Reconstruyen el
asesinato de Katya Miranda
La reconstrucción del asesinato de
la niña Katya Miranda fue iniciada ayer
tarde por autoridades fiscales y
policiales.
Alberto
López
El Diario de
Hoy
Tal
como lo anunció el fiscal general de la
República, Belisario Artiga, la
recreación del crimen, perpetrado el 4 de
abril, fue instalada en el mismo lugar donde
ocurrieron los hechos: la playa Los Blancos, en
el departamento de La Paz.
La reconstrucción, con la que se
pretende orientar las investigaciones hacia
posibles sospechosos de la violación y
asesinato de la niña, comenzó en
el mismo terreno donde fue cometido, a partir de
las 6:15 de la tarde.
Las autoridades giraron instrucciones y la
gente comenzó a presenciar lo que pudo
haber sucedido esa noche de Semana Santa, cuando
una persona irrumpió en la tienda de
campaña y, sin que nadie lo notara ,
sacó a la niña de la cama en la
que se encontraba dormida con su hermana y su
padre.
A continuación fue llevada por el
hechor hacia la playa, donde abusó de
ella, la asfixió presionando su cara
contra la arena, para luego lanzar el cuerpo de
la niña al mar. Con conocimiento o no del
asesino, al tirar el cadáver al agua,
ésta borró gran parte de las
evidencias que podrían haber comprobado
de forma científica quién
cometió el delito.
Ubicación
Desde la hora mencionada hasta eso de las
7:30 de la noche, el procedimiento de los
fiscales y peritos policiales fue retomar
versiones de los testigos (todos los que
estuvieron esa noche, incluyendo a la familia)
para ubicarlos más tarde, durante la
noche, en los sitios en que dijeron encontrarse
cuando se perpetró el hecho.
La recreación finalizó hoy a
las 6:00 de la mañana.
De acuerdo con las declaraciones del Fiscal,
la reconstrucción pretende recopilar
datos más claros y, de ser posible,
corroborar o no los testimonios.
Además, según el funcionario,
se espera orientar la investigación hacia
algún sospechoso, el cual no se tiene
aún.
La madre de la víctima, Hilda
Jiménez, insiste en que el hechor tiene
que haber sido alguien que la niña
conocía, pues es imposible que haya
salido en contra de su voluntad de la tienda
donde dormía, sin que nadie se diera
cuenta.