El Diario de
Hoy
Una
de las dos llamas que recientemente
adquirió el Parque Zoológico
Nacional murió ayer tras ingerir una
bolsa de frituras.
La bolsa, que habría sido lanzada
dentro del corral por uno de los visitantes del
parque, quedó atascada en el
estómago del animal y esto
ocasionó que muriera por asfixia.
El veterinario del Zoológico, Jorge
Castro, explicó que la llama
amaneció ayer con un fuerte cólico
y cuando trataron de levantarla, el animal
cayó al piso.
En ese momento, el personal del
Zoológico le dio atención
inmediata al rumiante, pero todo fue en vano,
pues murió al poco tiempo.
A la llama le fue practicada una autopsia,
para determinar la causa específica de su
muerte. Después de esta operación
se detectó la bolsa estrujada dentro del
animal.
El padecimiento
Castro explicó que este tipo de
animales no puede expulsar los objetos
extraños que ha ingerido, por lo que
automáticamente se tragó la
bolsa.
Luego ésta pasó el primer
estómago del rumiante y se atascó
cuando estaba por ingresar al segundo.
De manera espontánea, los
líquidos estomacales del animal subieron
hasta el esófago, pero como tampoco
pueden vomitar, se introdujeron dentro de la
tráquea.
Estos líquidos ocasionaron la asfixia
de la llama.
Por lo general, el animalito era alimentado
con pasto y concentrado.
El veterinario supone que el animal
encontró la bolsa la tarde del jueves,
porque el animal presentó los
síntomas hasta el día
siguiente.
El profesional añadió que las
personas lanzan todo tipo de golosinas a los
animales del parque, con lo que se pone en
riesgo la vida de las especies, como
sucedió en este caso.
Aunque en el Zoológico hay
rótulos que indican que no se debe lanzar
comida a los animales, algunos visitantes hacen
caso omiso de la prohibición.
No acatan
En los últimos dos años al
menos cinco animales han muerto por ingesta de
bolsas plásticas.
Castro considera que el problema ocurre
porque los visitantes no respetan el área
de cafetín del parque y caminan por las
sendas con comida en mano.
"Aquí somos 52 trabajadores y a veces
vienen hasta mil personas", dijo Castro, al
referirse al poco control que pueden ejercer
sobre los visitantes del parque.
Por esa razón, las autoridades del
Zoológico hicieron una llamado a la
población a acatar las medidas sugeridas,
para no afectar a las distintas especies que
allí se exhiben.
La llama fue traída al país
desde Florida, Estados Unidos, hace tres meses,
junto con el macho que hoy se encuentra
solo.
Ambos tuvieron que pasar por un
período de cuarentena antes de ser
mostrados al público.
Autoridades del Zoológico informaron
que cada llama costó alrededor de 3 mil
dólares (Más de 24 mil
colones).
Las llamas son originarias de Los Andes, en
Suramérica (Chile, Perú,
Bolivia).
Según explicó el veterinario,
la llama sobreviviente se ha vuelto más
agresiva porque se encontraban en celo, por lo
que el macho resentirá más la
ausencia de su compañera.