En favor y en contra
Las condiciones del Senado estadounidense
para otorgar beneficios a Centroamé-rica
en las reformas a la Iniciativa de la Cuenca del
Caribe (ICC) no preocupan tanto a la industria
maquilera salvadoreña. El problema
está en las enmiendas laborales que se
quieren introducir.
El Diario de
Hoy
Alfredo Milián, director ejecutivo de
la Fundación de Apoyo a las Exportaciones
Textiles y de la Confección (FUNDATEX),
explicó ayer que Richard Gephardt,
líder demócrata en la
Cámara de Representantes e influyente
proteccionista comercial y laboral de los
Estados Unidos, lucha por introducir en la
discusión el tema laboral, antes de que
se inicie la fase de conferencia, de la cual
debe salir la ley que daría beneficios a
la ropa hecha en la región, para entrar
al mercado estadounidense sin aranceles ni
cuotas.
Lo más difícil, dijo
Milián, no es la adopción de los
requisitos laborales en la industria maquilera,
sino lograr la certificación al respecto.
Para hacerlo, Estados Unidos debe constatar en
el país, no sólo con los
empresarios, sino con los sindicatos y el
Gobierno, entre otros.
Para Milián, la propuesta del
influyente político trata de demorar la
fase de conferencia, postergándola para
enero del 2000, cuando la esperanza
centroamericana era que se aprobara en
noviembre.
Cuando la propuesta de reformas a la ICC fue
aprobada por el Senado, ya traía
condicionantes y enmiendas, entre ellas el tema
laboral. Con la iniciativa de Gephardt, esa
parte se complica, porque es más
específica, comentó.
El Congreso planea cesar sus funciones el 25
de noviembre. Antes de aprobar la ICC, debe
aprobar el Presupuesto General estadounidense,
este mismo mes; si no lo hace, hay
probabilidades de que el cierre se postergue
unos días más, lo que da mayor
tiempo a las discusiones sobre la ICC.
De lo contrario, el tema será abordado
en enero del 2000 y será susceptible de
ser atacado por intereses políticos de
los partidos, debido a la campaña
electoral que se avecina.
Metas
El Salvador espera que el Congreso apruebe
finalmente una ley comercial en donde la
industria de la confección y la textil
dejen de pagar aranceles y les permita exportar
sin cuotas restrictivas.
El presidente Francisco Flores declaró
la semana anterior que estos beneficios
permitirán mantener los 75 mil empleos
que produce actualmente la industria de la
maquila y generar otros 75 mil trabajos.
Voceros de la Asociación Nacional de
Industriales de Honduras (ANDI) indicaron que
los beneficios de la ICC le significarían
a la industria maquiladora y textil, al inicio
de su aplicación, un incremento del 15%
de los empleos.
Agregaron que fortalecerá la
producción de unas 120 empresas
maquiladoras y cuatro textileras que emplean a
75 mil personas.
El presidente de los maquiladores de ese
país, Jesús Canahuati,
afirmó que los avances en la
aprobación de la propuesta son un enorme
paso en la lucha que se realiza desde hace cinco
años.