se convirtió ayer en la
primera niña bombero de El Salvador.
La pequeña que arriesgó su vida
para rescatar a sus hermanos Víctor
Manuel y Misael, de dos y ocho años,
respectivamente, fue condecorada ayer por el
vicepresidente de la República, Carlos
Quintanilla, con la Medalla a la
Protección Civil y nombrada bombero
honoraria.
Según explicó el director del
Comité de Emergencia Nacional (COEN),
Mauricio Ferrer, la presea se entrega cada
año a las personas e instituciones que
realizan actos heróicos y promueven la
prevención ante desastres.
Marcas de valentía
En su rostro y brazos se observan, a simple
vista, las cicatrices que las llamas le
provocaron, cuando, sin dudarlo, atravesó
el fuego para salvar a sus hermanos.
Aquel 15 de septiembre de 1999, a eso de las
8:00 de la noche, los tres niños
descansaban en su casa. La madre de los
pequeños, Guadalupe Barillas, estaba
trabajando en una casa como lavandera y
planchadora para poder mantenerlos.
Ese día, el destino les tenía
previsto una mala jugada que, de no ser por la
valentía de Wendy, hubiera terminado en
una tragedia para la familia Lemus Barillas.
Misael
se levantó al baño. Al regresar,
de manera accidental, botó la candela del
cuarto, pues no cuentan con luz eléctrica
para iluminarlo.
Favorita del Bloom
Wendy, quien dormía en ese momento, se
despertó alertada por el humo que en
segundos se extendió por el cuarto.
En dos ocasiones, la niña entró
al cuarto de su vivienda, ubicada en Lourdes,
Apopa, para intentar el rescate de sus
hermanos.
Al final, los tres niños fueron
llevados a la unidad de emergencias del Hospital
Benjamín Bloom. Wendy era el
símbolo de valentía del
nosocomio.
¿Por qué no saliste corriendo
para no quemarte?, recuerdan los médicos
que le preguntaron a la niña al
conmoverse por sus palabras.
¡No, no...podía, tenía que
salvar a mis hermanitos!, respondió en
esa ocasión la menor.
Ayer le preguntaron sí volvería
a hacer lo mismo y no lo dudó: por la
vida de mis hermanos, sí lo
haría.
Confesó que la única angustia
que la pequeña sentía era sacar a
sus hermanos, antes que el fuego los
consumiera.
Un acto heroico que recibió ayer una
condecoración especial y la entrega de
donativos.
Pero, por encima de todo, una lección
de una niña a un mundo de mayores donde
la vida, en muchas ocasiones, carece de
importancia.