Miércoles 17 de noviembre




Condecoran a heroína con Medalla de la Protección Civil
Wendy cumplió su sueño
La niña de ocho años que rescató a sus dos hermanos de morir quemados, con riesgo de su propia vida, fue condecorada con la medalla al heroísmo y nombrada bombero honoraria. Wendy vio su sueño hecho realidad.

Teresa Cubías

El Diario de Hoy

Con 75 centímetros de altura y 65 libras de peso, Wendy Yamileth Lemus Barillas, de ocho años, se convirtió ayer en la primera niña bombero de El Salvador.

La pequeña que arriesgó su vida para rescatar a sus hermanos Víctor Manuel y Misael, de dos y ocho años, respectivamente, fue condecorada ayer por el vicepresidente de la República, Carlos Quintanilla, con la Medalla a la Protección Civil y nombrada bombero honoraria.

Según explicó el director del Comité de Emergencia Nacional (COEN), Mauricio Ferrer, la presea se entrega cada año a las personas e instituciones que realizan actos heróicos y promueven la prevención ante desastres.

Marcas de valentía

En su rostro y brazos se observan, a simple vista, las cicatrices que las llamas le provocaron, cuando, sin dudarlo, atravesó el fuego para salvar a sus hermanos.

Aquel 15 de septiembre de 1999, a eso de las 8:00 de la noche, los tres niños descansaban en su casa. La madre de los pequeños, Guadalupe Barillas, estaba trabajando en una casa como lavandera y planchadora para poder mantenerlos.

Ese día, el destino les tenía previsto una mala jugada que, de no ser por la valentía de Wendy, hubiera terminado en una tragedia para la familia Lemus Barillas.

Misael se levantó al baño. Al regresar, de manera accidental, botó la candela del cuarto, pues no cuentan con luz eléctrica para iluminarlo.

Favorita del Bloom

Wendy, quien dormía en ese momento, se despertó alertada por el humo que en segundos se extendió por el cuarto.

En dos ocasiones, la niña entró al cuarto de su vivienda, ubicada en Lourdes, Apopa, para intentar el rescate de sus hermanos.

Al final, los tres niños fueron llevados a la unidad de emergencias del Hospital Benjamín Bloom. Wendy era el símbolo de valentía del nosocomio.

¿Por qué no saliste corriendo para no quemarte?, recuerdan los médicos que le preguntaron a la niña al conmoverse por sus palabras.

¡No, no...podía, tenía que salvar a mis hermanitos!, respondió en esa ocasión la menor.

Ayer le preguntaron sí volvería a hacer lo mismo y no lo dudó: por la vida de mis hermanos, sí lo haría.

Confesó que la única angustia que la pequeña sentía era sacar a sus hermanos, antes que el fuego los consumiera.

Un acto heroico que recibió ayer una condecoración especial y la entrega de donativos.

Pero, por encima de todo, una lección de una niña a un mundo de mayores donde la vida, en muchas ocasiones, carece de importancia.


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