A
juicio acusado de muerte de dos niños en
El Paisnal
Un Tribunal de
Sentencia determinará la fecha de la
vista pública contra el supuesto
homicida
- Jaime
García
- El Diario
de Hoy
Inés
Rivera (hombre), de 42 años,
tendrá que enfrentar un juicio por el
homicidio de dos niños, de cinco y seis
años, ocurrido el 26 de junio pasado en
El Paisnal, al norte de San Salvador.
El Juzgado de
Instrucción de Quezaltepeque, en La
Libertad, realizó ayer la audiencia
preliminar en contra del acusado.
La jueza Cristina
Elizabeth Rodríguez encontró
méritos suficientes para que se elevara a
plenario (fase preparatoria de un juicio formal)
el caso del asesinato de los hermanos
López Hidalgo, Gérman Samuel, de
cinco años, y de Miguel Ángel, de
seis.
Los cadáveres de
los menores fueron encontrados tres días
después de haber desaparecido de su
hogar.
Los niños
salieron a comprar pan dulce el sábado 26
de junio, a eso de las ocho de la mañana,
pero que ya no volvieron a su casa.
El cuerpo de Miguel
Ángel estaba en una quebrada,
parcialmente cubierto de piedras, en lo que se
supone era una improvisada tumba.
No muy lejos, a cuatro
metros de distancia, fueron encontradas
sólo partes del cuerpo de Gérman
Samuel: de la cintura hacia abajo, pero una
extremidad estaba separa del resto del cuerpo.
También se encontró un brazo.
Policías y periodistas descubrieron, por
accidente, nueve costillas y la mitad del
maxilar inferior del mismo
niño.
Inés Rivera y un
menor fueron arrestados por la División
de Investigación Criminal, acusados del
crimen.
El móvil del
hecho, un supuesto rito satánico, en el
cual fueron sacrificados los hermanitos
Hidalgo.
Testigo
clave
Durante la audiencia
celebrada en el referido tribunal, la
Fiscalía presentó a un testigo
clave, el cual narró lo que
observó sobre el asesinato de los
menores.
El padre de las
víctimas, Miguel López,
explicó que el testigo se encontraba
cortando zacate para unos animales, cuando
observó que el acusado iba en un camino
con los niños platicando acerca de cazar
unos cusucos en la zona.
Luego el testigo
subió a una loma cercana y escuchó
los gritos de los niños.
Cuando se acercó
al lugar, observó que el niño
mayor era asesinado con con un hacha y una
cuma.
"El niño mayor
le gritó al otro que corriera y que
buscara a su papá para que los
protegiera", afirmó López sobre la
declaración que hiciera el
testigo.
El testigo
agregó que él se escondió
para no ser visto por los asesinos.
"Él dice que
observó cuando el acusado daba muerte a
los niños y posteriormente le cortaba sus
miembros y le sacaba las visceras", dijo
López.
Indicó que
también escuchó cuando el
implicado y el menor dijeron que
avisarían dos días después
a la Policía sobre el
hallazgo.