Miércoles 22 de diciembre


Terror en el aeropuerto

Los 278 estudiantes guatemaltecos que venían procedentes de Cuba a pasar las fiestas de fin de año con sus familiares, nunca imaginaron que al final del viaje estarían a punto de encontrarse con la muerte. El avión donde viajaban se salió de la pista y cayó sobre una viviendas en la colonia La Libertad, zona trece de Guatemala.

Este se convirtió en el accidente más fatal del año que dejó 16 muertos y una millonaria cantidad en pérdidas materiales.

Oficialmente, el avión DC-10, alquilado a la compañía francesa para cubrir su ruta a Centro América, cumplía el trayecto La Habana-Guatemala y despegó a las 8:30 (hora local) del aeropuerto José Martí, de la Habana.

Los familiares que esperaban en el Aeropuerto de la Aurora lloraron de alegría al observar que el avión tocó la pista, a las 9:30 horas, sosteniendo carteles con frases de bienvenida para los estudiantes. Pero la alegría duró muy poco cuando escucharon el ulular de las sirenas de los cuerpos de bomberos que se habrían paso con dirección al final de la pista de aterrizaje para iniciar las labores de rescate.

Gritos, quejidos y llanto

Al caer el avión en la hondonada, al final de la pista, dentro del avión era una locura. Se escuchaban gritos de auxilio, quejidos y llantos.

Un miembro de la tripulación logró abrir la puerta de emergencia, pero la bolsa de aire que utilizan para la evacuación de pasajeros se dañó y no funcionó. A los ocupantes no les importó tirarse al vacío por temor de que el avión estallara. Sin embargo, los bomberos voluntarios y municipales, así como vecinos, de inmediato improvisaron una rampa para evacuar a los pasajeros.

Minutos de terror

Luisa Meoño, una de las socupantes del avión, narró que cuando el avión tocó la pista se escuchó un ruido en el tren de aterrizaje y el aparato lejos de compresionar para frenar tomó más velocidad.

"Fue algo horrible, veníamos contentos y no se cómo nos pasó esto. Veníamos muy alegres, pero nunca imaginamos que un accidente terminaría con nuestra emoción", dijo María Karina del Cid, estudiante de medicina.

Saúl Bonilla, un empleado de helicópteros de Guatemala, cercano al lugar de la tragedia, dijo que la nave había pasado frente a ellos. Cuando se le acabó la pista, se levantó la cola y en medio de una gran polvareda se detuvo sobre las casas.

"Fue como la explosión de una gran bomba. Cuando salimos a la calle vimos la cola del avión y ayudamos a sacar a la gente. Mis hijos estaban viendo televisión, Sólo Dios pudo salvarlos".

Por su parte,el presidente de Guatemala, Alvaro Arzú, lamentó ayer el accidente al que calificó de desgraciado. "Lamentamos mucho este desgraciado accidente", manifestó el mandatario en breves declaraciones a los medios informativos en la base de la Fuerza Aérea Guatemalteca tras inspeccionar el área del desastre y momentos antes de brindar una conferencia informativa conjunta con otras autoridades.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Espectáculos] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'99] [Portada]