Lunes 15 de noviembre


Israel propone cultura de paz

La explosiva situación en el Medio Oriente parece que ha encontrado la ruta hacia una paz duradera. Israel ha logrado la paz con Egipto y Jordania, negocia un acuerdo pacificador con Líbano y Siria, y espera rubricar otro, en septiembre del año 2000 con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), para poner fin al conflicto

El Diario de Hoy
Elder Gómez

El embajador israelita en El Salvador, Aryeh Zur, afirmó que la afinidad entre su nación y este país es una fuente de apoyo para que el Estado judío contribuya al desarrollo salvadoreño.

Además indicó, durante una entrevista con EL DIARIO DE HOY, que su pueblo ha llegado a la conclusión de que la violencia no es el camino de la paz, sino el diálogo. Reconoció que aún existen obstáculos, como el terrorismo internacional, que si bien no detiene el proceso pacificador entre su país y los palestinos, causa graves daños. Zur recomendó inculcar entre los niños y jóvenes el discurso de la paz.

El Diario de Hoy (EDH) : ¿Cómo se encuentran las relaciones diplomáticas entre Israel y El Salvador?

Aryeh Zur (AZ): Creo que estas relaciones son tradicionalmente excelentes. Comienzan en 1948, el año en que se estableció el Estado de Israel. El Salvador es de los primeros países en apoyar a Israel. Desde entonces y hasta hoy, gracias a Dios, El Salvador ha estado apoyando a Israel directamente en foros internacionales, por la afinidad especial que existe entre el pueblo salvadoreño y el nuestro. Podemos decir que una muestra de la amistad e importancia que tenemos por El Salvador, es que en estos días hemos trasladado la nueva sede de la embajada al edificio de Telefónica, en la Avenida Roosevelt. Es una oficina más grande, más moderna, bella y más amplia, para dar un mejor servicio. Todo el equipo es nuevo y moderno. La estamos apartando y mejorando en forma destacada. Israel está ayudando cuando hay desastres naturales, no reconoce barreras o limitaciones diplomáticas, esto fue manifestado en el terremoto de 1986 y después de "Mitch".

Sobre la cooperación que da Israel a El Salvador ¿Qué áreas son las más favorecidas?

AZ: Esta cooperación básicamente es en agricultura. Mi pueblo estuvo en el exilio por 2000 años y por no tener su propia tierra, ni como pueblo y persona, tuvimos que aprender a sobrevivir de otra manera. La bandera del sionismo era regresar a Israel a la "Tierra Prometida". Este regreso fue para cultivar la tierra como agricultores, pero por tener condiciones difíciles del suelo, básicamente desértica, teníamos que desarrollar tecnologías adecuadas para poder sacar producción agrícola. Por eso tenemos tecnología tan avanzada que se puede aplicar en otros países, como El Salvador. Aquí hay mucha agua, pero su manejo, su purificación y la forma como guardarla y distribuirla de manera equitativa durante todo el año requiere de cierta tecnología que nosotros tenemos, y por eso la agricultura ha sido los más prominente en esta cooperación, aunque también en otras área, como el cooperativismo.

¿Ayuda Israel al cooperativismo en El Salvador?

AZ: En Israel hay mucho cooperativismo. Por las condiciones imperantes, tuvimos que agruparnos y asociarnos. Ello nos ayudó a luchar contra las dificultades climáticas, de tierra y de agua. Esto lo hemos compartido a lo largo de los años con El Salvador, cómo aprovechar más la agricultura, la tierra, la industrialización, producción y el mercadeo, a través del cooperativismo.

¿Qué me dice sobre el proceso de Paz entre Israel, sus vecinos los árabes y los palestinos?

AZ: El pueblo de Israel ha tenido visión, y esta visión nos ha acompañado, sin ella, la fe y la esperanza, que es el título de nuestro himno nacional, no hubiéramos logrado un pueblo milenario unido. La visión fue también la bandera, la motivación, para regresar a la "Tierra Santa", cuando la tierra estaba casi desolada, con pantanos y malaria. Con visión cualquier pueblo puede alcanzar metas, que se pueden ver como imaginarias.

¿Cuáles son las metas?

AZ: Una de las metas del sionismo era y sigue siendo alcanzar la paz con nuestros vecinos. Esta tierra la recibimos desde el tiempo de Abraham, con Jerusalem, la capital. Cuando regresamos a ella, hace 100 años, hubo roces, conflictos con nuestros vecinos. Hemos tenido que librar varias guerras para sobrevivir, pero después de tantas guerras y derramamiento de sangre, hemos llegado a la conclusión que la única manera (de alcanzar la paz) no es por medio de la fuerza, ni la violencia, sino a través del diálogo, de las mediaciones, de sacrificios y la reconciliación. El presidente de Egipto, Sadak, llegó a Israel en 1979. Fue el primer país árabe en establecer la paz con Israel. Esto fue como la luz al comienzo del camino. Hemos establecido paz con Jorda-nia y estamos en un proceso muy avanzado con los palestinos.

¿Ha habido obstáculos en estos procesos pacificadores?

AZ: El obstáculo más importante ha sido la falta de confianza y el odio. Creo que por medio de estos acuerdos de paz con Egipto y Jordania, el proceso de paz que hemos comenzado con Siria y Líbano, que está estancado ahora, el proceso de cooperación multilateral con estos países árabes alrededor y norte de Africa, y con el apoyo de la comunidad internacional, hay más esperanzas y posibilidades de avanzar y llegar a la paz. El último septiembre hemos firmado un acuerdo con los palestinos, que vincula el acuerdo interino que existe hoy con el estatus permanente entre Israel y los palestinos.

¿Falta mucho aún?

AZ: Hemos acordado que hasta febrero vamos a llegar a un marco que especificará el itinerario y los temas a discutir para llegar al arreglo permanente con los palestinos en septiembre del año 2000.

¿Significa esto que no hay marcha atrás en el proceso de paz?

AZ: No solamente es que no hay marcha atrás, sino que, primero, estamos en el camino de la paz, y segundo, que tenemos un itinerario sobre la cristalización de un marco sobre los temas a discutir para febrero del próximo año y la conclusión de este proceso en septiembre del año 2000. Esto no quiere decir que no habrá problemas u obstáculos.

¿Hay peligro de actos terroristas?

AZ: Ese es uno de los temas en que la ciudadanía, tanto palestinos como israelíes y la comunidad internacional, tiene consciencia y está convencida de que se debe luchar contra el terrorismo. Hoy día, éste no es una amenaza local, sino que es un problema mundial, que no conoce barreras ni fronteras y que constituye una amenaza estratégica a la paz, la tranquilidad, el desarrollo y bienestar de toda la humanidad. Hay que usar la lengua de la paz en la educación.


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