Semáforos
pretenden poner orden en la capital
Desde el año pasado funcionan en el
Area Metropolitana de San Salvador 148
semá-foros nuevos que utilizan un sistema
computarizado para controlar el tráfico
vehicular en las arterias congestionadas
- Katya
Chamagua
- El Diario
de Hoy
En
San Salvador, el caos vehicular es habitual.
Los conductores esperan a que el
semáforo resuelva las "trabazones", en
especial cuando ya va tarde a su trabajo o a
alguna reunión.
Aunque los semáforos han sido
instalados para ordenar la circulación de
los automotores, también es cierto que no
lo son todo. La prudencia de los conductores y
salir a tiempo hacia su destino son factores que
podrían aminorar las desesperantes
trabazones y los accidentes de
tránsito.
Con el fin de resolver los problemas que
genera el parque vehicular, el año
pasado, el Viceministerio de Transporte
desarrolló un nuevo sistema en la red de
semaforización, que, de algún
modo, ha dado resultados.
Este sistema incluye el uso de ocho
cámaras de vídeo (ver recuadro) en
igual número de intersecciones, que
permite a los operadores monitorear el flujo de
vehículos en una arteria, contabilizar la
cantidad de autos que pasan por hora y hacer
cambios en el ciclo de tiempo de los
semáforos según las necesidades de
evacuarla.
Un ciclo de tiempo
El ciclo de tiempo es la duración de
los tres colores del semáforo: desde que
se pone en rojo, luego verde, después
amarillo hasta que vuelve a fijarse en el mismo
rojo por un lapso determinado. Además,
cuenta la duración del "siga" y del
"alto".
Los semáforos se colocaron en las
intersecciones más problemáticas
en cuanto a congestionamiento y accidentes de
tránsito.
En la mayoría de intersecciones han
disminuido los accidentes, aunque los problemas
de congestionamiento son casi los mismos.
En total, son 148 semáforos los que
funcionan con un sistema computarizado que se
puede cambiar a cualquier hora del día, a
diferencia de los antiguos, que tenían un
horario programado.
En los ocho sitios donde se encuentran las
cámaras, los conductores notaron leves
mejorías en el ordenamiento y en los
accidentes, excepto en la intersección
del Palacio Nacional y la Plaza Barrios (1a.
Calle Oriente y 2a. Avenida Norte) y en la del
Bulevar Venezuela y la 25 Av. Norte.
"El centro de San Salvador siempre es
difícil de controlar, allí las
soluciones son otras, no los semáforos",
dice el ingeniero Marvin Menéndez,
representante de BONAL, la empresa
española que opera el sistema de
semáforos. La razón del caos
vehicular se atribuye, entonces, a tres
factores, dice Menéndez.
El primero de ellos es la actitud de
irrespeto hacia los semáforos o las
autoridades de tránsito de parte de los
conductores, la incapacidad de las arterias para
soportar la cantidad de vehículos que
circula y las fallas que pueda haber en la
energía eléctrica a las horas
pico.
"Para la gente, seguramente los
semáforos sólo atrasan más
la circulación, pero en realidad es una
señal de freno, aunque muchos no la
atiendan", señala el ingeniero.
Proyecciones
Las proyecciones de la compañía
y del VMT es colocar más semáforos
en otros puntos críticos, como la
intersección de la 71a. y 73a. Avenida
Norte con el Paseo General Escalón, a la
altura del Centro Comercial Galerías.
Asimismo, eliminar algunos virajes en las
arterias. Se intentó contactar al gerente
de Ingeniería de Tránsito, Ing.
Carlos Flores, a través de Comunicaciones
del VMT, pero no fue posible.