Ferrari está
avorazada
La escudería Ferrari inició
con pie derecho su andadura en la Fórmula
Uno, en pro de recuperar el lugar de privilegio
en las carreras de automovilismo.
Melbourne,
Australia
EFE.- La escudería Ferrari ha
iniciado con paso firme su andadura en la nueva
temporada, al conseguir con el alemán
Michael Schumacher y el brasileño Rubens
Barrichello, el doblete en el Gran Premio de
Australia, después de haber introducido
numerosos cambios en el equipo.
Después
de la actitud del pasado año de Michael
Schumacher, al negarse a pilotar después
de su accidente en el Gran Premio de Gran
Bretaña, para no ayudar al
británico Eddie Irvine a que consiguiera
el título de pilotos, el presidente de
Ferrari, Luca Cordero de Montezemolo,
llamó al orden al piloto alemán,
le recordó lo mucho que ganaba, treinta
millones de dólares(unos ¢ 261
miilones de colones) y le obligó a volver
a la competición.
Ese fue el principio del cambio de actitud de
la escudería hacia su piloto
número uno. Se le desmontó su
departamento de prensa, formado por compatriotas
y toda la estructura de comunicación
quedó en manos de Claudio Berro, portavoz
del equipo.
A Schumacher, cinco años en Italia, se
le puso una profesora de italiano, para que
pudiera hablar con los periodistas y
mecánicos y lavar así su imagen,
distante de la filosofía de la
fábrica.
Se contrató a Rubens Barrichello en
sustitución de Irvine, para ponerle las
cosas difíciles en todos los aspectos, no
solo domina el italiano para hablar con la
prensa, sino que como piloto no le iba a poner
las cosas tan fáciles como Irvine en la
pista.
Prácticamente la mitad de los
mecánicos del equipo son nuevos y su
ingeniero de pista este año es que
tenía Irvine en el pasado, tras haberse
producido una importante renovación en el
departamento de competición.
Buena máquina
El coche diseñado por el
británico Ross Brawn es el mejor Ferrari
de los últimos años y parece haber
alcanzado un grado de fiabilidad nunca
conseguido antes, lo que ha permitido en la
primera carrera del mundial que llegaran a la
meta y en las dos primeras posiciones.
El objetivo perseguido por Ferrari desde 1979
no es otro que conseguir el mundial de pilotos,
que entonces ganó el sudafricano Jody
Scheckter, y el de marcas, algo para lo que no
han escatimado medios, personales, ni humanos,
pero siempre con el mismo resultado, el
fracaso.
El año pasado Eddie Irvie lograba su
primera victoria en un Gran Premio al imponerse
aquí en Australia y la fiesta duró
hasta altas horas de la noche.
El domingo, después de terminar la
carrera con un doblete, no hubo fiesta en el box
de Ferrari, por expreso deseo del director
deportivo, el francés Jean Todt,
quién dijo que solo se había
ganado una carrera y que no habría
celebraciones hasta que se consiguiera el
Campeonato del Mundo.
Jean Todt, escarmentado de los últimos
años, quiere que todo el equipo
esté centrado en el objetivo del
Campeonato del Mundo, que ya que no pudo ser el
último del milenio, sea el primero, y
para ello hoy la escudería Ferrari ha
dado un paso firme muy importante, en su intento
por conseguir el título de pilotos,
esquivo desde hace treinta y un años.