Acuíferos
no abastecen a todos los habitantes
Se acorta
vida de los manantiales
El Área
Metropolitana de San Salvador sólo cuenta
con tres sistemas de abastecimiento de agua
potable. Uno de ellos, el del Picacho, ha sido
calificado como uno de los acuíferos
más grandes del mundo después de
los que existen en la isla Hawaii
- Katya
Chamagua
- El
Diario de Hoy
El Area Metropolitana de
San Salvador (AMSS) tiene cuatro sistemas de
abastecimiento de agua: San Jacinto, Lomas de
Candelaria, Norte y el Picacho o volcán
de San Salvador.
Este último tiene
el mayor rendimiento de producción y
explotación del recurso hídrico.
La fuente se localiza a 20 kilómetros al
poniente de la capital.
El segundo sistema
importante a nivel nacional es el río
Lempa, aunque su producción es baja
debido a problemas de funcionamiento,
según el ingeniero Eduardo Castillo
Urrutia, decano de la Facultad de
Ingeniería de la Universidad Albert
Einstein.
Castillo Urrutia
brindó las declaraciones durante un ciclo
de conferencias organizadas por la
Asociación Salvadoreña de
Ingenieros y Arquitectos (ASIA), en el marco de
la celebración del Día Mundial del
Agua, el 22 de marzo pasado.
Otro sistema de gran
importancia es el de la zona norte, con una
extensión de 145 kilómetros
cuadrados.
La ventaja que éste
tiene es que no existe obstrucción urbana
en las proximidades.
Sin embargo, el municipio
de Quezaltepeque, en La Libertad, se
podría convertir en una amenaza, si crece
demasiado y de forma descontrolada, asegura el
ingeniero.
Estos sistemas,
principalmente, son los que abastecen a los casi
dos millones de habitantes del AMSS, conformada
por sus 14 municipios.
Contaminantes
Según
explicó el profesional, el principal
problema que tiene el acuífero de la
ciudad, con un área de 143
kilómetros cuadrados en total, es que el
50 por ciento lo ocupa el desarrollo
urbano.
"Esto es preocupante, y
creo que lo importante es preservar lo poco que
tenemos", enfatizó.
De acuerdo con sus
estudios, el problema más grande de las
cuencas es la deforestación, que se ha
acentuado después de 1992.
La explicación de
los estragos de la pasada tormenta tropical
"Mitch" en el país radica, precisamente,
en ese problema, que, en algunos casos, va
acompañado y es agravado por el
crecimiento de las urbanizaciones.
Un tercer problema para la
supervivencia de los acuíferos de la
ciudad es la contaminación por los
desechos municipales e industriales a lo largo
del río Sucio y el lago de
Ilopango.
"Si nos damos cuenta, la
mayoría de industrias se ubica cerca de
ríos, quebradas o desagües,
precisamente para arrojar con mayor facilidad
sus desechos a los afluentes", aseguró el
ingeniero civil.
Además, la
contaminación mineral acorta la vida de
los acuíferos y provoca que el agua que
se sirve sea de mala calidad.
"Las cementeras son las
que han contaminado las fuentes del AMSS", dijo
Castillo.
El abastecimiento del agua
en San Salvador no fue problemático hasta
1960, cuando, después de ser una ciudad
pequeña, se comenzó a extender
hacia el oriente y a incluir en su área
otras fuentes de abastecimiento.
Una de estas fuentes es el
lago de Ilopango. Ya en 1984 fue necesario
incorporar el proyecto Zona Norte, importando
agua del río Sucio.
Castillo tampoco deja de
lado que el crecimiento poblacional desmedido
agrava las condiciones ambientales
óptimas, pues la provisión del
recurso no alcanza para todos.
De esa manera, en 1992, la
capital tenía 1 millón 992 mil
habitantes, pero en la actualidad la cifra casi
alcanza los dos millones de personas.