Viernes 17 de diciembre


Santa Ana y Santa Rosa: Partidos de sangre

Cuando FAS sale obligado a ganar por dos goles de diferencia y Alianza por uno, estamos hablando del enorme esfuerzo que ambos equipos tienen que hacer para sortear los escollos y llegar a la finalísima. Conseguir eso no es imposible, pero representa jugar a muerte. Ni más ni menos.

Roberto Aguila
El Diario de Hoy

FAS recibe mañana al Aguila, en su cancha del Estadio "Oscar Alberto Quiteño". El partido, programado para las 7.00 p.m., representa el mayor reto para el cuadro tigrillo, porque sale obligado a ganarlo con una diferencia de dos goles si quiere sortear su paso a la final, ya que un triunfo de 1-0, 2-1 o 3-2 no le sirve de nada de acuerdo a lo dispuesto en las bases de competencia.

Frente a esa exigencia que tiene que afrontar el conjunto santaneco, cabe la pregunta: ¿Tiene FAS la capacidad para imponerse a Aguila con cifras holgadas? Si nos remitimos al choque de ida jugado en San Miguel y que ganó el cuadro naranja, diríamos que no.

Porque en esa ocasión el equipo de Rubén Guevara jugó a contraluces: a ratos bien y a ratos mal. Y, justamente, en ese su vaivén de inseguridad, no fue capaz de sostener su ventaja inicial, y mucho menos la magnífica presión que ejerció en los primeros 15 minutos del partido.

Es cierto que recuperó su estampa futbolística cuando marcó el segundo gol y se puso a tiro del empate, pero lo suyo fue un esfuerzo más apegado a la ambición que a un accionar solvente y con cimientos de fortaleza. Por otro lado, Aguila se lo permitió con una postura defensiva que no le cabe a un equipo con sentido ganador.

Sin embargo, FAS rozó el empate con pelotas chocadas en el travesaño, y dejó la imagen de que puede conseguir el resultado exigido si logra conformar un bloque combativo en todas las zonas, y si hace de lado los errores defensivos que otorgó en el encuentro de ida.

El jugar en casa es el otro aliciente santaneco, porque tendrá el respaldo de su gente en mayor medida en que la tuvo en San Miguel. Faltará afirmar su funcionamiento, sostener el ritmo más allá del agotamiento, y salir con un sentido ofensivo más penetrante. Si FAS consigue conjuntar todas las claves para ser solvente, bien puede atesorar esperanzas de conquistar más goles de los que necesita.

¿Por qué? Porque Aguila puede caer en el acomodo de la confianza considerando la ventaja con que llega, además de entrar en la pasividad que muchas veces lo abruma en el momento menos oportuno. Más allá de las especulaciones que encierra el partido, hay una cosa cierta: será un encuentro de sangre.

Limeño-Alianza

Si comparamos lo que persigue FAS, lo de Alianza es menos exigente, puesto que el cuadro blanco llega a Santa Rosa de Lima con la consigna de ganar el partido, sin que importe la diferencia en el marcador. O sea, un triunfo de 1-0, 2-1 o 3-2 le sirve a Alianza para pasar a la final.

El problema enorme que enfrentan los hombres de Renucci es que no tienen respuestas válidas para garantizar ese triunfo. En el encuentro de ida no supieron capitalizar su condición de locales ni la ventaja que consiguieron al final del primer tiempo. Bajaron su ritmo, y terminaron con un empate que fue ganancia para Limeño.

El cuadro cuchero los espera en casa este domingo, para definir al clasificado a la final en el partido de vuelta programado a las 2:30 p.m. Y los espera con la conformidad de que tan solo el empate los clasifica.

Pero al margen de esa situación que ya es ventaja, se suman las otras: el hecho de jugar en casa y ante su público, y su verdad futbolística que lo convierte en equipo harto difícil en su cancha. Frente a esas ventajas limeñas tendrá que lidiar Alianza en su último esfuerzo por sacudirse la mufa.

Muchos son los que creen que Municipal Limeño es capaz no solo de sacar el empate que necesita, sino que es capaz de conquistar el triunfo. Y basan el criterio en la forma en que el cuadro cuchero manejó los partidos de clasificación, sobre todo jugando en casa, cuando enarboló su sentido de lucha y vergüenza para meterse en un ritmo de juego más que relevante.

Alianza, a través de las declaraciones de sus jugadores, llega a este partido crucial con la fortaleza espiritual de revertir sus opacas actuaciones y sacar un resultado positivo. Nadie descarta las pretensiones albas, pero todos consideran que para doblegar al Limeño, Alianza necesitará mucho más que un despliegue sólido. ¿Está Alianza capacitado para hacerlo? ¡Huummm!


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