Celio
Rodríguez: entre el fútbol y
Dios
Sus estudios fueron
más importantes que el deporte principal
de su tierra natal. Ahora, con quince
años de estar metido en el mundo del
fútbol, Celio Rodríguez
sólo espera terminar sus estudios en
teología para dejar los engramillados
salvadoreños y dedicarse a un nuevo
llamado: la palabra de Dios.
Rodrigo
Baires
El Diario de
Hoy
Su
velocidad natural, la capacidad de definir con
su pierna izquierda y su potentes cabezasos son
su carta de presentación cuando se
encuentra en la delantera del Luis Angel Firpo.
Afuera del engramillado, Celio Rodríguez
es un ser humano más que cada día
al levantarse da gracias a Dios por estar
vivo.
Al hablar con él
encontramos un futbolista fuera de lo
común, un hombre entregado más a
sus estudios de teología en el Colegio de
Teología de El Salvador, en la Villa
Bautista, y a su familia que al mismo
fútbol. Y es que su llegada al deporte
noble se dió más por casualidad
que por propias convicción.
"Cuando estaba pequeño
realmente no me gustaba jugar al fútbol
.Mi sueño siempre estuvo dirigido a tener
un trabajo fijo y una familia estable", dijo el
delantero, quien dedicaba mayor tiempo a sus
estudios y a leer. Pero su físico a los
catorce años llamó la
atención de un entrenador en su natal
Paramaribo, Brasil. "En Brasil hay muchas
escuelas de fútbol y reunen niños
de seis y siete años para
enseñarles, yo empece demasiado tarde. A
pesar de ello me invitaron a jugar",
recordó Rodríguez.
Las habilidades del
pequeño Celio salieron a luz sin mucha
dificultad, con lo cual fue integrado en una
selección menor para jugar en varias
provincias cariocas, a tal grado que a sus
dieciocho años conocía todos los
países del cono sur. "Talvés eso
fue lo que me gustó más, estar
viajando y conociendo gente nueva",
dijo.
A
El Salvador vía
México
Para esos años, el
delantero prestaba sus servicios al equipo
Matsubara, luego sería integrante de la
Selección Sub-20 y con ella
ganaría el Torneo Suramericano de esa
categoría, el mayor logro de su carrera
deportiva.El triunfo de ese galardón le
otorgaría el pase transitoria al Vasco de
Gamma. "Realmente sólo fue una
transferencia. Ellos querían un jugador
que habían cedido al Puebla de
México, entonces nos mandaron a cinco
jugadores para ver a cual querían",
acotó el atacante.
Ya jugando para el Puebla,
fue contactado por un contratista que buscaba
jugadores para el Luis Angel Firpo. El
calendario marcaba 1992 y la firma de los
Acuerdos de Paz en El Salvador, por lo que su
compañeros aztecas se mostraron temerosos
por el viaje de Celio. "Me decían que no
viniera porque iba a encontrar un país en
guerra", recordó.
Su llegada a tierras
salvadoreñas cambió la mentalidad
que tenía de el país. "Me
encontré con personas bien amables y con
un país tranquilo donde se podía
vivir, semejante a mi tierra. El único
problema fue la gramática del
español, es algo del otro mundo". En las
canchas salvadoreñas prestó sus
servicios para el Roble de Ilobasco y su actual
equipo Luis Angel Firpo.
Un cambio de
visión
Pero en El Salvador su vida
no sólo se cruzó con el
fútbol, más allá de eso
encontró un lugar donde profesar su
profunda fe hacia Dios. "El fútbol es
algo que da alegrías y tristezas, es un
deporte
emocionante que juego con mi corazón.
Cuando uno vive con el fútbol sabe que es
casi imposible dejarlo. Pero hay un momento en
el cual el fútbol no siempre te da
alegrías", reflexionó.
"El fútbol como
profesión todavía no me gusta del
todo. Lo juego bien porque me gustan hacer las
cosas de esa manera y he podido vivir de esto,
pero si pudiera empezar otra vez no
jugaría", recalcó.
Por ello, el jugador busca un
nuevo horizonte y sus estudios en materia
teológica son sus nuevas expectativas.
"Me queda un año y medio para terminar
mis estudios y luego definitivamente
dejaría el fútbol. Es
cuestión del tiempo que se invierte",
acotó.
En la actualidad, Celio es
pastor de una misión en el
Cimarrón, La Libertad. De igual manera,
espera poder cambiar la mala imagen que tienen
los futbolista en El Salvador. "Siempre se ha
visto al jugador como alguien vinculado al
alcohol, drogas y mujeres. Nuestra
intención es cambiar eso y demostrar que
el fútbol es un deporte sano". Para ello,
el delantero cree que lo mejor es predicar con
la práctica.
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Ficha
personal
Nombre: Celio Roberto Rodríguez
da Silva
Edad: 29 años
Lugar y fecha de nacimiento:
Paramaribo, Brasil, 20 de septiembre
1969
Estado civil: Casado
Esposa: Karla Marina de
Rodríguez
Hija: Camila Fernanda
Tiempo de practicar fútbol: 15
años
Tiempo de jugar en liga mayor: 7
años
Posición: Delantero
Equipo: Luis Angel Firpo
Principal triunfo en su carrera: Ganar
el Torneo Suramericano Sub-20 de
Brasil
Principal fracaso en su carrera : Las
lesiones siempre son un fracaso
Equipo nacional favorito: Luis Angel
Firpo
Jugador nacional favorito: "El
mágico" Rodríguez
Equipo extranjero favorito:
Flamingo
Jugador extranjero favorito: Marco Van
Basten
Mejor selección mundial:
Brasil
Fútbol: Más
alegría que tristeza, aunque hay
de las dos siempre.
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