Alianza hizo mal
negocio
Alianza no pudo mantener la ventaja que
consiguió en el primer tiempo, y
cedió el empate 1-1 a cinco minutos del
final. El resultado pone a los albos con la
obligación de pelear el triunfo en el
partido de vuelta.
- Roberto
Aguila
- El Diario
de Hoy
El
empate de Alianza, conseguido anoche en el
primer partido de semifinal ante Municipal
Limeño, es el resultado lógico de
un equipo albo que se destiñó en
el segundo tiempo, y se dejó envolver por
el vuelco ofensivo que ensayó
Limeño.
Ocurre que el cuadro cuchero se
planteó muy defensivo en la primera
etapa, con ocho hombres maniobrando del medio
campo hacia atrás, y con los hermanos
Corrales arriba como respuesta de ataque. Esto
es, que Limeño llegaba con la consigna de
buscar el empate a cero.
Y frente a ese planteo cuchero, Alianza se
enredó de tal manera en la
telaraña defensivas, que necesitó
de 44 minutos para encontrar el gol.
Es que en ese lapso, Alianza ganó la
pelota y la iniciativa, pero no fue capaz de
armarse para prevalecer en el arranque.
Salía fácil, pero apenas llegaba a
la zona de espera limeña, se le acababa
el control de la pelota, y terminaba chocando o
regalando la pelota.
Fue hasta el minuto 44, cuando Agnaldo De
Oliveira se zafó la marca cuchera por la
derecha, y metió el centro para el
derechazo de Oscar Navarro hacia la red, que la
angustia alba se disipó.
El
tiempo de Limeño
En desventaja, Limeño cambió su
postura y se fue al ataque. Y durante 45 minutos
sometió a Alianza a la tortura de
encimarlo permanentemente. Aqui apareció
la flojera de Alianza, que lo convierte de
equipo solvente en equipo cargado de dudas.
Así, nunca pudo resolver el problema
que le creaba Limeño en cada llegada,
porque nunca se ordenó, con marca y
anticipo, en su labor defensiva.
Sabía que el gol solitario era una
ventaja mínima, y buscó el arco
cuchero tratando de contrarrestar el dominio
rival con respuestas ofensivas.
De manera que acabó regalándose
para el contraataque, que es la mejor
fórmula de vanguardia que manejan ;ps
hombres de Oscar Benítez. Al final, el
gol de Magdonio puso el empate.
1-1:
el silencio de los
albos.
La Ultra es
una mancha blanca silenciosa cuando el gol se
niega al equipo de sus amores: el
Alianza.