Flores garantiza
estabilidad cambiaria y baja de
intereses
En su mensaje semanal, el
presidente Francisco Flores anunció una
serie de decisiones encaminadas a mejorar la
economía nacional. Al mismo tiempo,
criticó las presiones de los
sindicalistas y anunció para hoy una
reunión con los
cafetaleros
Edward
Gutiérrez/Guadalupe Trigueros
El Diario de
Hoy
La
dolarización en El Salvador no va,
todavía. El presidente Francisco Flores
anunció que continuará con la
política de mantener fijo el tipo de
cambio del colón frente al dólar
estadounidense.
El anuncio lo hizo ayer, en
su discurso semanal -difundido por 60 estaciones
de radio y cuatro de televisión- tras
rumores sobre la intención del gabinete
económico de someter a la Asamblea
Legislativa la legalización de la
circulación del dólar en El
Salvador.
La medida supondría
usar el dólar en cualquier tipo de
transacciones.
Pero el mandatario
justificó su decisión de continuar
con el cambio fijo de la moneda, para conservar
la estabilidad y confianza en el país,
donde existen las condiciones para mantener tal
política, insistió.
El viernes anterior, el ex
ministro de Economía Arturo Zablah
sugirió que en el Gobierno hacía
falta claridad sobre el régimen cambiario
a implantar para estimular la inversión
en el país.
Desde 1999 y antes de iniciar
la gestión de Flores, algunos sectores
económicos sugirieron dolarizar el
país.
El ministro de Hacienda de
ese entonces, Manuel Enrique Hinds,
abanderó la propuesta en Europa, en una
asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID). No obstante, el gobierno anterior
también descartó la
medida.
Tasas de interés
En cuanto a la
reducción de las tasas de interés,
Flores reiteró de forma escueta que las
condiciones están dadas en el mercado y
que, paulatinamente, la baja será un
hecho.
Esa fue la respuesta que dio
a las constantes peticiones de empresarios y
banqueros de bajar los encajes del Banco Central
de Reserva (BCR) a los bancos, medida que les
quitó liquidez.
El BCR subió los
encajes en noviembre de 1998, con 0.3 por
ciento, semanal, hasta llegar a 3%, en 1999. La
medida restringió la circulación
de billetes y produjo un alza automática
de las tasas de interés.
Para el BCR, alzarlos fue una
precaución ante el nerviosismo
económico de los mercados
internacionales. Para la Asociación
Bancaria Salvadoreña (ABANSA), fue una
señal de que el BCR se estaba quedando
sin reservas y eso le debilitaba el tipo de
cambio y la baja inflación de
entonces.
La semana pasada, el BCR
anunció que los encajes bajarán
0.4% en agosto. Para los empresarios, debe bajar
más y con rapidez.
El Salvador, mejor que
otros
Flores reconoció ayer
que la situación económica de El
Salvador no es la mejor, pero justificó
que la misma es parte de problemas mundiales, de
los cuales El Salvador no está
exento.
Afirmó que el
país está en mejor
condición que sus vecinos de
Centroamérica. De hecho, no ha sido
afectado de forma grave por los factores
externos, como Guatemala, Honduras y Nicaragua,
debido a que ha existido una conducción
económica "responsable, prudente y
previsora" en los últimos diez
años.
"Nuestra situación
económica no está en su mejor
momento. Sabemos que es totalmente superable y
que saldremos adelante", reza uno de los pocos
párrafos dedicados a la economía
en su mensaje al pueblo.
Este día, Flores se
reunirá con representantes de las
gremiales de cafetaleros del país, un
sector afectado por los bajos precios
internacionales del grano.
El mandatario
discutirá con los productores la
creación del Fondo de
Estabilización de Precios del
Café, como alternativa a la constante
caída de precios mundiales.
El fondo lo
administrará la empresa privada. Se
habilitaría con donaciones y capital del
sector, para que les responda en tiempos de
malos precios y los compense en bajas
producciones. El 1 de septiembre dará un
balance de sus primeros tres meses.