Una mirada al
Clausura
Habiéndose jugado la primera vuelta
del Torneo Clausura, el panorama que se
vislumbra es casi el mismo que se vivió
en el Apertura: aceptable nivel
futbolístico mostrado a cuenta gotas por
equipos sin continuidad. Dentro de conflictos
internos y bajas sensibles en algunos equipos
llamados grandes, lo rescatable del torneo lo ha
ofrecido ADET con una actuación
reconfortante.
- Roberto
Aguila
- El Diario
de Hoy
En
estas primeras nueve fechas del Torneo Clausura,
la visión que nos trasmitieron los diez
equipos en contienda ha sido casi una copia
exacta de lo que pasó en el Apertura:
equipos que no terminan de afirmarse para
mantener un nivel de juego aceptable que les
permita manejar los partidos con solvencia.
Salvo algunas raras excepciones, conseguir el
equilibrio en sentido de bloque ha sido para
muchos un todo inalcanzable. De ahí que
el funcionamiento verdaderamente aceptable ha
sido entregado en cuenta gotas: una vez bien,
otra vez mal y la siguiente peor. ¿Por
qué? Porque no hay continuidad.
Varios equipos remozaron sus plantillas de
jugadores en busca de apuntalar su
jerarquía, pero en algunos casos esta
remoción sólo sirvió para
profundizar la debilidad y para crear conflictos
internos. Los problemas de Alianza y FAS, por
ejemplo, caminaron de la mano de estos
desaciertos.
Todos estos ingredientes mal digeridos han
desembocado en el desinterés del
público por asistir a los estadios. El
pleito entre CLIMA y EDESSA sumó otro
grado de incomodidad que redunda en la poca
asistencia de aficionados y en el sempiterno
problema económico que los equipos no
pueden superar.
Con todo, lo recatable del certamen
indudablemente lo ha puesto la Asociación
Deportiva El Tránsito (ADET), un equipo
chico, mal pagado y sin luminarias, que se
vistió de grande y ha sido la grata
sorpresa del torneo al cerrar la primera vuelta
en el segundo lugar. La otra gracia es comprobar
que Aguila sigue siendo el equipo mejor
organizado del país.
Lo que nos dejaron
Aguila: El cuadro migueleño ha
afirmado todos los conceptos
futbolísticos que desplegó en el
Torneo Apertura, cuando ganó el
título con pocos aspavientos y mostrando
una línea de fútbol de mucha
solvencia. Ahora es el líder indiscutido
con una línea de rendimiento que lo dice
todo: cinco triunfos, tres empates y una sola
derrota para sumar 18 puntos. Sigue exhibiendo
su mentalidad ofensiva que es el fruto cultivado
por Hugo Norberto Coria, su técnico, y
que no es otra cosa que salir a ganar.
Asociación Deportiva El
Tránsito (ADET): Todo lo que el cuadro
venado mostró en el torneo anterior,
ahora se ha robustecido. Con la misma
disposición en el campo y el mismo
ordenamiento táctico, ADET sumó
temperamento y lucha para mantener un equilibrio
funcional que le puso la etiqueta de equipo
indescifrable. Y allí está, metido
en la segunda posición con 17 puntos (uno
menos que el puntero Aguila) y con una
exhuberante producción de 21 goles
anotados. Además, Chico Contreras, su
jugador más emblemático, comanda
la punta de goleadores con nueve dianas. El gran
culpable del éxito venado se llama Juan
Quartarone, su técnico.
Municifpal Limeño: A pesar de que
mantiene su postura de equipo difícil, el
cuadro cuchero no ha desplegado la potencia que
enarboló en el torneo anterior y que lo
convirtió en subcampeón. La ida de
Oscar Benítez y la llegada de
Rubén Alonso a su dirección
técnica, de alguna manera
resquebrajó la idea táctica a la
que estaba acostumbrado, y ahora especula
más. Ha conseguido cuatro triunfos y tres
empates para ubicarse tercero con 15 puntos,
pero sin ser contundente y solvente en las
victorias y empates. Su pobre producción
de 7 goles a favor por 8 en contra lo confirman.
Sin embargo, nadie puede negar que Limeño
sigue siendo un equipo fuerte y macizo.
Luis Angel Firpo: Mantiene en su plantilla
casi la misma gente con que se manejó en
el torneo anterior. De ahí que le llegada
de Nelson Brizuela a su dirección
técnica no hizo mucho por cambiarle la
cara. De manera que el cuadro pampero, salvo
algunos hallazgos como la del juvenil Montoya,
sigue con la misma formación y, por ende,
con las mismas virtudes y los mismos vicios en
su funcionamiento. Pese a todo, mantiene un
perfil de juego que, aunque no lo afirma del
todo, al menos le sigue dando la línea de
equipo compacto. Ahora es cuarto en la tabla,
con 13 puntos.
FAS: De semifinalista del torneo anterior, el
cuadro tigrillo ha pasado a ser quinto en la
tabla de posiciones actual. Los problemas
internos que pasan por el cambio de
técnico, el despido de jugadores y una
grave indefinición de sus dirigentes, lo
han afectado. Cerró la vuelta con una
goleada de 6-1 frente a Santa Clara, y
probablemente esa victoria le devuelva la
confianza para rescatar los valores que
realmente tiene, y se olvide del manoseo.
Ricardo Mena Laguán, su técnico,
tiene la palabra.
Atlético Marte: Es indudable que el
cuadro marciano ha mejorado su rendimiento en
relación al torneo pasado. Pero no
termina de convencerse de su real capacidad y
sigue metido en una idea de juego que le quita
vuelo ofensivo. Jugando a no perder ha fabricado
12 puntos y es sexto en las posiciones, pero no
lo confirma como uno de los equipos destinados a
pelear las finales. Porque su exceso de empates
(tiene apenas dos victorias y seis empates) lo
hacen caminar a paso de tortuga hacia arriba: un
punto por fecha. Escasa producción para
un equipo que puede dar más.
Alianza: El despido de jugadores
emblemáticos disminuyeron la
jerarquía alba, y ahora el equipo pelea
en los últimos lugares por resarcirse del
mal rato que vive. Su afición reclama el
fin del manoseo con pancartas que lo dicen todo.
Pero sus dirigentes, en lugar de afrontar la
realidad, disimulan el problema modificando
bases para que desaparezcan las pancartas. De
ese modo, Alianza es un enfermo que precisa de
medicinas fuertes.
Juventud Olímpica Metalío:
Inyectado con jugadores que Alianza
desechó, el cuadro pescador tiene otra
imagen y se juega la vida en cada partido por
alejarse del descenso. Lamentablemente no lo ha
hecho con la aplicación y el decoro que
su situación le exige.
Santa Clara: Pésima actuación.
Lo único bueno que el cuadro
clareño le ha agregado a su desastre de
esta primera vuelta, es la suerte de que el
Juventud Olímpica Metalío no se
afirme como para superar los siete puntos que lo
separan del descenso. Cuando eso pase, Santa
Clara se subirá al tobogán del
adiós porque ahora no tiene ni
espíritu de lucha.