El Pájaro
campana quedó herido de muerte
Paraguay no perdió
en cuatro salidas al engramillado, y
además sólo recibió un gol
en contra. Sin embargo, el formato de la Copa
América 1999 le impidió llegar
más allá de los cuartos de final
pese a sus excelentes credenciales, luego que el
delantero Miguel Angel Benítez fallase en
la tanda de los tiros de penal. Benitez
pidió perdón a la afición
paraguaya. "Estoy muy dolido",
dijo.
Asunción,
Paraguay
EFE.-
La prensa paraguaya reaccionó ayer con
profunda tristeza por la eliminación de
la selección nacional en los cuartos de
final de la Copa América 1999 al perder
ante la de Uruguay en la tanda de los
penaltis.
"Chau, Copa América" y
"Eliminados, Uruguay dejó fuera de la
Copa América a Paraguay por penales",
anunciaron en la portada de su sección
deportiva los diarios asunceños Popular y
El Día.
Popular indicó que una
"nueva tristeza" se apoderó de la
afición local con la derrota por 5-3 en
los penaltis sufrida por el equipo de Ever Hugo
Almeida después de empatar 1-1 en los
noventa minutos reglamenarios del partido jugado
en el estadio Defensores del Chaco, de
Asunción.
En contrapartida, el rotativo
destacó la actuación del equipo
nacional uruguayo al afirmar que "cumplió
una meritoria labor con los jugadores
jóvenes que trajo para este
certamen".
El Día
manifestó que "Paraguay quedó sin
poder llegar a las semifinales" y que "poco o
nada valió" el temperanero gol del
delantero paraguayo Miguel Angel Benítez
para la ventaja parcial de los
albirrojos.
"La albirroja comenzó
bien, pero terminó mal, ya que no supo
aprovechar su mejor momento y permitió
que Uruguay igualara y en la definición
desde el punto penal perdió
definitivamente", acotó.
¿Una
injusticia?
El único gol que
encajó Ricardo Tavarelli y el penalti
fallado por Miguel Angel Benítez, el
jugador que más brindó al ataque
de Paraguay en esta edición de la Copa
América, sacaron a la selección
anfitriona de la competición, tras perder
en los lanzamientos desde el punto de
penalti.
La selección de
Paraguay fue acaso la más consistente en
la defensa, pues había marcado cinco
goles en tres partidos sin recibir uno
sólo, lo que no fue suficiente para
superar a un rival que únicamente
ganó un partido y que llegó a los
cuartos de final con dos goles a favor y cuatro
en contra.
Miguel Angel Benítez,
el arma secreta que había encontrado la
selección paraguaya en esta Copa
América, fue el elemento ofensivo
más valioso del equipo y marcó
incluso el gol paraguayo ante Uruguay, pero el
penal que falló en la tanda de
lanzamientos dejó a la selección
de Paraguay fuera de la
competición.
Hasta el partido ante
Uruguay, los paraguayos no habían
recibido un sólo gol y se mostraban como
el equipo más contundente en defensa de
la competición, pero el único gol
encajado, en el único partido en el que
el equipo debía mantener su puerta a
cero, le obligó a jugarse el futuro en
los penaltis y a quedar eliminado.
Benítez pidió
perdón tras el encuentro a la
afición paraguaya por el penalti fallado
en la tanda. "Asumo mi responsabilidad y pido
perdón por el error a todos los
seguidores de la selección, a los que
quiero decirles que estoy muy dolido",
agregó.
Su compañero y
capitán de la selección, Carlos
Gamarra, se pronunció al respecto e
indicó que Benítez no tenía
la culpa de lo ocurrido. "Cuando un equipo gana
y pierde lo hace todo el equipo y eso es lo que
ha ocurrido hoy, por lo que para nada es culpa
de Benítez",
señaló.
Rompiendo
tradición
La selección de
Paraguay se quedó fuera de la final tras
dos ediciones consecutivas del torneo en las que
los equipos locales habían alcanzado el
partido decisivo.
Con anterioridad a la actual
edición de la Copa América,
Bolivia estuvo en la final del torneo de 1997,
perdida en La Paz ante Brasil, mientras que en
1995, la selección de Uruguay no
sólo fue finalista, sino que obtuvo el
título al ganar a Brasil en la
edición en la que le correspondió
ser la selección anfitriona.
Por tanto, la última
final en la que no estuvo el equipo de casa fue
la de 1993, en Ecuador, cuando Argentina se
impuso a México, en un torneo en el que
los ecuatorianos no superaron los cuartos de
final.
Pénales
El formato de pénales
para disolver empates en cuartos de final,
semifinales o final se utiliza desde 1993. Desde
entonces, diez equipos fueron eliminados en la
ronda de la suerte.
México eliminó
en esa instancia a Ecuador, con global de 4-3,
en los cuartos de final de la edición
boliviana de 1997.
Las definiciones por
pénales fueron más abundantes en
Uruguay 1995. En los cuartos de final, Colombia
apeó a Paraguay (5-4), Brasil a Argentina
(4-2) y Estados Unidos a México (4-1) en
la ruleta de la suerte, e incluso los locales
fueron campeones venciendo a Brasil desde el
manchón de pénal.
Antes, en Ecuador 1993,
Colombia le ganó 5-3 a Uruguay y
Argentina 6-5 a Brasil en la segunda fase, y
luego los albicelestes vencieron a Colombia en
semifinales, con el mismo global de
6-5.