Honda, reina de los
500
Los pilotos de la
escudería japonesa, el español
Alex Crivillé y el nipón Tadayuki
Okada, hicieron ayer el 1-2 en el Gran Premio de
Inglaterra, en la modalidad de los 500
centímetros cúbicos. Ahora, el
español es todavía más
líder del Campeonato Mundial 1999, cuando
se han disputado ocho de las 16
fechas.
Donington
Park, Inglaterra
EFE.-
El español Alex Crivillé
volvió a dar una lección a sus
rivales más inmediatos al conseguir su
quinta victoria de la temporada en el Gran
Premio de Inglaterra de 500 c.c, que se
disputó ayer en el circuito de Donington
Park y después del accidente que
sufrió hace una semana en Assen,
Holanda.
Nadie podrá decir que
en la escudería HRC (Honda Racing
Corporation) existen órdenes de equipo,
pues ayer se vio claramente y hasta la
última curva que el japonés
Tadayuki Okada, su compañero de equipo,
hizo todo lo posible por sumar su segunda
victoria consecutiva, pero esta vez el
sólido líder de la
clasificación provisional de la
cilindrada no se lo permitió, con
maestría y saber estar y después
de jugarse ambos, su última carta, en la
horquilla conocida como "Melbourne
Harpen".
Antes de llegar a ese punto
de la carrera se produjeron numerosas
circunstancias resaltables. La primera de ellas
la ausencia en la formación de salida de
otro español, Manuel Gibernau, piloto
oficial igualmente de HRC, que sufrió una
caída durante los entrenamientos libres
matinales en la que se produjo una
luxación de la clavícula
izquierda.
Con una baja de
consideración antes incluso del inicio
del gran premio, en esta prueba inglesa se
produjeron otras muchas más durante la
carrera, al ser éste una prueba plagada
habitualmente de incidentes. Ayer concluyeron la
competición once pilotos; el resto, hasta
23 que disputaron los entrenamientos, no lo
hicieron por una u otra
circunstancia.
Los heridos
En la competición,
Okada fue el más rápido en la
salida, secundado por el estadounidense Kenny
Roberts), quien luego perdió mucho fuelle
y acabó en una discreta octava
posición, mientras que Crivillé,
como en él viene siendo habitual en los
últimos grandes premios salió
realmente mal y en la bajada del circuito de
Donington era noveno en el primer
giro.
En esa misma primera vuelta
se produjo otra baja de importancia, la del
español Carlos Checa, que se vió
fuera de carrera al caer en la célebre
horquilla de "Melbourne Harpen". Okada
imprimió un fuerte ritmo en cabeza de
carrera que siguieron en principio Roberts, el
italiano Max Biaggi y el francés Regis
Laconi, en tanto que Crivillé continuaba
con su remontada y llegaba hasta ellos en la
sexta vuelta.
Apenas cinco vueltas
después Crivillé ya era
líder, con Okada tras él y su
compatriota Tetsuya Harada y la
bicilíndrica de Aprilia sorprendiendo a
todo el mundo por su excepcional rendimiento en
Donington Park.