- "Era una buena
persona"
Francisco Ayala
conoció a su novia en la terminal de
occidente. Allí, ella tiene un negocio
familiar de comida.
El Diario de
Hoy
Desde
hace año y medio, él la
veía cuando estacionaba el bus que
conducía.
Desde hace tres años trabajaba como
motorista de la Ruta 108, mismo tiempo en que
decidió convertirse a la religión
evangélica.
La muerte fue tan repentina, que sus
compañeros aún no lo creen. Dimas
René Quijada se quedó con el
regalo de bodas.
"Nos invitó a la boda, pero como uno
tiene que trabajar casi nadie fue"...
Quijada decía esto mientras se
enteraba de la muerte de su amigo y
compañero.
"Yo le traía el regalo y como vi el
chalet cerrado, pensé que se los
daría más tarde... todavía
no lo creo".
Quijada lo recuerda como una buena persona,
que siempre los alegraba y aconsejaba.
Tenía cierta autoridad para ello, debido
a sus creencias religiosas.
Ayer, pocos sabían de su muerte, ni
siquiera su esposa, que se desmayó debido
al impacto de la noticia.
Más tarde, al despertar, ella
preguntó cómo estaba Francisco.
Ninguno de los presentas dijo nada y en cambio
le recomendaron que guardara reposo.