Viernes 24 de marzo


Acuíferos no abastecen a todos los habitantes
Se acorta vida de los manantiales

El Área Metropolitana de San Salvador sólo cuenta con tres sistemas de abastecimiento de agua potable. Uno de ellos, el del Picacho, ha sido calificado como uno de los acuíferos más grandes del mundo después de los que existen en la isla Hawaii

Katya Chamagua
El Diario de Hoy

El Area Metropolitana de San Salvador (AMSS) tiene cuatro sistemas de abastecimiento de agua: San Jacinto, Lomas de Candelaria, Norte y el Picacho o volcán de San Salvador.

Este último tiene el mayor rendimiento de producción y explotación del recurso hídrico. La fuente se localiza a 20 kilómetros al poniente de la capital.

El segundo sistema importante a nivel nacional es el río Lempa, aunque su producción es baja debido a problemas de funcionamiento, según el ingeniero Eduardo Castillo Urrutia, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Albert Einstein.

Castillo Urrutia brindó las declaraciones durante un ciclo de conferencias organizadas por la Asociación Salvadoreña de Ingenieros y Arquitectos (ASIA), en el marco de la celebración del Día Mundial del Agua, el 22 de marzo pasado.

Otro sistema de gran importancia es el de la zona norte, con una extensión de 145 kilómetros cuadrados.

La ventaja que éste tiene es que no existe obstrucción urbana en las proximidades.

Sin embargo, el municipio de Quezaltepeque, en La Libertad, se podría convertir en una amenaza, si crece demasiado y de forma descontrolada, asegura el ingeniero.

Estos sistemas, principalmente, son los que abastecen a los casi dos millones de habitantes del AMSS, conformada por sus 14 municipios.

Contaminantes

Según explicó el profesional, el principal problema que tiene el acuífero de la ciudad, con un área de 143 kilómetros cuadrados en total, es que el 50 por ciento lo ocupa el desarrollo urbano.

"Esto es preocupante, y creo que lo importante es preservar lo poco que tenemos", enfatizó.

De acuerdo con sus estudios, el problema más grande de las cuencas es la deforestación, que se ha acentuado después de 1992.

La explicación de los estragos de la pasada tormenta tropical "Mitch" en el país radica, precisamente, en ese problema, que, en algunos casos, va acompañado y es agravado por el crecimiento de las urbanizaciones.

Un tercer problema para la supervivencia de los acuíferos de la ciudad es la contaminación por los desechos municipales e industriales a lo largo del río Sucio y el lago de Ilopango.

"Si nos damos cuenta, la mayoría de industrias se ubica cerca de ríos, quebradas o desagües, precisamente para arrojar con mayor facilidad sus desechos a los afluentes", aseguró el ingeniero civil.

Además, la contaminación mineral acorta la vida de los acuíferos y provoca que el agua que se sirve sea de mala calidad.

"Las cementeras son las que han contaminado las fuentes del AMSS", dijo Castillo.

El abastecimiento del agua en San Salvador no fue problemático hasta 1960, cuando, después de ser una ciudad pequeña, se comenzó a extender hacia el oriente y a incluir en su área otras fuentes de abastecimiento.

Una de estas fuentes es el lago de Ilopango. Ya en 1984 fue necesario incorporar el proyecto Zona Norte, importando agua del río Sucio.

Castillo tampoco deja de lado que el crecimiento poblacional desmedido agrava las condiciones ambientales óptimas, pues la provisión del recurso no alcanza para todos.

De esa manera, en 1992, la capital tenía 1 millón 992 mil habitantes, pero en la actualidad la cifra casi alcanza los dos millones de personas.


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